Eduardo (yayo) Sanz Lovatón: “En 5 años, hemos formalizado más de 54,000 pequeñas y medianas empresas, y para el 2028, formalizaremos 350,000”

Después de su exitoso paso por la Dirección General de Aduanas (DGA), donde cumplió múltiples metas en cinco años y medio, el actual ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) se encuentra inmerso en un sinnúmero de objetivos, los cuales cumple con una pasión que contagia. “Estoy muy feliz en el ministerio en estos cinco meses. En Aduanas, estaba en las trincheras, pero aquí estoy en el cuartel general. Yo quiero ser el ministro de las mipymes, del comercio y de la industria dominicana”.

Conocer en profundidad a Eduardo Sanz Lovatón, Yayo para sus amigos, es un verdadero privilegio. Es hablar con un dominicano 100% comprometido con su país, su familia y la ciudadanía. 

Este abogado de profesión, con una licenciatura en Derecho por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), y maestrías en Derecho Internacional Privado en el Centro de Estudios Estratégicos y Diplomáticos de París, Francia, y estudios en Derecho Civil en la Universidad de París II, Panthéon-Assas, se encuentra trabajando hoy en su segundo cargo en la administración pública dominicana, primero, como director general de Aduanas, y en la actualidad, como ministro de Industria, Comercio y Mipymes. 

Sanz Lovatón cuenta que arribó a su actual cargo porque conoce muy de cerca al presidente Luis Abinader, y por la contingencia internacional que vive el mundo a raíz de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel.

“Yo soy amigo de Luis. Conozco a Luis desde hace muchos años, antes de ser presidente, pero la verdad es que su disciplina y metodología de trabajo son admirables. Luis es metódico, es organizado, da un seguimiento increíble a cada detalle. Nosotros, por ejemplo, en lo que va del día en que estamos haciendo esta entrevista, yo he tenido dos reuniones con él, y he conversado seis veces con él, porque hablamos del pan, hablamos del arroz, hablamos del pollo, hablamos de inversiones extranjeras, hablamos de todo eso. Y, definitivamente, la posición que yo ocupo en estos momentos, nos pone en el centro del acontecimiento, porque todo lo que tiene que ver con precios, tiene que ver con industria, tiene que ver con comercio. Y, definitivamente, es un momento donde podemos seguir trabajando”, explica el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, entrevistado por revista CONTACTO en el restaurante Il Cappuccino, para la sección Business From Cappuccino, junto a su propietario Claudio Paccagnella

Eduardo Sanz Lovatón, quien ha utilizado el sobrenombre Yayo durante toda su vida personal y profesional, nos revela que la crisis mundial actual fue clave para su llegada al Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes. 

“Este es un gobierno que de una crisis brinca a la otra: primero, la pandemia, luego, la guerra en Ucrania; después, el asesinato del presidente de Haití; la escalada inflacionaria; y ahora esta guerra en Irán…

A mí, a veces, me ha tocado estar con el presidente Abinader hasta las 3:00 de la mañana, y hasta las 4:00 de la mañana viendo como solucionamos todo esto. Yo creo que la historia reconocerá que este país tuvo el privilegio de contar con Luis Abinader como presidente en todos estos difíciles años”, asegura el funcionario, quien asistió a la entrevista con su directora de Comunicaciones, María Virginia García. 

Eduardo, ¿cómo fue esa llamada o reunión, cuando el presidente le dijo: ‘Te quiero ahora en Industria y Comercio’?

“Fue cómico eso, porque yo hacía tiempo que deseaba un cambio, porque entendía que en Aduanas habíamos completado un ciclo, habíamos hecho cosas extraordinarias.

Yo entendía que iba a haber un cambio… Incluso, recuerdo que le pedí al presidente que, si es posible,  me gustaría un cambio’, y él me respondió: ‘mira, ahora no, vamos a cruzar la reforma fiscal’… Y así pasó un tiempo. Lo que es cómico, o interesante de esto, es que cuando él me avisa, me llama el 3 ó 4 de enero, y hablamos de esta posibilidad, y me dice: ‘ya, mañana comienzas en Industria y Comercio”. Y yo le dije: ‘ah, pues perfecto, mañana’. ¡Fue de un día para otro!

