En materia de seguridad vial, para cualquier país del mundo, la principal prioridad debería ser la protección de la vida, y más, en una nación como República Dominicana, donde más de 3,000 personas mueren al año en accidentes de tránsito. ¿Qué se puede hacer para mejorar la seguridad vial del país? ¿Cómo se pueden reducir los accidentes de tránsito? Revista CONTACTO entrevistó a expertos nacionales e internacionales, quienes ofrecen sugerencias, experiencias y modelos para mitigar los accidentes; la educación de la población, los transeúntes y los conductores; el cumplimiento fidedigno de la ley; y mejoras para reducir el tránsito de la capital, todo con el firme propósito de proteger la vida de los dominicanos.
La meta de cualquier nación en el mundo es salvar vidas, proteger la vida, especialmente, la de los más jóvenes, constituyendo un derecho supremo e intransferible. Esta premisa rige en emergencias, situaciones de conflicto, seguridad ciudadana, la defensa de la niñez, el cuidado de la salud mental y la seguridad vial.
Y, precisamente, la seguridad vial se ha convertido en uno de los flagelos que cada año provoca más muertes en el mundo con los accidentes de tránsito, producto de la inseguridad vial que corroe las calles y carreteras de los países.
Para tener una idea, la inseguridad vial causa, aproximadamente, un millón doscientas mil muertes anuales en el mundo, siendo la principal causa de muerte entre jóvenes de 5 a 29 años, según la Organización Mundial de Salud (OMS). A pesar de una ligera reducción, el 90% de las víctimas ocurren en países de ingresos bajos y medios, afectando, principalmente, a peatones, ciclistas y motociclistas.
En el caso de América Latina, según la OMS, la región enfrenta severos retos debido a una deficiente infraestructura vial, y falta de señalización, lo que limita el desarrollo económico de
las naciones.
Entre los factores de riesgo, el organismo internacional explica que el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, y la distracción son las principales causas de accidentes en el mundo. Incluso, la OMS subraya que “países como República Dominicana, Zimbabue y Malaui presentan las tasas de mortalidad más altas, destacando la necesidad urgente de mejoras estructurales y normativas”.
Para ello, sin duda alguna, se necesita implementar un enfoque de un sistema vial más seguro y, por supuesto, mejorar la infraestructura vial es clave para reducir los siniestros automovilísticos en República Dominicana.

Situación actual en RD
De acuerdo a datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), a marzo de 2026, el parque vehicular de República Dominicana continúa expandiéndose aceleradamente, impulsado, principalmente, por el ingreso masivo de motocicletas.
Al cierre de 2025, el parque vehicular en el país cerró con un total de 6,640,871 unidades entre motocicletas, autos, yipetas, camiones y buses, con un aumento del 7.2%, con respecto a 2024.
Este crecimiento vehicular es liderado por las motocicletas, ya que, de todos los vehículos registrados en el país, el 57.9% corresponde a motocicletas, lo que equivale a 3,846,694 unidades.
Incluso, a pesar del caos que provocan los motores en las calles dominicanas, y en momentos en que el país debate una regulación más eficiente para este medio de transporte, a marzo de 2026, ingresaron al parque vehicular 76,044 nuevas unidades, de acuerdo a datos de la DGII, acelerando una tendencia que hoy desborda cualquier intento de control… Es decir, en República Dominicana, hay más motores en circulación que todos los vehículos juntos circulando en el país.
En la actualidad, los automóviles, yipetas, vehículos de carga y transporte colectivo representan, en conjunto, el 41.9%, lo que se traduce en implicaciones directas en el tránsito, la seguridad vial y el orden urbano. Estos números muestran que se trata de una expansión que supera ampliamente el crecimiento poblacional, y que evidencia una presión constante sobre calles, avenidas y sistemas
de control.
Sobre estos últimos puntos, para tener una idea, República Dominicana cuenta con una extensa red vial, que supera los 65,000 kilómetros, incluyendo, más de 1,395 kilómetros de carreteras troncales, 2,412 kilómetros de secundarias, 1,620 kilómetros de terciarias y más de 60,000 kilómetros de caminos vecinales y trochas, según el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Las principales arterias o autopistas del país son: la Autopista Duarte, que conecta Santo Domingo con la región norte; Carretera Sánchez, que conecta con las regiones Sur y Suroeste; la Autopista Mella, que enlaza con la región; la Autopista 6 de Noviembre, que conecta Santo Domingo con el Sur; y la Autopista del Coral/Autovía del Este, que conecta con la zona turística de Punta Cana.
Asimismo, en las vías dominicanas, hoy existen más de 2,600 puentes en toda nuestra red vial, y 17 estaciones de peaje activos en el país, estratégicamente distribuidos, según el MOPC.
Mientras, el Gran Santo Domingo cuenta con al menos 43 estructuras principales de cruces, incluyendo túneles, elevados y pasos a desnivel, según reportes de mantenimiento del Ministerio de Obras Públicas.
