Stephany Rosario Zarzuela: ¿contrataciones públicas? FORLEX tiene la respuesta

Desde hace cuatro años, esta visionaria abogada fundó FORLEX, un bufete especializado en Derecho Administrativo y Contrataciones Públicas, segmentos que la han posicionado como la firma líder en materia de compras y contrataciones públicas en República Dominicana. “Ofrecemos soluciones legales, empresariales y gubernamentales que realmente marcan hoy una diferencia. Somos aliados estratégicos de empresas que enfrentan grandes desafíos en un mundo cada vez más competitivo, principalmente, en materia de contrataciones públicas”, afirma Stephany Rosario, entrevistada en exclusiva por revista CONTACTO.

Desde niña, Stephany Rosario tenía muy claro que sería abogada. Siempre iba en post de la defensa de los demás, de ayudar, y con esa visión creció. 

 Ahora, esa forma de ver la vida no fue casualidad. Sus padres fueron una pieza fundamental para que ella viera el mundo como un lugar al que “le debes retribuir lo que recibes”.

 “Vengo de una familia donde mis padres, literalmente, se quitan la comida de la boca para dársela a otros. Y, de ellos, aprendí la solidaridad y compartir lo que sé con los demás”, afirma Stephany Rosario Zarzuela, abogada, y Fundadora de FORLEX Firma Consultora, al ser entrevista por revista CONTACTO. 

 Con solo 29 años, Stephany, con especialidad en Administración Pública y Políticas Públicas en la Universidad de Seúl, Corea del Sur, ha logrado posicionar a FORLEX como la firma líder en el mercado dominicano en materia de contrataciones públicas, y su propósito es seguir creciendo a nivel internacional. 

 Además, creó FORLEX Academy, estructura desde donde se encarga de formar a empresarios y emprendedores en materia de compras y contrataciones, para que estos aprendan a realizar sus procesos y puedan cerrar negocios de forma exitosa. Desde FORLEX Academy han logrado capacitar más de 900 personas en cuatro años.

 “¿Cómo puedo ponerme en la vía de ser un puente para que en este país se hagan las cosas bien? ¿Cómo lo hago? ¿Cómo lo logro? Educando, enseñando. Nosotros, en cada capacitación, damos por lo menos dos o tres becas. Personas que tienen su empresa recién constituida, una madre soltera recién divorciada, sin empleo, para que pueda aprender cómo vender al Estado con su empresa recién creada. Esa es mi impronta, mi huella”, asegura Rosario, entrevistada en las oficinas corporativas de FORLEX, ubicada en la Calle Primera No. 6, Piso 3, Torre Empresarial COHISA XXIV, Los Restauradores.

El inicio de FORLEX

Stephany, ¿cómo nace la idea de fundar FORLEX Firma Consultora?

“FORLEX nace en el año 2022, y surge ante una conceptualización que tuve cuando regresé de hacer mi maestría en Corea del Sur, en el año 2021. Estuve trabajando para el sector internacional, y uno de mis empleadores, hacía algo parecido de lo que hace FORLEX, pero para Estados Unidos. Nosotros, ahí ayudábamos a los clientes a poder tener contratos con el gobierno federal. 

Yo siempre dije: ‘wow, qué interesante sería poder tener algo así en la República Dominicana’, porque yo venía de trabajar con el sector privado, en el área de compras,
pero nunca había interactuado
con el sector privado desde la perspectiva de compras.

Luego de esto, mi madre tenía un cliente, pues ella es contable, y me dijo: ‘Stephany, tengo un cliente que quiere participar en una licitación, ¿tú sabes de eso?’. Lo hicimos y ganamos nuestra primera licitación en el 2022. Entonces, me dice mi madre: ‘tú deberías dedicarte a eso’, y así nació FORLEX. 

Nace desde esa necesidad estratégica que vi, de que las empresas privadas querían conocer y aprender, además querían delegar ese trámite de preparar una licitación para venderle al Estado. 

Esta es mi área de expertise directa. Sin embargo, hay un abanico de servicios que también podemos ofrecer, como derecho corporativo y derecho administrativo, que es lo que engloba el tema de compras también”.

Cuando fundas FORLEX, en 2022, creas una firma que no solo ofrece soluciones legales, sino que integra una visión estratégica para ayudar a empresas y organizaciones a enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más competitivo. ¿Por qué decidiste esa visión?

