Hablar con Elvyn J. Gómez sobre tecnología, transformación digital e innovación es un placer… Es conversar con un apasionado de estos temas, que busca la excelencia en todo lo que hace, siempre buscando el trabajo en equipo, y con resultados. Este estratega tecnológico, con sólida experiencia en entornos gubernamentales y empresariales, es hoy el director de TI de Seguros Reservas. “Pasar del sector público a una industria tan especializada como la aseguradora, implica una rápida inmersión en nuevos contextos: regulatorios, organizacionales y de negocio. Sin embargo, la esencia de mi trabajo se mantiene. Se trata de entender el entorno, diagnosticar, construir relaciones de confianza, y diseñar una hoja de ruta tecnológica que genere valor real”.
De verdad, es difícil pensar hoy que a alguien no le guste la tecnología. Siempre, cuando sale este tema en una conversación trivial, en un transfondo profesional, o incluso, ¡más allá!: en programas de gobierno, la tecnología siempre es un tema recurrente.
Hoy, por ejemplo, la tendencia de la que todos hablan, es que hay que estudiar carreras STEAM, ya que es una necesidad imperiosa a la hora de entender y liderar el futuro laboral de los jóvenes, y también de los no tan lozanos.
STEAM es el acrónimo en inglés de Science (Ciencia), Technology (Tecnología), Engineering (Ingeniería), Arts (Artes) y Mathematics (Matemáticas). ¿Y por qué todos hablan de esto? Porque el 65% de los empleos del futuro requerirán habilidades STEAM, según el Foro Económico Mundial.
Por ello, hablar con un experto en este tipo de temas, y que más encima lo habla con pasión, con experiencia probada, tanto en el sector público como privado, es un verdadero privilegio.
Para nuestra sección de Technology, revista CONTACTO entrevistó a Elvyn J. Gómez, un apasionado en temas de tecnología, transformación digital e innovación.
Trayectoria y evolución
Elvyn, eres un profesional con 20 años de experiencia liderando transformaciones tecnológicas a gran escala en el sector público y privado. ¿Cómo ha sido este camino de dos décadas de evolución profesional?
“Han sido dos décadas apasionantes, retadoras y profundamente enriquecedoras. Inicié desde la base técnica, instalando routers, switches y cableado estructurado en empresas dominicanas, aprendiendo directamente en el campo, equivocándome, y corrigiendo sobre la marcha.
Con el tiempo, asumí responsabilidades cada vez más estratégicas: el diseño de infraestructuras críticas, la gestión de cuentas clave en telecomunicaciones, la construcción del Datacenter del Estado dominicano, la modernización aduanera en la DGA y, actualmente, la transformación digital en Seguros Reservas.
Cada etapa me dejó aprendizajes esenciales: la solidez técnica, la visión estratégica y la capacidad de comunicar. Pero, sobre todo, me confirmó una convicción: la tecnología, por sí sola, no transforma nada; son las personas y los procesos los que hacen posible el cambio. Ese ha sido, sin duda, el hilo conductor de estos veinte años”.
¿Qué haces en infraestructura de redes? ¿En automatización? ¿En telecomunicaciones? ¿En interoperabilidad? ¿Y en gestión estratégica de TI?
“Mi rol abarca desde la base tecnológica hasta la definición estratégica de cómo la tecnología impulsa el negocio.
En infraestructura de redes, diseño arquitecturas que garantizan conectividad segura y confiable entre sistemas y aplicaciones. En automatización, optimizo procesos eliminando tareas manuales para enfocar el talento humano en actividades de mayor valor. En telecomunicaciones, integro plataformas de voz, datos y video que permiten a las organizaciones operar de manera eficiente y coordinada. En interoperabilidad, logro que sistemas de distintos sectores —gubernamentales, privados e internacionales— se conecten y compartan información en tiempo real de forma segura; esto fue clave en proyectos como la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) en la DGA.
Finalmente, en la gestión estratégica de TI, traduzco la visión del negocio en una hoja de ruta tecnológica clara, asegurando inversiones alineadas con los objetivos institucionales, reducción de riesgos y generación de valor sostenible”.

¿Qué es lo que más te apasiona de la tecnología?
“Lo que más me apasiona es el impacto real que puede tener en la vida de las personas. Cuando implementamos el Programa Despacho en 24 Horas, en Aduanas, no era simplemente un sistema o una automatización; era un importador reduciendo días en la salida de su mercancía, un empresario optimizando costos, y una institución fortaleciendo su credibilidad. Eso es lo que realmente me mueve: entender la tecnología no como un fin, sino como un medio para generar eficiencia, confianza y bienestar. También, me apasiona su capacidad de igualar oportunidades y reducir brechas, especialmente en el sector público, donde una buena implementación tecnológica puede transformar realidades a gran escala”.