En cuanto a los números más negativos que tiene el país, en materia de accidentes y muertes de tránsito, las cifras son desgarradoras: aproximadamente, 2,000 personas (1,994) fallecieron en accidentes de tránsito en República Dominicana durante el año 2025, hasta finales de diciembre, la cifra más baja de los últimos años, con una caída del 32.9 % respecto al año 2024, con las 3,114 muertes registradas en condiciones viales durante ese año.
Sin embargo, hasta el 30 de marzo de 2026, se registraron más de 110 muertes por accidentes de tránsito en la República Dominicana, según un informe de la Policía Nacional. En los primeros dos meses de 2026 (enero-febrero), las muertes sumaron 418, con una alta incidencia en motocicletas, según datos de la Policía Nacional.
La distribución geográfica donde ocurre la mayoría de las muertes por accidentes de tránsito, se encuentra en Santiago de los Caballeros, Santo Domingo Este y Norte. El 87.32% de las víctimas mortales son hombres, de acuerdo con el Observatorio Permanente de Seguridad Vial del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant).
Mientras, que las personas que sufrieron lesiones bajaron de 136,828 en 2024, a 104,666 en 2025, para un descenso de 36.2 %.
En cuanto a la distribución geográfica, los datos del Observatorio del Intrant indican que, entre 2018 y 2025, las provincias con mayor incidencia de muertes por siniestros viales han sido el Gran Santo Domingo, San Cristóbal, La Altagracia, La Vega, Santiago y Puerto Plata.
A pesar de la significativa reducción, la Organización Mundial de la Salud, sitúa a la República Dominicana entre las naciones con mayor tasa de mortalidad vial, con 67.23 fallecidos por cada 100,000 habitantes.

Carreteras mas peligrosas
La autopista Duarte, desde Santo Domingo a Santiago, y de la ciudad a Montecristi, son las vías más peligrosas del mundo. Con una tasa de mortalidad promedio de 43.27 fallecidos por 100,000 habitantes. La carretera Duarte, inaugurada en 1917, contiene, al menos, 10 factores controlables de alto riesgo que precipitan accidentes mortales en sus 270 kilómetros lineales.
Mientras, los corredores Norte, Sur y Este del país, son vías de alta siniestralidad vial, debido a sus características y al uso indebido por parte de los conductores, lo que aumenta cada año el número de fallecidos, y coloca a la nación
entre los que poseen peores indicadores de seguridad en las carreteras de la región.
La mayoría de los siniestros ocurren en las tres vías principales: la Autopista Duarte, que comunica a 14 provincias de la región Norte; la Carretera Sánchez, que une al Distrito Nacional con la región Sur; y el Corredor Este, compuesto por la Autopista Las Américas, la Autovía del Este y la Autopista del Coral, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El tránsito en la República Dominicana enfrenta una crisis de congestión y seguridad, caracterizada por un parque vehicular que se duplicó en una década (6.6 millones, hasta marzo de 2026), con el 45% concentrado en el Gran Santo Domingo, con un crecimiento impulsado principalmente por las motocicletas, que representan cerca del 58% del total.
¿Qué se puede hacer para mejorar la seguridad vial de República Dominicana? ¿Cómo se pueden reducir los accidentes de tránsito, y preservar la vida? ¿Cómo se pueden reducir las largas horas en tapones que los dominicanos pasan mes a mes y
año tras año?
En este reportaje, revista CONTACTO entrevistó a cinco expertos, nacionales e internacionales, quienes ofrecen sugerencias, experiencias y modelos para mitigar los accidentes; la educación de la población, los transeúntes y los conductores; el cumplimiento fidedigno de la ley; y mejoras para reducir el tránsito de la capital, todo con el firme propósito de proteger la vida de los dominicanos.
el tránsito y vialidad en RD
Congestión crónica: El crecimiento del parque vehicular supera las soluciones viales. Los atascos son constantes en Santo Domingo, extendiéndose durante casi todo el día y no solo en horas pico.
Parque vehicular: Se ha experimentado una duplicación en la última década, pasando de 3.6 millones de vehículos en 2015 a más de 6,6 millones en 2026.
Medidas de movilidad: se han implementado estrategias como la prohibición de giros a la izquierda en avenidas principales, cambios de sentido de calles, sincronización de semáforos y horarios escalonados en el sector público, con resultados mixtos en el flujo vehicular.
Seguridad vial y mortalidad: República Dominicana se mantiene entre los países con mayor tasa de mortalidad por accidentes de tránsito. Las provincias con mayores tasas son La Altagracia (40.2), San José de Ocoa (38.0) y María Trinidad Sánchez (37.7) por cada 100,000 habitantes.
Motociclistas vulnerables: 7 de cada 10 muertes en accidentes de tránsito involucran motocicletas, representando el \(87.91\%\) de los fallecidos, principalmente hombres.