“Por un tema de resultados. Soy una persona 100% orientada a resultados, y ese resultado debe ser la excelencia. Partiendo de ahí, cuando una persona me contrata para algo, le pregunto: ‘¿qué usted quiere?’, ‘¿ganar una licitación pública?’ Vamos a hacer todo lo humanamente posible para que usted cumpla con todo el marco regulatorio y pueda ganarla o, por lo menos, participar dentro de ella. 

Yo les digo a nuestros clientes que si perdemos es por precio, porque es algo que uno no puede manejar. Y, también, desde el sector público, yo veía que nuestros clientes gubernamentales tienen el deseo de realmente hacerlo bien, hacer una buena gestión. Sin embargo, en el paso a paso de la burocracia o del sistema procedimental, como son las contrataciones públicas, se pudieran perder ciertos puntos… Y ahí es donde entra aquello de que nosotros nacemos desde la estrategia. ¿Qué quiere la institución lograr? ¿Qué va con la misión? ¿Qué va con la visión? En base a eso, porque recordemos que las contrataciones públicas no son más que políticas públicas, es donde desemboca una política pública”.

FORLEX se ha enfocado en ser más que una firma consultora: un aliado estratégico, comprometido con el crecimiento y éxito de sus clientes. ¿Esta es la real diferencia que marca FORLEX?

“Totalmente. Eso es lo que nos ha podido posicionar como la firma líder en el mercado en materia de contrataciones públicas. Nuestros clientes no son solamente un número: son aliados. ¡Aquí nos apasionamos con ellos! 

Nosotros tenemos una campanita que tocamos cuando un cliente gana una licitación, porque lo sentimos como si nosotros, per sé, hubiésemos participado… Parte de los requisitos, para poder ser parte de la firma, es la pasión por lo que se hace, porque esto no es un empleo”. 

¿Con cuántas instituciones del Estado se llevan a cabo estas licitaciones?

“Actualmente, hay alrededor de 629 unidades comprando a diario. Mucha gente ve las unidades de compra que conoce, como son los 23 ministerios, pero también la comisión, la dirección general, el instituto, hay muchas instituciones más, por ello, cada institución opera a través de una unidad de compras. Actualmente, hay 629 instituciones publicando a diario lo que necesitan.

Por eso, cuando alguien me dice que le quiere vender al Estado, pero tiene miedo, les digo que el cliente más grande, el mejor cliente que puedes tener, ¡es el Estado!, porque necesita abastecerse para poder cumplir
con un país completo”.

¿Cómo identificas que ese “pez gordo” era el que tú querías?

“Creo que por mis raíces. Yo vengo de un hogar muy trabajador, en el cual no hay una coyuntura, no hay un apellido, yo tenía que buscar la oportunidad de poder trabajar con un sector que estuviera abierto. 

Yo conocía las reglas de juego: contratación pública, estudiarlas, interpretarlas, y eso lleva un estudio,
pero yo no tenía una empresa que
me respaldara. 

Comencé a hacer contenido en las redes sociales sobre temas de compras, de cursos de cómo vender al Estado. Y ahí fui desarrollando el modelo de negocio con muchísima prueba y error.

Así fui desarrollando toda una estructura y todo un modelo de negocio para que funcionara. Comenzar a destacar como profesional y como técnico del área para poder atraer, incluso, alianzas. 

Nosotros ahora desde FORLEX Academy, que es otro renglón nuestro, fuimos creando alianzas, construyendo en base a ese gran pez, como usted dice, o ese gran consumidor, que es el estado”.

A ustedes les tocó comenzar a educar a sus clientes.

“Ahí entró FORLEX Academy, porque yo vivía evangelizando, yo vivía educando a mis clientes, educando a todo el mundo, porque soy docente de la Universidad APEC, desde que tengo 24 años. A mí me encanta dar clases, me gusta mucho”.

¿De qué asignatura eres docente? 

“De lógica jurídica. Y di unas cuantas sesiones de derecho administrativo también. A mí me gusta mucho enseñar, me gusta dar clases, me gusta despertar esa llama del conocimiento. 