Entonces, el cambio, evidentemente, te descoloca. Pero, a Dios las gracias, ha sido para bien, yo estoy muy satisfecho, y también creo que Nelson Arroyo, quien me sustituyó en la Dirección General de Aduanas, es un gran ejecutivo. Creo que lo hará excelentemente bien. Y entonces, fue un círculo virtuoso. Al final, estoy muy agradecido”. 

Su actualidad en el MICM

Eduardo, usted está cumpliendo cinco meses en la institución ¿Cómo ha sido este período después de casi seis años en Aduanas?

“Mira, muy interesante. Yo siempre lo describo de esta manera: en Aduanas, estaba en las trincheras, aquí estoy en el cuartel general. Ahora bien, la crisis del Medio Oriente, evidentemente, ha extenuado todos los procesos, ha extenuado todo el trabajo y ha generado que trabajemos bajo muchísima presión. Pero estamos agradecidos de Dios, de acompañar al presidente Abinader… Acompañar a Luis en estas gestiones da mucha tranquilidad, porque tenemos todo su apoyo y estamos en constante comunicación. Y también, digo mucho que la República Dominicana tiene un gran privilegio en la región: una sólida colaboración público-privada. Eso nos ha permitido asumir este ministerio de la mano de los gremios profesionales, junto a la industria, el comercio y la empresa privada dominicana que, además, atraviesa un gran momento.

Cómo lo demuestran nuestras cifras, que ahora en el mes de marzo, ya crecimos por encima de un 5%; asimismo, la cifra de exportaciones del 2024 al 2025 crecieron un 18%. Entonces, todo eso te dice que la economía dominicana está parada en dos piernas sólidas, y eso nos hace sentir optimistas y entusiasmados de este trabajo que tenemos el privilegio de hacer, porque cuando tú puedes ser el ministro de Industria, Comercio y Mipymes de un país, pues evidentemente eso es un gran honor y un gran privilegio”. 

Además, es una institución donde hay más de 17 entidades que son adjuntas al ministerio.

“Sí, claro que sí, que presidimos decenas de consejos, como Promipyme, Bandex, Indocal, Proindustria, ProDominicana, Inaguja, o sea, todo eso nos mantiene bien ocupados”. 

¿Ha sido un gran cambio desde Aduanas al Ministerio?

“Al final, ambas posiciones son muy exigentes, el trabajo es diferente. En Aduanas, actúas más; en Industria, Comercio y Mipymes, planificas más. Sin embargo, la planificación en medio de estas circunstancias tan especiales, también genera una presión increíble. Yo sigo trabajando igualito como trabajaba antes. Si alguien en mi equipo pensó que íbamos a trabajar menos en el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, está muy equivocado”. 

¿Tenía pensado ir a otra institución o esto era lo que usted quería?

“Mi trayectoria profesional me vinculaba al turismo, y yo entendía en un momento dado que podía trabajar en algo que tuviera que ver con el turismo. Ya después de que llegamos al gobierno, y que estoy en Aduanas, pues evidentemente mi vinculación ha sido con la parte económica. Entonces, sí, uno de los sitios en los que yo quería estar era en el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, aunque también quién estaba aquí, Ito Bisonó, es un gran amigo mío y realizó un extraordinario trabajo. Entonces, de algún modo, yo más o menos entendía que podía ser aquí”. 

¿Qué es para usted ser un buen servidor público?

“Hay un alto ejecutivo dominicano que me hizo esta analogía de un gran gerente, y yo lo he extrapolado al servicio público. A nosotros los dominicanos, nos gusta mucho el béisbol, como tú sabes, y un gran gerente público o privado, tiene que pararse en el home plate, con el bate en la mano, y hacerle swing a todo lo que le tiren. O sea, tú tienes que tener proactividad, tú tienes que estar por encima de todo eso; tienes que poder comunicar bien. Hay gente que no puede… Por eso, estoy aquí contigo sentado, porque ustedes en revista CONTACTO son un medio muy influyente, que les agradezco esta oportunidad. Entonces, hay que saber comunicar bien a la gente, hay que explicarles, porque la gente demanda soluciones… Lo mismo con la dinámica de las redes sociales, que genera en la gente muchas cosas, positivas y negativas también… Por ello, eso trato de hacer desde la gestión pública, como servidor, como funcionario. Tú tienes que trabajar, tienes que hacerle swing a todo lo que te tiren, tienes que ponerle atención a la gente y tienes que comunicar bien”. 