Marco Legal: la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial es la base regulatoria, ejecutada por el INTRANT y la DIGESETT.
Fiscalización: la DIGESETT ha registrado millones de infracciones entre 2018-2020, con alta incidencia en violaciones a las normas de seguridad.
Aportes para la
seguridad vial de RD
El país enfrenta en la actualidad altos índices de mortalidad, situándose entre los primeros a nivel mundial, con una tasa superior a 28 fallecidos por cada 100,000 habitantes, siendo los motociclistas los más vulnerables, y principales fotos de accidentes.
Hoy, realmente, República Dominicana enfrenta una crisis crónica en seguridad vial, y para ello, se necesita planificación, estrategia, planes, ejemplos y sugerencias para que entre todos podamos sacar esta situación adelante, siempre con un único propósito: ¡salvar vidas!
El país necesita, imperiosamente, menos improvisación, y un sistema vial más seguro. La seguridad vial no puede seguir tratándose como un tema secundario, ni como una campaña ocasional. Tiene que ser una política de Estado permanente, y las motocicletas no pueden seguir siendo la “válvula de escape” de todas las fallas del sistema dominicano.
Según el ingeniero Joel Gneco Gross, actual director de tránsito y vialidad de Intrant, en República Dominicana, “el tránsito no es solo un problema de conducta individual; es también un problema acumulado de crecimiento urbano acelerado desordenado, presión sobre corredores viales, informalidad en parte del sistema de transporte, déficits históricos de fiscalización, y una cultura de movilidad que, por muchos años, no puso suficiente énfasis en seguridad vial ni en el uso eficiente del espacio público”, explica Gneco Gross, quien posee una Maestría en Ingeniería
de la Transportación; Maestría
en Movilidad Urbana,
Transporte y Territorio; y una Maestría en Diseño Urbano y Movilidad Sostenible.
“El congestionamiento cuesta muchísimo más de lo que la gente normalmente percibe. Cuesta tiempo, productividad, combustible, estrés, menor competitividad urbana y deterioro de la calidad de vida. En 2025, en la presentación de medidas de gestión del tránsito, se citó un estudio atribuido al BID, según el cual, la congestión le cuesta al país alrededor de 180 millones de dólares al año, equivalente a 0.67 % del PIB; además, en esa misma discusión pública, se señaló que el Gran Santo Domingo concentra millones de desplazamientos diarios y más de un millón de viajes en hora pico.
Ahora bien, yo haría una precisión importante: ese monto económico agregado es útil como referencia, pero el costo real del congestionamiento no se agota ahí. También está el tiempo de vida que pierde la gente todos los días, el impacto sobre la logística, el transporte de mercancías, la puntualidad del trabajo, el acceso a educación y salud, y hasta la salud mental de la población. En otras palabras, el tapón no solo cuesta dinero; también le roba calidad de vida a la ciudad. El congestionamiento empobrece a la ciudad, aunque no siempre se vea en una factura”.
De acuerdo al funcionario, que ingresó al Intrant en noviembre de 2024, “hay espacio para ordenar, tecnificar y mejorar mucho, siempre que se trabaje con datos, coordinación interinstitucional y visión de sistema. Ahora, se necesita más planificación urbana, transporte público eficiente, gestión inteligente del tránsito, fiscalización sostenida y educación vial. Por que no creo que haya un solo problema. Lo que tenemos es una suma de factores que se fueron acumulando durante años”.
Para José Urtecho, fundador y gerente general de la plataforma digital Tráfico Expreso, la problemática con la seguridad vial en Santo Domingo, y en casi todo el país, comienza con un claro denominador: los motociclistas.
“Uno de los principales problemas para la seguridad vial del país son los motores, porque no hay un régimen de consecuencias, porque ellos se agrupan como sindicato, y entrarle al sindicato tiene hasta una connotación probablemente política; tiene una connotación de que son violentos, y nada más tienes que ver sus chalecos: ‘un golpe a uno, un golpe a todos’.
Ahora, para solucionar todo esto, yo digo que es una pirámide el tránsito: educación, señalización y mayor fiscalización. Educación de cuáles son las normas de tránsito, y esto lo incluyo desde las escuelas, a los niños; señalización, para que no alegues que no lo viste, para que desde que cometas la falta, yo te pueda multar, pero tiene que ser algo consistente en el tiempo, y que se haga efectivamente, no que un día se hace un operativo y al otro día no pasa nada. Tiene que ser consiste en el tiempo la fiscalización”.
Urtecho, que opera la plataforma digital Tráfico Expreso desde 1987, en la señal de radio 91.0, asegura que otra medida importante para solucionar el problema vial, de tránsito en el país, “es aplicar la ley, porque la ley está ahí, solo hay que aplicarla. Aquí falta más mano dura, hacer un sacrificio, aunque tenga un costo político, porque ya esto se salió de control hace mucho tiempo, ya los motoristas no respetan a las autoridades. Entonces, hay que poner mano dura. Que se auxilien de la policía, de los militares, de los guardias, pero que se haga algo.

