¿Te imaginas una vida sin tener que madrugar para llegar al trabajo, sin correos urgentes que tienes que responder, sin tener que pedir permiso para irte de vacaciones y con todo el tiempo del mundo para hacer lo que te apasiona? De eso se trata la jubilación, y para poder disfrutar de esa etapa, necesitas una planificación proactiva. No puedes dejarlo para más adelante. Hay muchos que piensan que planificar para esta etapa es solo para personas mayores o con mucho dinero, y eso es un mito. No es cierto. La verdad es que empezar temprano es la estrategia más inteligente.
¿Por qué es crucial empezar hoy mismo?
Hay varias razones.
Aquí te comparto algunas: 1. No podemos depender únicamente de los sistemas de pensiones. Eso no basta, por lo que el ahorro personal es fundamental; 2. Hoy en día vivimos más tiempo, lo que significa que necesitaremos que nuestros ahorros duren más; 3. El poder del interés compuesto. Si tan solo las personas entendieran este concepto, y el impacto tan grande que significa empezar temprano, otra cosa sería. Una pequeña cantidad invertida, a una edad temprana, puede crecer exponencialmente con el tiempo, mucho más que una cantidad mayor invertida más tarde. Si no me crees, aquí te dejo un ejemplo concreto.
Imaginemos a dos personas, Juana y Samuel, que empiezan a ahorrar e invertir para su jubilación.
Juana
· Edad de inicio: 25 años.
· Ahorro mensual: $100.
· Tasa de interés anual promedio: 7%.
· Años de inversión: 10 años. A los 35 años, Juana deja de aportar dinero, pero deja que su inversión siga creciendo.
Samuel
· Edad de inicio: 35 años.
· Ahorro mensual: $100.
· Tasa de interés anual promedio: 7%.
· Años de inversión: 30 años (hasta los 65 años).
¿Qué pasa con sus inversiones?
· Juana invirtió un total de $12,000 ($100/mes x 12 meses x 10 años). Cuando llega a los 65 años, su inversión ha crecido hasta aproximadamente $150,000. Gran parte de ese dinero es “interés sobre interés”.
· Samuel invirtió un total de $36,000 ($100/mes x 12 meses x 30 años). Cuando llega a los 65 años, su inversión ha crecido hasta aproximadamente $122,000.
A pesar de que Samuel invirtió tres veces más dinero que Juana ($36,000 vs. $12,000), Juana termina con más dinero en su cuenta de jubilación.
Esto es el poder del interés compuesto en acción. Al empezar 10 años antes, el dinero de Juana tuvo más tiempo para generar rendimientos que a su vez generaron más rendimientos, creando un efecto de “bola de nieve”. Este ejemplo ilustra por qué la edad a la que empiezas a invertir es, a menudo, más importante que la cantidad que inviertes cada mes. El tiempo es el factor más valioso en la ecuación del interés compuesto. Así que, ¿qué estás esperando? Empieza hoy mismo.
¿Cómo arrancamos?
1. Define tu objetivo: visualiza como quieres que sea tu jubilación. ¿Quieres tener una casa en la playa? ¿Quieres viajar? Ese “sueño” que tienes te ayudará a determinar cuánto necesitas ahorrar.
2. Conoce tus finanzas: No se puede planificar si no sabes donde estás. Debes hacer un balance de tus ingresos, gastos, deudas y activos. Es importantísimo que minimices las deudas, sobre todo las de alto interés, antes de la jubilación.
3. Elige las herramientas de ahorro e inversión (aquí te menciono algunas):
a) Cuentas de ahorro: estas son seguras, pero su rendimiento suele ser muy bajo.
b) Inversión en bienes raíces: propiedades que generen ingresos de alquiler o que se puedan vender en el futuro con una ganancia.
c) Mercado de valores: esto te permite diversificar y las inversiones se ajustan a tu perfil de riesgo (conservador, moderado, agresivo). Aquí puedes comprar acciones, bonos, fondos de inversión, Repos, entre otros.
Es crucial que no pongas todos los huevos en la misma canasta. Tienes que diversificar. Esto quiere decir: invertir en diferentes tipos de activos para reducir el riesgo. Igual de importante es que revises tu plan periódicamente, como mínimo una vez al año. Tus objetivos pueden cambiar, y las condiciones del mercado también, y así mismo debes ajustar tu plan.
Conclusión
La jubilación es una etapa que se disfruta mejor con una planificación proactiva. Establece una meta de ahorro mensual. Haz que tus ahorros se transfieran de manera automática, y consulta a un asesor financiero de ser necesario. Esto no debe verse como una tarea abrumadora, sino más bien como una inversión en tu futuro. No dejes tu futuro al azar. El mejor momento para empezar fue ayer, el segundo mejor momento es HOY. ¡Arranca ya!
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011