¿Qué es para ti hoy la transformación digital?
“La transformación digital no es digitalizar procesos ni poner servicios en línea: es un cambio profundo en la forma en que una organización opera, toma decisiones y genera valor. Implica repensar procesos, desarrollar capacidades en las personas, incorporar tecnología y, sobre todo, contar con el liderazgo necesario para sostener ese cambio en el tiempo. Mi definición es clara: la transformación digital solo tiene éxito cuando tecnología, personas y procesos evolucionan de forma alineada. Si uno de esos elementos falla, el proyecto fracasa, aunque tengas el mejor software del mundo”.
Has trabajado en innovación en el sector público y privado. ¿Cuáles son las principales diferencias entre uno y otro, ventajas y desventajas?
“El sector público ofrece una escala e impacto que difícilmente se logran en el ámbito privado. Cuando transformas un proceso en Aduanas, impactas directamente a miles de ciudadanos, empresas y actores del comercio.
Sin embargo, también enfrenta mayores niveles de complejidad: burocracia, procesos de contratación, ciclos presupuestarios y cambios de liderazgo que pueden ralentizar la ejecución. El sector privado, por su parte, se caracteriza por su agilidad, enfoque en resultados, y mayor flexibilidad en la inversión, aunque con un impacto más focalizado.
Haber trabajado en ambos entornos me permitió desarrollar una combinación clave: entender la complejidad del sector público con una mentalidad ejecutiva orientada a resultados. Esa integración es la que hoy aplico en Seguros Reservas”.
Eres reconocido por tu visión innovadora, liderazgo y capacidad para implementar soluciones de alto impacto que optimizan procesos. ¿Cómo lo logras?
“Lo logro a partir de tres principios que han sido constantes en mi carrera:
Primero, diagnóstico profundo: antes de proponer una solución, entiendo el problema real, no solo sus síntomas.
Segundo, trabajo con las personas: la resistencia al cambio no se impone, se gestiona a través de participación, comunicación y formación.
Y tercero, medición: no se puede mejorar lo que no se mide, por eso establezco indicadores claros desde el inicio. A esto, se suma la capacidad de comunicar la visión de forma que conecte tanto con el equipo técnico como con la dirección ejecutiva. Ese equilibrio es clave. En esencia, soy un puente entre la tecnología y la toma de decisiones”.
La ciberseguridad es clave hoy en empresas e instituciones públicas. ¿Cómo crees que lo están afrontando hoy el sector privado y público?
“Hay avances importantes, pero también brechas preocupantes. En el sector público dominicano, se han dado pasos relevantes a nivel institucional, como la creación del Consejo Nacional de Ciberseguridad. Sin embargo, todavía muchas organizaciones ven la ciberseguridad como un gasto y no como una inversión estratégica. En el sector privado, existe mayor nivel de conciencia, impulsado por regulaciones y por la experiencia directa de incidentes, pero aún persisten desafíos importantes.
El principal reto es que la ciberseguridad reactiva ya no es suficiente. Hoy se requieren modelos proactivos basados en gestión de riesgos, formación continua del personal, arquitecturas de confianza cero, y planes de continuidad realmente probados.
Al final, la mayor vulnerabilidad en ambos sectores sigue siendo la misma: el factor humano”.

Además de los recursos y equipos, ¿cómo se logra hoy una modernización operativa con iniciativas tecnológicas de alto impacto?
“La modernización operativa real se logra con cuatro elementos clave: liderazgo comprometido, metodología, talento y disciplina de ejecución.
Puedes tener el mayor presupuesto, pero si la dirección no lidera el cambio con el ejemplo, el proyecto fracasa. La tecnología por sí sola no transforma; necesita una conducción clara y sostenida. La metodología también es determinante. Se requiere una combinación de gobernanza, agilidad en la ejecución y una gestión del cambio efectiva que asegure la adopción dentro de la organización. La experiencia me ha demostrado que, sin esa estructura, los proyectos no fallan por falta de tecnología, sino porque nunca logran implementarse correctamente”.
¿Cómo logras compenetrar a un equipo de trabajo con tu filosofía?