La misma tecnología puede ayudar también, La tecnología está, es utilizarla, porque las cámaras del 911 están ahí, y entiendo que la Digesett y el Intrant tienen acceso a esas cámaras. Es decir, es crear la logística mediante esos mecanismos electrónicos de poder viabilizar el tránsito”.
Otra opinión válida es la de Aníbal Germoso, ex director de Seguridad Vial del Intrant, y fundador y gerente general de Accidentes RD, quien desde hace seis años (2017), a través de esta aplicación, con 724,000 seguidores, se encarga de mostrar a los usuarios si en la vía existe algún accidente en tiempo real, con la ubicación exacta, y “también, muestra los temas de imprudencia, congestión vehicular y, a veces, alguna huelga que puede entorpecer el tránsito o la seguridad vial”.
Según Germoso, uno de los principales problemas es que “ahora mismo, tenemos una debilidad en la fiscalización, la Digesett se ha dejado torcer el brazo de los motoristas.
Sin embargo, somos aliados, porque muchas de las imprudencias que publicamos, la Digesett le cae atrás al imprudente y lo fiscaliza… Otro ejemplo: un seguidor graba un autobús, que se fue en rojo, se sube la grabación en un espacio que tenemos en Accidentes RD, que se llama Resumen de Imprudencias, la Digesett ve el video y, a través del Departamento de Inteligencia, ellos salen a buscar a ese mal conductor, y lo fiscalizan aunque haya pasado la fecha. ¡Y funciona!”.
De la misma forma, Anibal Germoso, que es ingeniero civil y tiene un Máster en Smart Movility, explica que los principales problemas que tenemos “son las imprudencias de tránsito. Los conductores imprudentes de República Dominicana causan tapones y causan accidentes. ¿Cómo se corrige eso? Nosotros tenemos una ley, que todavía le llaman joven, porque es de 2017, que es a Ley 63-17, sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, donde hay artículos que no se aplican, están ahí en papel, pero no funcionan. Si te pudiera mencionar solo tres:
1- Está la licencia por puntos, que es que te otorgan 20 puntos en la licencia, y a medida que tu vas cometiendo violaciones a las normas de tránsito, los vas perdiendo, y tienes que pasar por un proceso de recuperación de puntos. Entonces, ¡tienes que reeducarte!… En el momento que esto se aplique realmente, el conductor dominicano no va a esperar perder
su licencia, y se va a comportar de una manera diferente. Y si no lo
hace, se le quita la licencia y salimos de ese imprudente que no podrá volver a conducir.
2- Está la fotomulta, porque ya los agentes de tránsito no son suficientes, porque en una misma intercepción, a un agente de tránsito se le van 10 motoristas al mismo tiempo… Con tecnología de fotomulta será más fácil fiscalizar a todos los conductores imprudentes, sin que se quede nadie.
3- La ley habla de salario mínimo en las multas, y en República Dominicana, actualmente, solo hay dos multas: RD$1,000 y RD$1,666, ¡y no te obligan a pagarla!… En el momento en que sean salarios mínimo reales, ¡que te duela en el bolsillo!, yo te apuesto que una persona que se vaya en rojo, y tu la obligues a pagar RD$10,000 ó RD$20,000, no va a volver a cometer ese acto de imprudencia, solo por no perder esa cantidad de dinero que le va a doler tanto…. El dominicano reacciona por el bolsillo”.
Ahora, para el actual director de tránsito y vialidad de Intrant, Joel Gneco Gross, la tecnología podría ayudar mucho, “pero hay que entenderla como una herramienta, no como una varita mágica. Una ciudad puede usar tecnología para medir mejor lo que pasa en la red vial, detectar congestión, monitorear flujos, ajustar tiempos semafóricos, priorizar corredores, atender incidentes más rápido y dar mejor información al ciudadano. Eso incluye semáforos con gestión adaptativa, sensores, cámaras, analítica de datos, plataformas de monitoreo y aplicaciones que informen condiciones del tránsito o del transporte público en tiempo real.
Sin embargo, la tecnología funciona de verdad cuando está montada sobre una estrategia. Porque si usted digitaliza un sistema desordenado, lo que hace es administrar mejor el desorden, pero no necesariamente resolverlo. Por eso, la tecnología debe ir acompañada de buena planificación, mantenimiento, protocolos de operación y capacidad institucional para usar los datos y convertirlos en decisiones.