Desde ahí, pude formar FORLEX Academy, y dije: ‘mira, tengo clientes que son PYMES, que son personas que no pueden tal vez pagar el servicio, pero tienen el deseo de aprender, así es que yo no puedo dejarlos solos, no puedo decirle que no. FORLEX Academy entra, específicamente, para vender capacitaciones, enseñarle a todo el que quiera saber cómo venderle al Estado desde cero”.

Pero, también, das asesorías educacionales al Estado.

“Sí, porque si quiero aportar a que tengamos un mejor sistema de contratación pública, es desde ambos lados. Es una realidad que tenemos mucha rotación dentro del Estado. Entonces, sobre todo ahora con esta nueva reforma, no siempre se tiene el conocimiento de cómo hacer un pliego de condiciones, cómo trabajar, cómo es la estructura de un proceso de compra, quién tiene que hacer qué, cuáles son las documentaciones básicas que, aunque la ley está, la ley lo dice, pero no es lo mismo que una persona te lo explique… Nuestras capacitaciones tienen la peculiaridad que es práctica. Yo te puedo decir en teoría, eso está en la ley, pero ¿cómo se consume eso? Así es que se consume, así se hace, con ejemplos prácticos”.

¿Cuáles son los errores más comunes que cometen los proveedores del Estado? 

“No capacitarse, definitivamente, porque si quieren entrar a un mercado tan importante, hay que capacitarse. Sin saber que un error en una letra, por así decirlo, te puede llevar a una descalificación de una oferta que tienes meses trabajando”.

¿Qué se necesita para ganar una licitación?

“La data. Yo soy muy de números, no tomo decisiones sin números, y sin la interpretación de esos números. Y, por eso, decimos que somos aliados. Por ejemplo, tenemos a un cliente del sector ferretero que quiere participar en una licitación. Lo primero, es filtrarla y ver si el cliente cumple, si no cumple, si el proceso tiene las garantías suficientes, pues es un proceso diáfano. Luego de ahí, ¿qué precio poner? Nosotros, al cliente, le buscamos el dato, porque aquí todo se repite. En el Estado, son las mismas compras, cada tres meses o cada dos meses. Siempre son los mismos procesos recurrentes. 

Si tú eres un cliente nuevo que quieres entrar, ¿qué tienes que hacer? Buscar quién ganó anteriormente,
ver en qué precio, ver el estimado y,
en base a eso, puedes colocar un precio correcto. Aquí no interferimos en el precio que el cliente ponga, es una política que tengo, porque yo no soy la que asume costos, no conozco tu industria, no soy responsable de
ese aspecto. 

Sin embargo, sí soy responsable de que la ficha técnica que me envíes cumpla con lo que dice el pliego, porque si no cumple, te la devuelvo y hay que ajustarla, y te envío los precios de los competidores anteriores. 

Pero, con esa información, tienes efectivamente un parámetro, algún referente, si te hace sentido los costos. Siempre la evangelización ayuda. Tiene que estar consciente, hay transporte, hay costos operacionales por cada institución, según su histórico, los pagos, y estás consciente de todo eso. Yo creo que ese nivel de conexión que hago, con la salud de la empresa para que participe, es lo que hace que tengamos clientes exitosos y tan fieles”.

Los servicios de FORLEX

Stephany, hablando de los servicios, ¿cuáles servicios están ofreciendo en este momento? 

“Nosotros tenemos tres servicios principales, que son: derecho comercial, que es más para temas empresariales y asesoría en ese aspecto, en reestructuración.

También, tenemos el derecho administrativo, que ahí se engloba lo que son los recursos jerárquicos, las impugnaciones, cuando un proceso no se lleva a cabo de forma correcta.

Y, también, tenemos otro servicio que es el de licitaciones, eso ahí engloba varias cosas, porque tenemos clientes que son recurrentes, que son de una iguala fija. Tenemos otros que vienen específicamente cuando quieren vender algo en una licitación X, y el de las asesorías gubernamentales, que es donde entra el tema no solamente de las capacitaciones, sino de ese acompañamiento a la institución pública para que puedan lograr las mejores prácticas”.

En estos casi 10 años de experiencia, has desarrollado un amplio conocimiento en sistemas de compra y contrataciones, tanto en República Dominicana como en otros países. ¿Estados Unidos, por qué? ¿Qué fue lo que te ha impresionado de ellos? 