“Con consistencia, transparencia y ejemplo. Un equipo no adopta una filosofía porque se la dices: la adopta porque la ve en acción todos los días. Si exijo puntualidad, llego primero. Si exijo calidad, reviso los entregables antes que nadie. También, es clave comunicar el ‘por qué’ detrás de cada decisión. Cuando las personas entienden el propósito, el compromiso deja de ser impuesto y pasa a ser genuino. Y algo fundamental: reconocer. Los equipos que se sienten valorados siempre dan más de lo que se les pide. He comprobado que cuando se construye una cultura con propósito, donde existe orgullo por el trabajo bien hecho, el desempeño se eleva de forma natural”.
¿Cómo se puede realizar una estrategia en Operaciones de TI en Entornos de Misión Crítica?
“Los entornos de misión crítica no admiten improvisación. Una estrategia efectiva debe basarse en tres pilares: resiliencia, monitoreo y continuidad.
La resiliencia implica diseñar desde el inicio con redundancia y alta disponibilidad, asegurando que los sistemas puedan operar incluso ante fallos. El monitoreo requiere visibilidad en tiempo real, con alertas automatizadas, y protocolos claros de respuesta. Y la continuidad exige planes de recuperación que no solo existan, sino que estén probados y listos para ejecutarse.
Cuando operas sistemas críticos, la tolerancia al error es mínima. Cada decisión tiene impacto directo en la operación y en los resultados del negocio o de la institución”.
¿Cómo se deben enfrentar las crisis en cuanto a Gestión de Crisis y Continuidad Operativa?
“La mejor gestión de crisis es la que se anticipa. Un equipo que ha practicado escenarios de fallo responde de manera completamente distinta a uno que enfrenta la crisis por primera vez en producción.
Los pilares son claros: planes de respuesta definidos y conocidos por todo el equipo; canales de comunicación efectivos para escalar y tomar decisiones; y una cultura que permita aprender de cada incidente sin buscar culpables.
En una crisis real, el liderazgo marca la diferencia. Se requiere claridad, calma y comunicación transparente hacia los stakeholders. El pánico y el silencio son los peores aliados en una crisis tecnológica”.
Las empresas o instituciones se deben enfocar en la industria. ¿Cómo lo hacen?
“Enfocarse en la industria significa entender que la tecnología no puede ser genérica; debe responder directamente a las particularidades del sector en el que opera la organización. En cada entorno, la prioridad es distinta.
En el ámbito público, por ejemplo, el foco puede estar en la eficiencia, la recaudación o la facilitación de servicios. En el sector asegurador, el énfasis está en la experiencia del cliente, la gestión del riesgo y la integración de sistemas clave.
Un estratega tecnológico, que no comprende la industria en profundidad, puede tener las mejores herramientas, pero difícilmente logrará aplicarlas de manera efectiva. La especialización en el contexto es tan importante como la competencia técnica”.

Estrategia y liderazgo en acción
Elvyn, desde hace menos de un mes eres director de TI de Seguros Reservas. ¿Cómo ha sido este cambio desde Aduanas?
“Ha sido un cambio muy estimulante. Pasar del sector público, a una industria tan especializada como la aseguradora, implica una rápida inmersión en nuevos contextos: regulatorios, organizacionales y de negocio. Sin embargo, la esencia de mi trabajo se mantiene. Se trata de entender el entorno, diagnosticar, construir relaciones de confianza y diseñar una hoja de ruta tecnológica que genere valor real. Lo que cambia es el contexto: lo que permanece es la metodología. Y, sin duda, asumir un nuevo reto con la posibilidad de impactar una institución tan relevante para el país es una motivación enorme”.
¿Cuál fue el desafío que te impulsó a este cambio de institución?
“El principal impulso fue asumir el reto de un nuevo sector y un entorno altamente competitivo como el asegurador. Después de una etapa en la que alcanzamos logros importantes, sentí que era el momento de llevar esa experiencia a un nuevo contexto y enfrentar desafíos distintos.
Seguros Reservas representa una institución clave, con oportunidades claras en la transformación de su núcleo tecnológico, la integración de sistemas y la mejora de la experiencia digital del cliente. Ese conjunto de retos, junto con la posibilidad de construir sobre una base sólida y proyectarla hacia el futuro, fue lo que hizo que la decisión fuera natural”.
¿Cuáles son tus principales objetivos a la hora de transformar las Tecnologías de la Información en Seguros Reservas?
“Mi enfoque se centra en tres ejes estratégicos. Primero, modernizar el núcleo tecnológico, incluyendo el core de seguros y la integración de sistemas críticos, para garantizar una plataforma estable, segura y escalable.