Además, no hay que olvidar algo: sería un error simplificar todo diciendo que el problema es solo la gente, los conductores. El comportamiento del conductor pesa, claro que sí: el irrespeto a la señal, el mal estacionamiento, los giros indebidos, el exceso de velocidad, la invasión de intersecciones, la imprudencia con motocicletas, todo eso agrava el caos y también la siniestralidad. Pero la conducta no cambia de manera sostenida solo con multas. Cambia cuando usted combina tres cosas: normas claras, fiscalización constante y diseño vial correcto. ¿Por qué? Porque una vía mal diseñada, induce a errores; una intersección mal resuelta, genera conflictos; una señalización deficiente, confunde. Entonces, la cultura vial no se transforma solo diciéndole a la gente ‘compórtese bien’. Se transforma cuando el sistema completo empuja hacia un mejor comportamiento: educación desde temprano, campañas permanentes, control real en calle, y una infraestructura que ordene y no que invite al desorden”.

Ahora, para José Urtecho, fundador y gerente general de la plataforma digital Tráfico Expreso, unas de las principales soluciones es “más fiscalización, más educación… Y ahora, en materia de tránsito y vías aglomeradas, quizás, en algunos puntos, crear carriles reversibles como se hace en Washington, como se hace en Bogotá, que son carriles reversibles para agilizar el tránsito en esas zonas… Eso se puede hacer en la avenida Lincoln; en la avenida Kennedy con Máximo Gómez; en el Malecón, en algunos puntos; en la avenida México ya se está haciendo; en la Zona Oriental también; en la 25 de febrero ya se está realizando; y en la avenida Tiradentes con 27 de febrero, que es un punto intermedio del polígono central. Falta más voluntad…
Y, donde menos hemos avanzado, es en el tema de la educación vial. Estamos lentos en tema de educación vial, se ha hablado de dar educación vial en los colegios, no sé si se está haciendo…Tu estudias un libro para sacar la licencia, no para saber manejar en la calle. Creo que tenemos que mostrar más interés en el tema de la fiscalización, pero una fiscalización efectiva, que tu pongas una multa y tengas manera de cobrar esa multa, porque la gente no paga
las multas”.
Incluso, Urtecho, le envía un mensaje directo al presidente Luis Abinader para que se haga un sacrificio y diga: ‘vamos a enfrentar esto, esta pandemia’, que es peor que la pandemia del coronavirus, con la cantidad de personas que mueren anualmente por los accidentes de tránsito, lo apoyaría en lo mismo que he dicho, en el tema de la educación, señalización y fiscalización de manera continua”.
Por su parte, el fundador y gerente general de Accidentes RD, Aníbal Germoso, señala que lo que ocurre en las carreteras también se debería de trasladar lo del tema de la fiscalización.
“Nosotros tenemos agentes de Digesett, en puntos específicos, parados fiscalizando por exceso de velocidad, pero únicamente haciendo eso, cuando un agente de tránsito puede estar patrullando, porque de esa manera, puede detectar manejo temerario, puede detectar personas sin cinturón, exceso de velocidad, y diferentes imprudencias que se ven en carretera. Para la carretera, se puede llevar la fotomulta, nada más… Por ejemplo, la autopista Duarte, que es la vía donde ocurren mayor cantidad de accidentes, se está interviniendo actualmente, porque tiene muchos cruces ilegales, que afortunadamente desde el Fideicomiso RD Vial se han estado interviniendo algunas de esas situaciones, pero aún falta mucho… Con más fiscalización en carretera, con carreteras diseñadas y con mantenimiento adecuado,
también podríamos prevenir muchos accidentes”.
Igualmente, Germoso le envía un mensaje al Presidente de la República, “que de seguro podría ayudar a mejorar
la inseguridad vial que vivimos en República Dominicana,
que es algo crónico”.
“Le diría al Presidente que somos un país famoso por tener buenos peloteros y playas bonitas, pero también por tener el peor país para conducir, y si queremos cambiar esa realidad, solo hace falta voluntad política, solo hace falta que ellos tomen las decisiones que ya están plasmadas en la ley, y que fueron elegidos para eso, no para caerle bien al pueblo, no para tomar medidas que de alguna manera
nos mantengan contentos, sino para salvarnos la vida”.

Iván Sarmiento, ingeniero civil, profesor Universidad UNAL, Medellín, Colombia
¿Cómo han logrado reducir los accidentes de tránsito en Colombia?
“Aquí en Colombia se ha estado aplicando reducción de velocidad. Por ejemplo, desde 2022, salió la ley Julián Esteban, en honor a un chico que murió en una bicicleta en una carretera. Esa ley bajó la velocidad en las ciudades de 60 a 50 Km/h, y eso ha ayudado a reducir el número de víctimas.
Otra medida es el control que se hace en vía continuamente para el uso del casco, en el caso de los motociclistas; y también las fotodetenciones, las cámaras, que es un control efectivo para la velocidad y otras infracciones que también pueden llevar a accidentes, como el mal estacionamiento.
Un vehículo mal estacionado es un punto potencial de que alguien que pase por allí, por eludir el vehículo mal estacionado se accidente.
La mejora de la señalización es otra de las medidas que se han tomado en Colombia”.
