Amelia Reyes Mora es una mujer valiente, que decidió romper el status quo para ir detrás de sus sueños, porque ella no quiso improvisar. Primero, obtuvo 20 años de experiencia en las áreas de comunicación estratégica y relaciones públicas, y luego, decidió emprender su propio camino con AF Comunicación Estratégica, en el que ya lleva recorrido otros 20 años.
Para Amelia, emprender requirió valentía y convicción. Implicó asumir riesgos y confiar en que podía generar mayor impacto desde AF Comunicación Estratégica.
Hoy, su empresa sigue consolidándose como aliados estratégicos de marcas con propósito y continuan acompañando organizaciones que comprenden que la reputación se construye con coherencia y que la comunicación es una herramienta de gestión, no solo de visibilidad.
Durante sus 40 años de carrera profesional, ha tenido la oportunidad de trabajar con diferentes sectores, desde nacionales hasta internacionales. Pero, además, se ha convertido en una voz autorizada para hablar de turismo de salud, ya que organiza junto a la Asociación Dominicana de Turismo de Salud, el Congreso Internacional del Turismo de Salud y Bienestar.
Del mismo modo, desde AF Comunicación Estratégica, apoyar
a las empresas en la construcción
de su identidad, en sus primeros
logros y desafíos, y consolidarse con solidez y reputación.
“Me inspira construir puentes entre el sector privado y público, la sociedad y los medios, formar líderes con visión integral y contribuir a que más organizaciones comuniquen con responsabilidad, empatía y visión de futuro. La comunicación genera transformaciones reales en las personas, las empresas y la sociedad. Cuando se gestiona estratégicamente, fortalece reputaciones, impulsa sectores productivos y moviliza cambios positivos”, afirma Amelia Reyes Mora, presidenta de AF Comunicación Estratégica, entrevistada por revista CONTACTO.

LA TRAYECTORIA
Amelia, ¿cómo fueron tus 20 años de trayectoria en el mundo Corporativo?
“Tuve el privilegio de formarme durante casi dos décadas en empresas multinacionales líderes. Fueron años de aprendizaje, crecimiento y transformación que fortalecieron mi disciplina, mis estándares de excelencia y ampliaron mi visión estratégica.
Trabajar con equipos y culturas de distintos continentes enriqueció mi perspectiva y me permitió incorporar mejores prácticas internacionales, adaptadas con sensibilidad a nuestra realidad. En ese proceso, la flexibilidad y la capacidad de adaptación se volvieron esenciales.
Lideré las áreas de Recursos Humanos, Comunicaciones, Seguridad, Salud, Sostenibilidad y Asuntos Corporativos, experiencias que me dieron una comprensión integral del negocio.
Valoro las relaciones construidas en esa etapa; casi 20 años después conservo amistades y vínculos profesionales, locales e internacionales, que fortalecieron mi visión del liderazgo.
Siento gran pasión por la comunicación estratégica y su poder para transformar culturas, fortalecer reputaciones y movilizar voluntades. Ha sido una trayectoria coherente, construida sobre preparación, trabajo y la convicción de que la comunicación es un motor de desarrollo”.
Como licenciada en Psicología Industrial, ¿cómo ha influido esta profesión en tu carrera y en tu empresa?
“La Psicología Industrial ha sido clave en mi trayectoria profesional y empresarial. Me permitió comprender profundamente el comportamiento de las personas en las organizaciones: qué las motiva, cómo se gestiona el cambio y cómo se construye una cultura
sólida y sostenible.
Constaté que la comunicación es el sistema nervioso de la empresa y que el crecimiento ocurre cuando el personal está alineado con la visión.
Las empresas no son solo estructuras: son personas. Esa mirada humana ha sido clave en la relación con mis clientes y mi equipo de trabajo. Me enfoco en los resultados y en el equipo que hace posible el éxito de la organización.
La autenticidad genera confianza, y las personas perciben cuando realmente te importan. Ese compromiso nace de mi formación y de una convicción genuina: poner a las personas en el centro siempre marca la diferencia”.