Segundo, transformar la experiencia digital del cliente y del colaborador, reduciendo fricciones, automatizando procesos y habilitando canales digitales alineados con las expectativas del mercado.
Y tercero, construir una cultura tecnológica de alto rendimiento, basada en métricas claras, procesos ágiles y un equipo comprometido con la excelencia. Porque, al final, ninguna estrategia se sostiene sin un equipo sólido”.
¿Hacia dónde te gustaría llevar a Seguros Reservas en materia tecnológica, digital e innovación?
“Mi visión es posicionar a Seguros Reservas como la aseguradora digitalmente más avanzada de la República Dominicana. Esto implica construir una operación ágil, con servicios accesibles y una infraestructura tecnológica que represente una verdadera ventaja competitiva.
El objetivo es evolucionar hacia una organización donde la tecnología no solo soporte el negocio, sino que impulse la toma de decisiones y eleve la experiencia tanto del cliente como del colaborador.
No es una meta de corto plazo, pero es una visión alcanzable con disciplina, metodología y el compromiso de toda la organización”.
¿Fue difícil la decisión de cambiar desde Aduanas, donde ya llevabas seis años?
“Sí, fue una decisión emocionalmente compleja. Seis años en una institución donde dejé una parte importante de mi vida profesional, donde construí relaciones genuinas y vi proyectos nacer, crecer y generar impacto, no es algo que se deja fácilmente.Pero, también, creo que hay momentos en la vida profesional en los que quedarse puede ser la decisión más cómoda, aunque no necesariamente la más correcta.Cuando entendí que había cumplido un ciclo, y que existía la oportunidad de crecer en un nuevo entorno, tomé la decisión con gratitud por lo vivido y entusiasmo por lo que viene”.
Desde 2008, hasta la actualidad, eres Senior Engineer en Nortechcom. ¿Cuéntanos de lo que haces en
esta empresa?
“Nortechcom ha sido mi base en el sector privado a lo largo de estos años.
Desde allí, he tenido la oportunidad de participar en proyectos de telecomunicaciones de gran escala, asumiendo roles que van desde la ejecución técnica hasta la gestión operativa y la dirección de proyectos.
Esa experiencia me ha permitido mantener un vínculo constante con la implementación en terreno, lo que complementa y fortalece mi visión estratégica en el ámbito institucional”.

Estudios
Elvyn, estudiaste entre 2000 y 2004, Ingeniería Electrónica y Comunicaciones en INTEC. ¿Por qué decidiste estudiar esto?
“Desde joven me fascinó entender cómo funcionan las cosas.
En ese momento, la Ingeniería Electrónica y Comunicaciones estaba en el centro de una revolución tecnológica marcada por Internet, las redes y las telecomunicaciones, y sentí que era el camino natural para desarrollarme.
INTEC, además, ofrecía una formación sólida y práctica que conectaba muy bien con lo que buscaba. Es una decisión que confirmo todos los días. Esa base de ingeniería me dio el rigor técnico y el pensamiento analítico que hoy siguen siendo fundamentales en todo lo que hago”.
Luego, entre 2004 y 2005, hiciste un Postgrado en Telecomunicaciones, también en INTEC. ¿Por qué te apasionan las telecomunicaciones?
“Las telecomunicaciones son, en esencia, la capacidad de conectar personas e información sin importar la distancia. Para mí, no hay nada más poderoso que eso. Cuando una empresa en una zona rural puede acceder a los mismos sistemas que una en la capital gracias a una red bien diseñada, estás generando oportunidades reales y cambiando dinámicas. Ese postgrado me permitió profundizar en el conocimiento técnico y prepararme para liderar proyectos de mayor escala a lo largo
de mi carrera”.
Entre 2006 y 2008, realizaste una Maestría en Alta Gerencia (Finanzas) en INTEC. ¿Cómo te ha ayudado esta maestría en el desarrollo de tu carrera profesional?
“Esa maestría marcó un punto de inflexión en mi carrera. Entendí que para liderar transformaciones tecnológicas a escala institucional, no basta con dominar la tecnología: es necesario comprender el negocio, las finanzas y la estrategia organizacional. Me dio el lenguaje de la alta dirección: cómo evaluar inversiones, gestionar riesgos y traducir la tecnología en impacto financiero y operativo. Hoy, cuando presento una iniciativa tecnológica, no hablo solo de soluciones, hablo de retorno, eficiencia y valor para la organización. Esa capacidad es la que realmente conecta la tecnología con la toma de decisiones”.