Santo Domingo es una de las ciudades con más congestión vehicular del Caribe. ¿Qué lecciones podría adoptar Santo Domingo de la experiencia colombiana?
“En Medellín y en Bogotá, y en otras ciudades colombianas, han aplicado restricciones al uso del automóvil y también de la motocicleta, es lo que llamamos acá Pico y Placa, que es que cada día no circulan unos vehículos de acuerdo al último dígito de la placa del vehículo.
Si la ciudad tiene un 20% de restricción, o sea, cada día hay dos placas que no salen, por ejemplo, el lunes no salen el 1 y el 3, el martes no salen el 2 y el 4, y así cada día va a haber dos terminaciones de placa que no van a poder circular.
Todo ha ido evolucionando, pero
ya en Bogotá, se aplica par e impar,
es decir, un día salen los pares y otro día los impares”.
¿Cómo han resuelto ustedes el tema de los estacionamientos en las calles?
“En Bogotá se definieron unas tarifas por zonas y hay unas tarifas, a veces un poco costosas, entonces, eso ha limitado el uso del auto. O sea, la gente tiene su auto, pero piensa cuando va a salir, si es que no tiene estacionamiento en el destino. Y hay control en las vías, por ejemplo, hay cámaras que multan a personas mal estacionadas; hay guardias de tránsito que pasan por una calle y pueden multar; hay grúas que se llevan a los vehículos si están mal estacionados. De hecho, la multa más común en Colombia, es la del mal estacionamiento y la de la velocidad”.
Con relación a las multas, ¿cómo influye el costo de la multa en la solución del tema del tránsito?
“Eso influye mucho. Acá, una multa vale 100 dólares, y puede llegar a costar más dependiendo el tipo de multa.
En algunos casos, puede subir a 200 dólares. Una multa de este tipo, le sacude el presupuesto del mes a una persona con ingresos medios”.
¿Qué sucede si el conductor no paga la multa?
“Si una persona no paga su multa, y va a comprar un vehículo nuevo, no lo dejan comprar si no está al día con las multas; si una persona va a vender un vehículo, hasta que no lo ponga al día en las multas, no lo puede vender, porque la multa también va al vehículo, y tiene que pagar todos los intereses acumulados. También, te pueden embargar tu salario, en tu empresa, porque si hay cobro coactivo, si la gente está esperando que esa deuda venza a los 5 años, a los cuatro años te puede caer un embargo a tu cuenta, y ahí te das cuenta de que el Estado te embargó la cuenta.
También, si los conductores buscan empleos, no consiguen empleo si tienen varias multas pendientes, porque da la imagen de que es una persona que comete muchas infracciones”.
¿Cómo pueden las ciudades usar tecnología para mejorar la movilidad?
“Aquí, hay sensores que se introducen dentro de los pavimentos para detectar cuando hay una cola y detectar cuando, por ejemplo, el semáforo debe actuar, y debe cambiar para atender una fila que está muy larga. Esto funciona hasta cierto punto, porque por más que los semáforos sean inteligentes, si hay una fila muy larga, y está rebosada la capacidad, no pueden mejorar mucho la situación, pero cuando el flujo no ha llegado a la saturación, estos detectores inteligentes ayudan a darle fluidez
al tránsito.
También, las cámaras de detección de velocidad, las cámaras de foto multas aquí te detectan si un vehículo tiene el seguro obligatorio vencido, le toma la foto y lo multa, si tiene la revisión anual mecánica vencida, también le toma la foto y le pone la multa.
La tecnología ayuda también con los alcoholímetros para controlar el consumo de alcohol, y reducir los accidentes de tránsito.
Los policías de tránsito solo sustituyen al semáforo si ocurre algo extraño en la ciudad, algún evento masivo, que mueve a muchas personas en determinada zona, o un fenómeno atmosférico que saca de circulación los semáforos; nunca se ponen de manera recurrente a la misma hora, porque se permite que el semáforo haga su trabajo.
El director de tránsito de un país o de una ciudad tiene que ser la persona más impopular, la más odiada, sino no funciona, pero hay que salvar vidas”.

Lucia Bellocchio, experta en Smart Cities, Buenos Aires, Argentina.
Lucía, Santo Domingo es una de las ciudades más congestionadas del Caribe. ¿Cuáles son los principales errores estructurales que pueden haber agravado el tráfico en los últimos años?
“Muchas ciudades de América Latina son hoy rehenes de errores estructurales en su diseño y gestión de movilidad. En general, la infraestructura vial no está alineada con los patrones de demanda: redes mayormente lineales que carecen de anillos de conexión eficientes entre barrios densos, sumándose a ello. un enfoque que sigue privilegiando el carro privado, con políticas que incentivan su uso (estacionamientos gratuitos, subsidios) y debilitando el transporte público, reduciendo su competitividad frente al vehículo particular. Esta situación se ve agravada por una fragmentación institucional, donde múltiples entidades manejan movilidad, planificación y datos sin una coordinación central, lo que complica la toma de decisiones y la implementación de soluciones integrales”.