“Porque, al final, nuestro mayor socio comercial es Estados Unidos. Nuestra ley de compra, los umbrales de la ley de compras, se basan en el Tratado de Libre Comercio que tenemos con ellos. Muchas de nuestras regulaciones de aquí, aunque no queramos, aunque no lo creamos, vienen de Estados Unidos. Por lo tanto, entender el sistema de compra de ellos, donde todo comenzó, realmente, es en el gobierno de Obama, con el Open Data, con el Open Government, en el cual, se comenzó a pluralizar más el tema de las contrataciones públicas federales. Y se inventó lo que se llama el GSA, que es el General Service Administration, que por esa vía es que el Estado Federal contrata bienes y servicios por asistirlo con un convenio marco que es, por cierto, implementado aquí en la nueva ley de compras. El sistema de allá es más robusto, es más sencillo, pero con más cumplimiento y, al final del día, uno tiene clientes aquí que quieren vender allá, y tiene clientes de allá que quiere vender aquí. Por eso, siempre hemos tenido la dualidad de poder manejar ambos sistemas”.

¿Cómo valoras el trabajo que se está haciendo en la Dirección General de Contrataciones Públicas? ¿Qué crees que
pueden mejorar?

“Es un reto ahora mismo, porque tenemos un nuevo sistema, por la reforma que se ha hecho de la nueva ley de contrataciones públicas y la administración… Tiene muchos retos, porque una ley entró en vigencia con un reglamento nuevo, cuando los actores del sistema no necesariamente estaban preparados o lo suficientemente evangelizados, o capacitados para poder entrar en vigencia con un sistema que hace un cambio, un giro de 180 grados. 

Además, tienen un reto bastante amplio: uno, desde su rol, intenta aportar lo mejor que se pueda y, por eso, hemos decidido siempre apostar a las capacitaciones, a las orientaciones, para poder ser un aliado al desarrollo y no una piedra. 

Por ejemplo, nosotros tenemos una columna en el periódico Hoy, todos los lunes, y uno de nuestros últimos artículos, fue que la calidad del debate eleva el sistema, de que independientemente de quien te esté dando una recomendación o una crítica, hay que escuchar la crítica. Obviamente, no puedes sentarte a escuchar a todo el mundo. Como en lógica jurídica, uno ve que es la falacia ad hominem: cuando tú no puedes desacreditar o tú no puedes cuestionar lo que te están diciendo, cuestionas la persona. Eso es algo que se ve mucho aquí a veces, cuando hay una línea de opinión distinta, o un enfoque diferente, pero independientemente de eso, uno está para colaborar, apoyar y seguir haciendo que el sistema realmente se fortalezca, porque así ganamos todos”.

El equipo de FORLEX

Stephany, hablemos del equipo. Tienes un equipo bastante homogéneo y en diferentes rubros. ¿Cuántos son y en qué áreas están ayudando?

“Nosotros somos en la oficina con ocho personas, y tengo una dinámica muy peculiar: la mayoría de las personas que trabaja conmigo ha sido estudiante mío. Pero, no por un tema de ventaja, es más por un tema de oportunidad. ¿Por qué? Porque tengo colaboradores que los veo y me veo a mí cuando tenía su edad… Yo he podido alcanzar lo que he alcanzado hasta ahora porque me dieron la oportunidad, porque confiaron en esa jovencita que era muy viva, que era muy técnica, que era muy despierta, pero quizás, al no tener alguna recomendación, no tenía ese acceso. 

Yo no busco necesariamente personas que tengan una universidad de renombre, mientras menos sepan, mejor, más me gustan, porque me encargo de formarlos. 

Yo tengo un manual de operaciones, con video mío pre-grabado de cómo se hace todo. Tengo una estructura formalizada que, si entra un personal nuevo, no tengo necesariamente que entrenarlo. Ya está toda una estructura planificada para que se entrene. Tengo aquí coordinadores, tengo analistas, tengo encargados, tengo KPIs de cómo hacer y qué medir cada cosa; tengo bonos de desempeño, rendimiento, de todo”. 

¿Qué es liderazgo para ti? 

“Poder transmitir la visión, pero más que eso, el liderazgo es poder identificar qué motiva a cada persona de tu equipo para poder entender esa motivación, y poder orientarles los objetivos generales de la empresa. 