Con un master en Comunicación, Relaciones Públicas, Protocolo y Gestión en Recursos Humanos, ¿qué te apasiona más hoy?
“El ser humano, su comportamiento, motivaciones y capacidad de transformación, ha estado siempre en el centro de mi interés profesional. Comprendí desde la teoría y experiencia, el impacto profundo de la comunicación: primero en la cultura y el liderazgo interno; luego en el posicionamiento y la trascendencia de las organizaciones.
Me apasiona la comunicación estratégica aplicada a sectores que generan impacto positivo en las personas. Por ello, colaboro especialmente con industrias de alta responsabilidad como salud, turismo médico, tecnología y finanzas, entre otras.
Un consultor debe formarse de manera constante para aportar valor auténtico. Esa convicción me llevó a especializarme en lo que realmente me mueve. Soy afortunada de haber encontrado mi vocación y ejercerla con coherencia y compromiso”.
¿Qué son las Comunicaciones y las Relaciones Públicas para ti?
“La comunicación y las relaciones públicas son herramientas de impacto trascendental. Son el puente que nos permite conectar, comprender
y transformar.
Su relevancia comienza desde el nacimiento. El llanto de un bebé es comunicación: conexión, supervivencia y vínculo. Desde entonces, no sólo transmite mensajes, también crea relaciones y da sentido a nuestra interacción con el mundo.
En el entorno organizacional es aún más estratégica. Articula la cultura, alinea equipos, fortalece el liderazgo y sostiene la reputación. Va más allá de emitir mensajes; implica escuchar, interpretar, anticipar y construir credibilidad en el tiempo.
Su poder debe ejercerse con responsabilidad y principios éticos. En un entorno digital que todo lo amplifica, especialmente en redes sociales, una comunicación mal gestionada puede causar gran daño. Bien gestionada, se convierte en herramienta de confianza, vínculo, influencia positiva y crecimiento sostenible”.
¿Cómo han sido estas casi dos décadas de AF Comunicación?
“Pronto cumpliremos 20 años y, al mirar atrás, veo un camino de consolidación, innovación y aprendizaje. Hemos crecido en tiempo y profundidad: afinamos nuestra propuesta hasta convertirla en una visión integral que conecta estrategia, resultados y propósito, con un compromiso genuino de generar impacto.
Brindamos un acompañamiento cercano, creando puentes para potenciar la comunicación intergeneracional y fortalecer nuestra presencia en el entorno digital.
También definimos con claridad las industrias en las que enfocarnos. Analizamos tendencias de forma permanente para anticiparnos a los cambios, responder con agilidad y proponer nuevas oportunidades”.

¿Cómo ves y afrontas los errores?
“La vida profesional y personal está llena de errores; lo importante es gestionarlos con madurez.
Cuando cometo un error, reflexiono sobre qué pude hacer diferente. Me pregunto qué cambiar, qué mejorar y cómo evitar que vuelva a ocurrir. Ese ejercicio de autocrítica es clave para crecer. Reconocer un error exige humildad. Si afectó a otros, debemos pedir disculpas. La humildad fortalece el liderazgo y la credibilidad.
Siempre habrá equivocaciones, por eso creo en la compasión, hacia los demás y hacia nosotros mismos. A veces, es más difícil perdonarnos que perdonar a otros, pero hacerlo nos permite avanzar.
Si el error puede corregirse, debes hacerlo cuanto antes. Si no, acepta, aprende y sigue adelante. Un error es un fracaso cuando no deja aprendizaje. Si aprendemos, entonces valió la pena”.
¿Cuáles han sido tus mayores satisfacciones de este trabajo?
“Mis mayores satisfacciones han sido ver el crecimiento sostenido de nuestros clientes y el desarrollo de los profesionales que han formado parte del equipo.
Cuando se trabaja con vocación, el impacto trasciende lo operativo. Es profundamente gratificante acompañar a una empresa desde sus inicios, apoyarla en la construcción de su identidad, en sus primeros logros y desafíos, y verla consolidarse con solidez y reputación. Hay un orgullo silencioso, casi maternal, al presenciar ese proceso de evolución y saber que hemos contribuido estratégicamente
a su crecimiento.