Desde el enfoque de Smart Cities, ¿qué soluciones tecnológicas ya probadas podrían implementarse de inmediato en Santo Domingo?
“Desde el enfoque de Smart Cities, Santo Domingo puede avanzar de inmediato con soluciones tecnológicas probadas que ya demostraron impacto en ciudades similares. Una plataforma de datos cívicos y visualización en tiempo real, para centralizar información de tránsito, transporte, energía y servicios municipales, facilita el monitoreo continuo y la toma de decisiones basadas en evidencia. Complementariamente, semáforos inteligentes con gestión de tráfico por demanda y prioridad al transporte público, junto con un sistema de gestión de incidentes integrado que conecte apps ciudadanas, monitoreo de cámaras y respuestas coordinadas, permiten reducir tiempos de viaje y mejorar la resiliencia ante incidentes. La implementación de una plataforma de gestión de flotas y movilidad pública, que integre metro, autobuses y paratránsito con billetes únicos y horarios sincronizados, aporta una experiencia de usuario fluida y datos de operación en tiempo real para ajustes dinámicos”.
Según su experiencia, ¿qué ciudades con los mismos problemas de Santo Domingo han logrado mejorar significativamente el tráfico, y qué lecciones podemos adaptar aquí?
“En mi experiencia, varias ciudades de LATAM y el Caribe que enfrentan problemas similares a Santo Domingo, y han logrado mejoras significativas en la gestión del tráfico mediante enfoques integrados de movilidad y datos. Medellín ha destacado por un sistema de transporte público integrado y telemetría de flotas que permite monitorizar y optimizar operaciones en tiempo real; Bogotá ha avanzado con un sistema de metro plus que fusiona metro, buses y ciclorrutas para ofrecer una experiencia multimodal más eficiente; Curitiba, con su red BRT (Bus Rapid Transit) eficiente y bien planificada, demuestra cómo la infraestructura de buses de alta capacidad puede transformar la movilidad urbana; Ciudad de México ha priorizado el transporte público y ha desarrollado plataformas de datos abiertos que incrementan la transparencia y la toma de decisiones; y Lima ha avanzado en la consolidación de datos y la gestión de movilidad para apoyar ajustes tácticos y planes a largo plazo. Estas experiencias demuestran que la clave está en usar datos para coordinar modos y orientar inversiones estratégicas”.
La clave
“Me parece fundamental partir de un marco de gobernanza único y una visión clara de ciudad, especialmente en movilidad. Crear un Centro Integral de Operaciones que actúe como columna vertebral de la gestión urbana, integrando datos de tráfico, transporte público, y servicios municipales, y estableciendo KPIs junto con una política de gobernanza de datos que garantice seguridad y privacidad, debería estar en las acciones prioritarias.
Además, sería interesante pensar algún piloto de gestión de demanda y semáforos inteligentes en 2–3 corredores de alto tráfico para probar semáforos adaptativos y prioridad al transporte público; implementar una billetera única para buses y metro para mejorar la experiencia y capturar demanda en tiempo real; así como diseñar un plan de infraestructura inteligente de alto impacto, con iluminación LED, sensores de tráfico, con pilotos escalables que demuestren ROI social y económico. Esto podría generar iniciativas de gran impacto y acelerar la transformación”.

¿Cómo reducen la congestión de tráfico las grandes ciudades?
Tener un paralelo, un ejemplo, o implemente un reflejo para poder medir lo que uno está haciendo, o conocer experiencias de otras ciudades del mundo, es clave también para poder avanzar a una posible solución a la congestión vehicular.
Para ello, algunas de las ciudades más pobladas del mundo, con mayor tráfico vehicular, y con múltiples problemas en su historia, como lo es hoy Santo Domingo en República Dominicana, han tratado de diversas formas para buscar la “receta perfecta” para descongestionar sus ciudades. Sin duda, nos todas con las mejores ideas para copiarlas aquí en Santo Domingo, pero también se aprende viendo otras experiencias… nunca está demás ver lo que hacen “al lado”.
La experiencia en congestión en la “gran manzana” es digno de conocer… Desde 2025, entró en vigor en Nueva York un sistema que cobra hasta 9 dólares por día a quienes ingresan en carro a ciertas zonas de Manhattan.
Esta política de peaje urbano busca reducir el tráfico, y mejorar el flujo vehicular en uno de los centros financieros más transitados del mundo.
Datos de la firma Inrix, muestran que los tiempos de desplazamiento en puentes y túneles de acceso a Manhattan disminuyeron, especialmente durante los fines
de semana.
Según los registros de Bloomberg, los desplazamientos por automóvil privado se redujeron, mientras que el uso de taxis y servicios de transporte por aplicación aumentó.
Según Bloomberg, ciudades estadounidenses que no aplicaron medidas similares, como Boston y Chicago, no experimentaron cambios relevantes durante el mismo periodo.