Yo tengo ocho personas que ninguna se motiva por lo mismo. Hay una que se motiva por lo económico, hay otra persona que se motiva por el mérito, por el reconocimiento, hay otro que se motiva por tener sesiones conmigo para coaching. Hay otros que, antes de tomar cualquier decisión, hasta personal, me dicen: ‘jefa, ¿qué usted cree si yo hago esto?’ Porque ven en mí ese ejemplo, ese modelo, y en base a eso, es que se lidera, en el liderazgo espejo. Por eso digo, yo elijo a mis estudiantes. Yo no puedo elegir a una persona que no vea algo de mí en ellos. Sea mi parte organizacional, mi parte emotiva, pero algo de mí en ellos. 

Yo creo que muchos de los errores que los líderes cometemos, a veces, es contratar currículums o contratar técnicos, porque eso se enseña, pero la pasión, la responsabilidad, el compromiso y la entrega no se enseña”.

Hasta la fecha, en cuatro años, más de 900 clientes satisfechos con los servicios de FORLEX Academy, ¿cómo se logra eso? 

“Teniendo el genuino interés de que todo el mundo aprenda. Una persona me dijo: ‘Stephany, pero si tú sigues enseñando, te van a quitar tu trabajo, ¿para qué tú enseñas?’. Pero es que, al final, nadie es como nadie, cada quien tiene su distintivo. Y yo con más personas con conocimiento y capaces de poder entender cómo funciona el sistema de contrataciones públicas, vamos a estar mejor como país. 

Entonces, ¿cómo puedo ponerme en la vía de ser un puente para que en este país se hagan las cosas bien? ¿Cómo lo hago? ¿Cómo lo logro? Educando, enseñando.

Nosotros en cada capacitación, damos por lo menos dos o tres becas. Personas que tienen su empresa recién constituida, una madre soltera recién divorciada, sin empleo, para que pueda aprender cómo vender al Estado con su empresita… Esa es mi impronta, mi huella, porque vengo de padres que se quitan la comida de la boca para dársela a otros”.

Preparación académica

Stephany, y hablando de educación, ¿qué te motivó a estudiar Derecho? 

“El mismo bien social. Si te fijas, en mis áreas de práctica, no hago divorcio, claro que sé hacerlo, porque como abogado uno conoce todas las áreas, pero no es lo que me interesa. Lo que quiero es que todo el mundo gane, tanto la empresa como el Estado ¿Por qué? Porque la contratación pública es la dinamización de la economía. Cuando un cliente mío gana un proceso de compras, gana una economía completa, gana su filmmaker, gana su secretaria, gana su empleado, gana el transportista, gana todo el mundo.

Y para mí, es importantísimo saber que por una gestión que pude hacer, hay más de 20 ó 30 familias impactadas”. 

¿Supongo que una parte de tu equipo debe estar monitoreando constantemente las instituciones públicas, los procesos que se hacen y alertar a sus clientes de licitaciones que están activas? 

“Nosotros tenemos todo un sistema, nuestro software, incluso, el sistema que usamos fue diseñado por mí, con unos desarrolladores, porque no hay un software como un buen CRM. Vamos a decir, que cuando se crea el ticket, por así decirlo, genera una ficha técnica de resumen para que el cliente tenga la información de qué es lo que hay en el pliego de esa licitación X. Fue todo un proceso, tenemos un sistema automatizado que nos llegan los correos de las licitaciones que se colocan que nuestros clientes pudieran participar. Porque no es solamente la idea de negocio que yo tuve, fue: ¿cómo la optimizamos? ¿Cómo la eficientizamos? ¿Cómo logro menos horas hombre y más productividad?”. 

Mencionabas que te gustan mucho los datos y veo que posees una certificación del Banco Interamericano de Desarrollo en manejo de datos para elaboración de políticas públicas. ¿Por qué te interesó ese tema? 

“Para mí, sin datos, no se puede hacer nada. Por ejemplo, entiendo que ahora tenemos mucha deserción escolar de niñas. ¿Por qué? Tienes que levantar la data de eso, no puedes asumir que es por la música que oyen. ¿Por qué? Hay que ver, si están saliendo embarazadas, hay que trabajar esa política. ¿Qué es lo que está causando eso? Por ejemplo, hay muchas niñas que, por su periodo, todos los meses faltan mucho, no hay que llevar concientización, hay que llevar insumos para que puedan usarlo. Fíjense cómo la causa de un problema no tiene nada que ver con el problema per sé. No puedes desarrollar ninguna política pública de comprar insumos femeninos para ellas, si no sabes que el problema es ese. Por eso digo que la data
es lo fundamental”. 