Asimismo, es significativo cuando organizaciones maduras, con liderazgo consolidado y trayectoria reconocida, depositan su confianza en nuestra asesoría. Esa confianza es un honor y una gran responsabilidad.
Más que un trabajo, lo vivo como un propósito. Cada cliente representa una oportunidad de aportar valor, proteger reputaciones, fortalecer culturas organizacionales y contribuir, desde la comunicación, al desarrollo sostenible de nuestro entorno”.
¿Qué lugar tiene hoy para ti el turismo de salud en el aspecto profesional?
“El turismo de salud ocupa un lugar muy importante en mi vida profesional. Es una plataforma de desarrollo para el país.
Su amplia cadena de valor integra servicios médicos de alta calidad, hotelería, transporte, seguros, tecnología, inversión extranjera y empleo especializado. Es un modelo que eleva los estándares del sistema de salud local porque nos obliga a competir con calidad a nivel internacional.
Desde la comunicación estratégica hemos acompañado ese proceso de posicionamiento, articulando alianzas público-privadas, fortaleciendo la reputación internacional del país y promoviendo estándares de calidad, transparencia y experiencia del paciente. La comunicación ha sido clave para proyectar confianza y credibilidad en mercados exigentes.
El país ocupa una posición relevante a nivel mundial en turismo de salud, resultado de una visión compartida, liderazgo sectorial, estrategia sostenida y coherencia entre lo que comunicamos y ofrecemos.
Es un ejemplo de cómo la comunicación, alineada con calidad y propósito, se convierte en motor de competitividad, desarrollo económico y bienestar social”.

LIDERAZGO Y CRECIMIENTO
Amelia, ¿qué es el liderazgo para ti?
“El liderazgo es asumir la responsabilidad de influir positivamente en la vida de otros. Trasciende la dirección de equipos; busca inspirar con el ejemplo, acompañar y desarrollar el potencial de cada persona.
Creo en un liderazgo cercano, empático y estratégico. Cuando las personas se sienten valoradas y alineadas con un propósito común, los resultados llegan de forma sostenible y el compromiso se fortalece.
Liderar implica coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, dar ejemplo, actuar con ética y orientar con criterio. Requiere escuchar activamente, involucrar al equipo y conectar explicando el para qué de las decisiones. Liderar es dejar huella: formar personas conscientes de su valor, capaces de multiplicar ese impacto en otros”.
¿Qué libro estás leyendo hoy, o cuáles recomiendas?
“La lectura es una de mis grandes pasiones. Desde pequeña me perdía entre libros; es una herramienta esencial de crecimiento continuo, personal y profesional.
Inicié con novelas clásicas, hoy profundizo en temas que aportan a mi trabajo y también me desconecto y disfruto libros de crecimiento personal y espiritualidad. Me trabajo como persona, porque nadie puede dar lo que no tiene.
Recomiendo cultivar el hábito de leer de manera constante y consciente. Todo profesional del área debe leer El Libro de oro de las Relaciones Públicas, J.D Barquero; Para crecimiento Vivir es un asunto urgente, M.A. Puig y acabo de terminar: El hombre en busca de sentido, V. Frankl”.
¿Quién es hoy Amelia Reyes Mora?
“Soy una mujer de fe y un ser humano en mejora continua. Creo en el compromiso de trabajar cada día para ser una mejor versión de mí misma. Aprendí que es más importante ser que tener y que el verdadero equilibrio surge cuando vivimos con propósito y gratitud. En lo personal, desempeño con alegría mis distintos roles: madre, esposa, hermana, tía y amiga.
En lo profesional, soy una apasionada de la comunicación estratégica. Tras casi cuatro décadas de experiencia en el mundo corporativo y en AF Comunicación Estratégica, me defino como una estratega comprometida con la ética, la excelencia y el impacto positivo. Creo en la comunicación como herramienta poderosa para transformar organizaciones, proteger reputaciones y generar confianza”.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011