¿Qué prefiere: el servicio público o la empresa privada?

“Son diferentes. Yo fui por más de 20 años abogado de empresas, abogado de individuos y, gracias a Dios, me fue bien. El sector privado tiene un ritmo que es más sosegado, más planificador, donde también se gana mucho más dinero, hay que decirlo.

Entonces, el tránsito al sector público debe ser planificado. Tú debes tener claro cómo tú vas a vivir, cómo va a vivir tu familia, porque definitivamente, es un choque… ¡Y se trabaja mucho! Yo siempre digo que se trabaja cuatro o cinco veces más en el sector público. O sea, yo a veces, por ejemplo, tengo en un mismo lugar, hasta tres reuniones en un almuerzo al mismo tiempo… Eso, en el sector privado, no te pasa. En el sector público el ritmo es diferente, en el privado no es posible”. 

¿Le gusta el sector público?

“Me encanta, me apasiona. Estoy en una etapa de mi vida donde, quizás, tengo la concentración para esto, porque no estoy ni muy cansado, ni estoy muy avanzado en edad, y tampoco tengo grandes preocupaciones. Anteriormente, tuve realizaciones profesionales económicas muy buenas, antes de llegar al cargo, que me dan el sosiego para estar concentrado en esto, sin preocupaciones primarias por mi familia. Yo creo que uno debe estar en el momento justo para hacer esto, que quizás no todo el mundo tiene la posibilidad de encontrar el instante preciso para perseguir sus sueños, pero yo sí lo estoy… El que se pasa la vida soñando, nunca realizará su sueño. Ahora, el que se pasa la vida sin soñar, entonces tampoco puedes realizar un sueño. Debe haber un balance, tienes que encontrar el momento para poder hacer esto, y yo me encomiendo mucho a Dios, todos los días, porque esto no es simple ni fácil, pero es muy gratificante si se hace bien”.

Las Mipymes dominicanas

Uno de los principales objetivos que planteó al llegar al MICM, fue fortalecer el apoyo a las pymes y mipymes, especialmente a estas últimas. ¿Por qué?

“Tú coges cualquier economista de renombre en el mundo, pensemos en Stiglitz, en Friedman, en Keynes, o en cualquiera de los grandes tratadistas de economía del mundo, y verás que es a través de la pequeña y la mediana empresa, que es lo que llamamos mipymes, que más rápido y más eficientemente se transforma una sociedad… Cuando tiene una empresa de 10 personas, 15 personas que tú la puedes llevar 20 ó 30, eso impacta inmediatamente el entorno donde opera. Cuando los grandes capitales crecen, que también es importante que crezcan, ese impacto suele estructurarse de una manera más lenta, porque son inversiones más sofisticadas. Ahora, cuando tú tienes un colmado en un barrio, que tiene 5 empleados, y crece y tiene 25 empleados, eso impacta directamente la vida de la gente. Entonces, todos los grandes teóricos económicos coinciden en que es a través de la mediana y pequeña empresa que más rápido se puede impactar la pobreza.
Y eso es parte de lo que hemos logrado: más de 54,000 empresas se han formalizado en los últimos cinco años, y tenemos la meta de superar las 350,000 empresas formalizadas para el 2028.

Entonces, cada empresa de esas formalizadas, es un impacto directo en el corazón de la gente, y eso a nosotros nos llena de entusiasmo.

Por eso, pudimos trabajar junto con el Banco de Reservas en una feria de mipyme que estableció una tasa de interés de apenas 10.5%, una tasa muy competitiva, mediante la cual se colocaron más de 10 mil millones de pesos para ese sector. Entonces, eso, evidentemente, es uno de los sellos y una de las cosas que a nosotros nos interesa mucho promover… A mí me gusta decir siempre que ‘yo soy el ministro de las mipyme, del comercio y de la industria’”. 

Y, además, uno de los objetivos del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes es que República Dominicana se convierta en el centro de actividad logística regional. ¿Cómo se logra eso?

