La inserción laboral de las personas con discapacidad en el país es cada vez más difícil. Según la encuesta SIUBEN de 2021, el 59.7 % de personas con discapacidad, mayores de 15 años, están desempleadas. Para tratar de cambiar esta realidad, Abraza, consultores de responsabilidad social, en conjunto con la UNPHU, está desarrollando el Programa de Prácticas de Empleo Inclusivo, con el fin de preparar a personas con discapacidad y que puedan ser insertadas en el mercado laboral.
Las cifras son desalentadoras. Más de la mitad de las personas con discapacidad, no tienen empleo. El 8.9 % de las personas que tienen alguna discapacidad, mayores de 15 años, ha alcanzado un nivel universitario, y un
35 %, sus estudios secundarios.
Sin embargo, contar con la preparación, al parecer, no ha sido suficiente para que ellos puedan integrarse al mercado laboral.
Ante esta realidad, Abraza, consultores de responsabilidad social, ha elaborado un programa para preparar a estos jóvenes para integrarse a las empresas a trabajar. Aunque el programa es amplio, en muchos casos, la necesidad de aprendizaje va más dirigida a habilidades sociales.

“Ellos van a salir empoderados de quiénes son, el valor que tienen como persona. Lo segundo, en habilidades humanas, manejo de personal, servicio al cliente, manejo del lenguaje no verbal, eso que nosotros le llamamos sentido común, ellos no lo tienen. Hay que decirles cuando alguien llora, ¿está bien o está mal? Entonces, hay que explicarle la diferencia, a ellos les cuesta mucho comprender cuando el jefe sube el tono, cuando está molesto, o cuando hay una discusión. ¿Cuál es tu rol en esa discusión? Ellos van a salir con habilidades sociales que las requieren porque por su condición se ha visto afectada”, explica Rosanna Santana Martínez, presidenta de Abraza, al ser entrevistada por revista CONTACTO.
Santana Martínez señala que este programa responde a la necesidad de continuar superando las barreras en la inclusión laboral en República Dominicana, para personas con discapacidad y neurodiversidad, en mayores de 18 años.
Abraza
Rosanna, ¿cómo nace Abraza?
“Abraza nace hace más de 12 años como una propuesta de responsabilidad social dirigida a proyectos comunitarios de educación, salud e inclusión.
En ese momento, nos llamábamos Consultores de Responsabilidad Social. Entonces, tratando de innovar, hace algunos 5 años, nos convertimos en Abraza, porque una firma, en este caso Poteleche, nos hizo un cambio de imagen y nos dijo: ‘ustedes no son consultores. Ustedes abrazan causas y la sostienen’, y por eso nuestro logo es una A, que se abraza.
Yo trabajaba en el sector privado, en áreas como recursos humanos y responsabilidad social, y siempre estuve muy conectada a lo comunitario, a las donaciones, a las solicitudes, al apoyo a familias, y estaba tan conectada que se convirtió en mi día a día, hasta que llegó un punto que los mismos clientes, que no eran mis superiores, me pedían proyectos, y con todo este tema de dirigir las donaciones a quienes realmente las necesitan, siempre hemos sido muy transparente, y creo que eso nos ha llevado a tener esos 12 años trabajando detrás de causas sociales que tienen un gran peso en la sociedad, como Quiéreme como Soy, entre otras que marcan la diferencia en nuestro país. De ahí nace Abraza, de ese motor social”.

Ustedes están capacitando jóvenes en el diplomado Prácticas de Empleo Inclusivo ¿a quiénes va dirigido?
“Abraza siempre ha sido el detrás de cámara de las ONG y de los departamentos de responsabilidad social de algunas empresas, a quienes hemos apoyado en la inclusión laboral, pero este año decidimos superar una barrera que, como país, hemos visto que nadie toma de la mano, y es la inclusión laboral sostenida. Nuestros candidatos, por lo general, no pasan de tres meses de pasantía. Hay muy pocos contratados de manera indefinida, siempre hay retos que superar, y es por eso que hemos creado el primer programa de prácticas de empleo inclusivo en una universidad en el país.
Es la primera vez que tú vas a ver a 30 estudiante en un aula con neurodiversidad y discapacidad, aprendiendo lo que es la vida laboral, porque nos dimos cuenta con el sector empresarial en grupos focales que hay muchas barreras de la comprensión, del desconocimiento, a la conducta y a la condición. Entonces, nosotros desde Abraza, hemos creado una plataforma donde apoyamos a la empresa a estar preparada, pero también preparamos a nuestros candidatos para que lleguen a un lugar laboral conociendo sus derechos, sus deberes, sus compromisos y su rol como colaborador”.
¿Qué tipo de discapacidades tienen los jóvenes?
“Aquí tenemos jóvenes dentro del espectro autista, tenemos Síndrome de Down, parálisis cerebral, y algunos de ellos con Trastorno con Déficit de Atención e Hiperactividad”.
Rosanna, dentro de las empresas, ¿cuál es el principal reto para lograr la colocación de manera permanente?
“El principal reto es el temor a lo desconocido, y a lo que implica integrar a una persona con discapacidad. Para las empresas el reto de tener a la familia, porque tenemos padres que, por el miedo al rechazo, y a todos los años que han vivido sus hijos de no ser incluido, se queda en el lobby las 8 horas laborales a esperar que su hijo salga por temor, llaman y pregunta: ‘¿Mi hijo está bien? ¿Todo está bien?’ y para la empresa es un reto, porque están cargando con un colaborador y sus familias. Y ojo, la relación con la familia debería de ser natural, porque la familia es parte de ti. Tú eres un colaborador, pero qué pena que no conozcan nunca con quienes viven.
En el caso de la persona con discapacidad en neurodiversidad, las empresas tienen mucho temor a sentir que cargan con toda una estructura familiar y que el pedir no va a detenerse, que siempre va a haber algo más que necesitan y también estancarlos. Si se vuelve muy bueno en archivo, no lo muevo de ahí porque ¿va a aprender algo más?, si es bueno haciendo esto que se quede en eso”.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011