También posees una maestría en Administración Pública y Políticas Públicas en la Universidad de Seúl, Corea del Sur. ¿Por qué quisiste hacer esa maestría? ¿Por qué Corea del Sur? 

“Desde que tenía 17 años, dije que me quería graduar en mis cuatro años justos de la universidad, y que me quería ir a hacer una maestría fuera. No sabía dónde, no tenía un lugar preferido, no tenía tampoco un área determinada en específico, porque soy de las personas que dicen que, si el cielo te da limones, no quieras un jugo de chinola, hazlo de limones, porque eso es lo que hay. 

Yo estaba trabajando para una institución pública, específicamente en el área de compras, y veo en el mural una publicación de una maestría en administración pública y políticas públicas en Corea del Sur. ¿Por qué Corea? A mí siempre me gustaron los retos, y yo sabía que no me quería ir a España, no por nada particular, sino porque decía que, si me quiero destacar, tengo que ir a donde nadie ha ido”. 

¿Fuiste dos años a vivir en Corea? ¿Cómo fue esa experiencia? 

“Lo mejor que me ha pasado en mi vida. Un antes y un después de la mentalidad. Otro mundo, totalmente”.  

¿Y lo que estudiaste también? 

“Totalmente. Corea del Sur se independizó de Japón aproximadamente en 1945. O sea, tienen de constituidos como país 70 años, y son uno de los gigantes de Asia, son una potencia, y son territorialmente más pequeños que nosotros. ¿Cómo lo hicieron? Porque nuestro país, que está fundado desde hace 183 años, somos más grandes que ellos. Pero, ¿por qué no lo hemos hecho? Esas fueron las preguntas que motivaron a ir para allá a ver por qué. Y tuve mis respuestas. 

El proceso de selección fue muy difícil. Incluso, recuerdo que cuando estábamos terminando la maestría, el director de mi carrera, de mi decanato, me dijo: ‘yo a ti casi no te traigo para acá’. Y le pregunté por qué, y me dijo: ‘porque tú eras muy niña y yo necesitaba personas que tuvieran experiencia, que me pudieran aportar. A mí me preocupaba que no vinieras puesta para lo que tienes que estar puesta, o que tú tuvieras mucho homesick, que tuvieras mucho apego a tu casa y después desertaras’. Yo apliqué con 20, 21 años, y me fui a
los 22 años.

Sin embargo, mi tesis, que tuve que usar un modelo econométrico para poder definir las variables y sustentarlas, la pasé en A. Una persona, que viene de un país en vías de desarrollo, que estudió Derecho, que en derecho te dan una matemática básica, que nunca estudió economía en su vida, ¡pasaba una tesis con un modelo econométrico!, ¡donde tu evaluador de tesis era el asesor de presupuesto del gobierno coreano!… 

Esa maestría es la número uno de Corea del Sur, mi decanato es el número 35 del mundo en políticas públicas, y creo que la universidad es la número 12 de Asia. Lograr ese reto, fue con lágrimas de sangre.

Mi tesis fue sobre el impacto de la inversión pública en educación como producto del crecimiento del PIB. O sea, qué tanto invertir en educación provocaba que el PIB creciera. 

Pudimos hacerlo con éxito y creo que fue el superar todos esos retos que me llevan a no ver nada como algo imposible, y también me lleva a ver que creo que es como el motor de todo; cuando algo malo me pasa, que otra persona lo puede ver como algo malo, que no me aceptaron alguna propuesta, que algún cliente inconforme; que pasó cualquier incidencia, o lo que sea, yo no lo veo como algo malo, porque di el 200% mío para que eso se diera. Si no se da, es que no estaba para darse.
Yo siempre he dicho, en vez de durar dos o tres días lamentándome y rumiando la misma cosa, son los días que puedo durar haciendo otra cosa, mucho más productiva, o viendo qué debo corregir para no volver a cometer, tal vez, el mismo error”.