Has hecho múltiples entrenamientos y certificaciones en Cisco y otras. ¿Cuéntanos sobre ellas?
“Mis certificaciones en tecnologías Cisco fueron la base de mi desarrollo técnico en los primeros años de mi carrera. Dominar estas plataformas, que son estándar en redes empresariales, me permitió participar en proyectos de gran escala y alta complejidad, tanto en el sector privado como en el público. Con el tiempo, amplié esa formación con especializaciones en diferentes fabricantes, lo que me dio una visión integral y multi-vendor, clave para diseñar soluciones robustas, flexibles y sin dependencias tecnológicas”.
También realizaste certificaciones en Miami en Cablería Estructurada avanzada, lo mismo que en México. ¿Cuéntanos?
“Fueron experiencias muy formativas en una etapa clave de mi desarrollo profesional. El cableado estructurado es la base sobre la que se construye cualquier red, y entenderlo a profundidad, me permitió desarrollar una visión más completa de la infraestructura tecnológica.
Además, el hecho de formarme en entornos internacionales, me expuso a estándares globales y mejores prácticas desde temprano, lo que amplió significativamente mi perspectiva
de la industria”.
Participaste en la creación de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE), con 44 instituciones conectadas y 50+ servicios simplificados. ¿Qué significó eso para Aduanas y el país?
“La VUCE fue uno de los proyectos de mayor impacto para el comercio exterior dominicano. Antes de su implementación, importadores y exportadores debían interactuar con múltiples instituciones de forma separada, a través de procesos manuales, lentos y redundantes.
La VUCE transformó esa experiencia en un modelo integrado: un solo punto de entrada para decenas de instituciones y servicios. El resultado fue claro: reducción de tiempos y costos, mayor transparencia y un aumento significativo en la competitividad del país. Para la DGA, representó su posicionamiento como articuladora de un ecosistema moderno, alineado con las exigencias de una economía global”.

Personal
Elvyn, te caracterizas por una capacidad resolutiva y visión…
“La capacidad resolutiva parte de una premisa simple: no paralizarse ante los problemas. Cuando surge un obstáculo, mi enfoque es analizar opciones, evaluar alternativas y tomar decisiones.
Prefiero avanzar y ajustar en el camino, que quedarme detenido esperando la solución perfecta.
La visión, por otro lado, implica mantener siempre el enfoque en el largo plazo, incluso cuando estás inmerso en la operación diaria.
El reto del liderazgo está en lograr ese equilibrio: atender los detalles sin perder de vista el panorama general”.
En Aduanas dejaste un gran legado con frases como “Revolucionaste la DGA”, “Ejemplo de servidor público”, “Nos enseñaste que sí se podía”, “El mejor”. ¿Cómo crees que lograste todo ese respeto?
“Siendo consistente. Haciendo lo que dije que iba a hacer, cuando dije que lo iba a hacer, y de la manera en que me comprometí a hacerlo.
El respeto genuino no se exige ni se impone; se construye con resultados, pero también con integridad y coherencia.
También, entendí algo clave: el liderazgo no se trata de destacar individualmente, sino de poner al equipo primero y reconocer sus logros antes que los propios.
Creo que eso fue lo que marcó la diferencia: demostrar que detrás del rol había un profesional comprometido, pero también una persona cercana, que valoraba a su equipo y no olvidaba sus principios”.
¿Qué significa tu familia para tu desarrollo profesional?
“Mi familia es el cimiento de todo. Es la razón por la que me levanto cada día con propósito, y la perspectiva que me recuerda que detrás de cada proyecto hay personas.
También, ha sido mi mayor escuela de liderazgo. Me ha enseñado lecciones que ningún programa académico puede ofrecer: paciencia, escucha, empatía y la importancia de valorar cada logro.
Al final, el éxito pierde sentido si no tienes con quién compartirlo”.
¿Quién es hoy Elvyn J. Gómez?
“Soy un profesional apasionado por la tecnología y por su capacidad de transformar realidades. Un dominicano que cree en el potencial del país para alcanzar estándares de excelencia en gobierno digital y modernización institucional. Un líder que ha aprendido que los resultados más duraderos se construyen en equipo.
Un padre y un hijo que tiene claro que la familia es lo primero. Y alguien que, después de más de veinte años de carrera, sigue levantándose cada día con la misma motivación de aprender y de hacer mejor su trabajo.
Si tuviera que resumirlo en una frase: soy un eterno estudiante que tuvo la fortuna de convertir su pasión en su profesión”.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011