Otra idea de Nueva York será su tranvía. 2,500 millones de dólares es lo que abonará la ciudad de Nueva York para resucitar este medio de transporte, ya en desuso en la mayor parte del mundo con la finalidad de acabar con la congestión de tráfico de sus calles.
París: velocidad reducida y control sobre los SUV
En París, la alcaldesa impulsó un conjunto de políticas para reducir el tráfico motorizado, especialmente en el Boulevard Périphérique, uno de los principales ejes viales de la ciudad.
Desde octubre de 2024, se estableció un límite de velocidad de 50 km/h, además de carriles exclusivos para transporte público y carros compartidos.
Entre las medidas complementarias, se incluye una multa de 135 euros para conductores que crucen el centro de París sin una justificación clara, y un incremento de las tarifas de estacionamiento para vehículos SUV.
Un informe del departamento de planificación urbana de París, señaló que, en los cinco meses posteriores a la entrada en vigor de estas restricciones, la calidad del aire mejoró en un 12%, y los accidentes de tráfico disminuyeron en un 17%. También, se reportó una reducción en los niveles de congestión.
Londres paga a los usuarios para que no usen carros
¿usted imagina recibir 3,000 libras (RD$259,000.00 pesos dominicanos) por renunciar a usar tu carro?
El gobierno británico ha propuesto subvencionar con 3,000 libras a todos aquellos usuarios que decidan dejar de usar su carro en pro del transporte público, la bicicleta o los coches compartidos, reduciendo así la contaminación.
Para estudiar la viabilidad del proyecto, se comenzará con una fase piloto en Coventry y West Midlands, en la que participarán 100 conductores. Si los resultados son favorables, la medida se implantará a gran escala en todo el Reino Unido. La ayuda que recibirán los conductores les llegará en forma de tarjeta prepago -con un saldo que va de los 2,333 a los 3,500 euros al año-, que podrán usar para pagar sus desplazamientos en trasporte público o en cualquier otra alternativa ecológica.
Oslo: ciudad modelo en movilidad eléctrica
En Oslo, capital de Noruega, las políticas de reducción del tráfico incluyen zonas libres de automóviles, limitaciones de velocidad, mejoras en el transporte público, y la promoción activa del uso de la bicicleta.
La adopción de vehículos eléctricos también fue clave en su estrategia de movilidad urbana.
Asimismo, Oslo tomó una decisión tan drástica como eficaz para acabar con la congestión de tráfico en su casco urbano: eliminar los aparcamientos de las calles. El ayuntamiento había detectado que gran parte de los carros que circulaban por el centro, lo hacían con un único objetivo: encontrar aparcamiento. Por lo tanto, si se eliminaban, dejarían de transitar por ellas. ¡fin del problema!
Con la eliminación de los aparcamientos, no se ha prohibido el tráfico, pero la congestión se ha reducido considerablemente.
Luxemburgo apuesta por el transporte público gratuito
Desde el verano de 2019, Luxemburgo cuenta con transporte público gratuito como medida para reducir la congestión de tráfico en todo el país. A pesar de tener una densidad de población de 233 habitantes por kilómetro cuadrado, Luxemburgo cuenta con unos niveles de tráfico muy elevados.
De hecho, es la nación europea con más carros por habitantes (hay contabilizados 662 coches por cada 1,000 personas). Además, a los 600,000 censados, hay que sumar cerca de 200,000 personas procedentes de Francia, Bélgica o Alemania que aceden cada día al país para trabajar. De ahí que el gobierno haya decidido apostar por una medida tan radical como la de ofrecer transporte público gratuito a todos sus habitantes.
Corea del Sur completamente libre de tráfico
Corea del Sur es radical en su forma de afrontar el tráfico. El problema es tan grande, que para reducirlo, todo se ha convertido en una misión imposible, y para ello, ya no quieren más carros en la ciudad, eliminarlos completamente…
En la ciudad de Songdo, la alternativa a la saturada Seúl, ha sido un proyecto que se empezó a construir en 2022, con un presupuesto inicial de 35,000 millones de dólares.
En Songdo no hay gasolineras ni carros de combustión interna. Ni siquiera hay servicios como el que ofrecen los camiones de basura, ya que cuenta con un complejo sistema de tuberías por donde se tiran los residuos para después ser reutilizados como fuente de energía. El objetivo de esta sorprendente urbe, que parece llegada del futuro, es convertirse en la primera ciudad inteligente y completamente sustentable del mundo, y para ello, el primer paso es eliminar el carro como medio de transporte.
Para conseguirlo, se ha creado un sistema de uso mixto, es decir, que todo (tiendas, colegios, hospitales, etc.) está cerca de las zonas residenciales, lo que permite a sus habitantes desplazarse a pie. También, hay paradas de bus y metro (situadas a doce minutos andando unas de otras), y 25 kilómetros de carriles de bicicleta.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011