Hablando de tu rol como docente, ¿cuánto tiempo llevas en APEC?

“Yo comencé a dar clases en APEC en el 2023, y el año pasado, hice una pequeña pausa, por el mismo tema de darle más carácter a lo que es FORLEX Academy, pero sigo en total contacto con la rectoría.

A mí me gusta, porque siempre he querido dejar como ese granito de arena. Yo que vengo de una familia trabajadora, es demostrarles a todos los estudiantes de mi misma alma mater, que igual que ellos en esas aulas, pagándome la universidad yo misma, teniendo que trabajar en un call center para poder pagar mi universidad, y lo logré, y se puede, cualquier persona puede también, siempre y cuando se capacite”.

¿Qué es FORLEX para ti hoy? ¿Y por qué FORLEX? 

“FORLEX, porque es Por Ley. FORLEX es mi legado. Yo entiendo que tú no puedes pasar por el mundo sin dejar nada bueno, sin dejar nada productivo. Y si pudiera decir algo bueno que he hecho en esta vida, es FORLEX. ¿Por qué? Porque de FORLEX, como hablábamos ahorita, se desprenden colaboradores que le hemos dado la oportunidad de desarrollarse profesionalmente, empresas que pueden ganar, un estado mucho más robusto, es simplemente el legado de una media vida trabajada para poder aportar, para que desde aquí sigamos floreciendo. A mí me llena de orgullo cuando un estudiante mío me llama: ‘mira, profe, gané mi primer proceso. Y es verdad que no es con cuña, que es simplemente sabiendo hacerlo, porque yo no conozco a nadie ahí, yo gané’. Eso para mí no tiene precio”.  

Stephany inside

Stephany, ¿quién te dio el mejor consejo y cuál fue? 

“Yo creo que mis padres, ‘hagas o no hagas, el tiempo pasa. Mejor haz’’’.

Tu familia es súper importante para tu desarrollo profesional. 

“Mi todo, mi núcleo. Por el hecho de que ambos, y más mi mamá, que es la que más vive encima de uno, ella siempre decía: ‘es que el tiempo va a pasar’. Si tú dices que tú no quieres comenzar una carrera, una maestría, en tres años se acaba, en dos años se acaba. Va a pasar el tiempo”.

¿Qué libro te gusta leer? ¿Qué estás leyendo? 

“Me gusta mucho los libros de filosofía, porque para mí es muy importante entender el comportamiento humano. Entender cómo las personas piensan, entender cómo pueden actuar, entender esa filosofía estoica que es mi área favorita, de que tú no puedes controlar lo que no está bajo tu control, pero sí puedes hacer, que también fue algo que yo traje de Asia, pero que tienes que dar tu mayor esfuerzo para todo. Ahora mismo estoy leyendo Kissinger, Diplomacia, me gusta mucho, creo que es la segunda vez que lo leo, porque te ayuda a entender el contexto general, un contexto geopolítico y aplicable. Hay veces que, cuando te pones a leer y a escudriñar cómo funciona el mundo, te das cuenta que es una aldea”. 

Stephany, ¿en qué momento de tu carrera te encuentras ahora? 

“En un momento muy crucial, porque tenemos una buena zapata, que hemos ido construyendo, una buena credibilidad. Pero dicen que mientras más alto estás, más fácil puedes caer. Es consolidando con el mismo nivel de profesionalidad técnica, pero cada vez más los retos son mayores. Los problemas que yo tenía en el 2023-2024 no son los mismos problemas de ahora. Los intereses que uno representa ahora, no son los que uno representaba en el año 2023. Es saber movernos con más estrategia y seguir colocando más la firma, ahora como a nivel internacional, trabajando más proyectos internacionales, con nuestros clientes.

Nosotros hemos ganado licitaciones del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo, que licitan y publican licitaciones. Nosotros no nos limitamos al mercado local y creo que esa es la nueva visión. Como el norte de nosotros, colocar la firma como el referente a nivel latinoamericano.

Tenemos muchos clientes de Puerto Rico, por igual, que hacen negocios con la República Dominicana y con el Estado. Entonces, es ir internacionalizando más esa parte, de que sigamos apoyando a las PYMES, pero también captando más ese mercado que necesita conocer cómo yo le vendo al Estado en la República Dominicana”. 

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