“Ya nosotros somos un hub logístico de clase mundial. Y eso lo explican algunas cosas que hemos venido haciendo en equipo. O sea, hace cinco años, las exportaciones del país promediaban 700, 800 millones de dólares al año. Hoy, promedian más de 1,000 millones de dólares al año. Hace cinco años, teníamos una Ley General de Aduanas de 1954, pero hoy tenemos una Ley General de Aduanas de 2021, reglamentada en el 22, en el 23 y en el 24.

Hace cinco años, el 60% de todo lo que entraba y salía del país, no tenía rayos X; hoy, el 96% de lo que entra y sale del país tiene rayos X. Entonces, eso, a nuestros socios comerciales, les dice: ‘ahí se puede trabajar, ahí se puede invertir, ahí se puede hacer comercio’. 

Por eso, es que en el 2019 tú tienes 3,000 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED), y en el 2025, tienes más de 5,000 millones de dólares. En este primer trimestre de 2026, ya vamos por casi 1,500 millones de dólares de IED. Entonces, estos datos te comprueban que el mundo cambió, o sea, la dinámica del mundo cambió hace 15, 20 ó 30 años.

Antes, el objetivo era comprarle a un lugar que produjera barato y que tuviera mano de obra barata. No había grandes preocupaciones de la calidad, no había grandes preocupaciones de la propiedad intelectual. Hoy en día es todo diferente. Hoy, tú te quieres abastecer de alguien que no te falsifique, que no te venda subvaluado, y que, además, sea una persona con la que tú tengas identidad ideológica de trabajo. Entonces, tú te fijas en la Unión Europea y en Estados Unidos, que son mercados para nosotros esenciales. Y nosotros tenemos hoy una conexión con esos mercados de forma marítima, aérea, sociológica, filosófica… Es decir, eso es lo que llaman el nearshoring y el friendlyshoring: el nearshoring es la cercanía de las costas geográficamente, y el friendlyshoring es en el que tú le estás comprando a alguien con el que trabajas, con el que tú te pareces, que nos gusta el béisbol, que nos gusta el fútbol… O sea, todo eso alimenta el tema de la creación de ser un hub logístico. Que ya te hablé de la ley general de aduanas, pero también está la ley de centro logístico, y está la ley de comercio marítimo. Todo eso, lo hemos podido vender y lo hemos podido vender bien, y eso es profundamente efectivo”.

Las exportaciones son un tema muy importante. Si hay un sector que ha crecido y que está haciendo un gran trabajo, es el sector de las exportaciones. ¿Qué le gustaría impulsar en su gestión en Industria y Comercio?

“El sector exportador, donde las zonas francas representan el 59%, es el que más divisas le genera a la República Dominicana, al punto de que genera aproximadamente un 24% más que el turismo. Entonces, nosotros tenemos que producir más y mejor. Y, por eso, tenemos la meta país de los semiconductores, que es seguir trayendo tecnología de punta, de seguir incentivando las inversiones como, por ejemplo, de la multinacional Google, que ha comprometido 500 millones de dólares en República Dominicana. Ese es el tipo de producción que queremos, ese es el tipo de modelo que queremos”. 

Situación internacional convulsa

Eduardo, hoy estamos viviendo una situación internacional muy convulsa, que está impulsando el precio del barril de petróleo. Para el 2026, según el presupuesto dominicano, se proyectó un precio entre 60 y 65 dólares, y hoy ronda los 95 dólares, sin que todavía se sepa hasta dónde podría llegar. ¿Qué cree usted que podría afectar este escenario al crecimiento del país?

“El gobierno dominicano, para trabajar con esta crisis actual, que no es de factura dominicana, sino que es un problema mundial, un lugar que tiene la creación fuera del país. Si tú te pones a ver, nosotros hemos establecido un plan en tres ejes. El primer eje de ese plan es proteger el bolsillo de la gente. Ahí hemos ido con el subsidio a los combustibles, con el subsidio a los fertilizantes y con el subsidio a los transportistas. Entonces, esos subsidios han salido de una planificación que ha hecho el gobierno, basada en ahorros y en un plan de austeridad de 40,000 millones de pesos. Hemos podido apretarnos los cinturones y enfrentar la situación.

El segundo eje de ese plan, es que para que no se nos acabe el dinero con el que estamos subvencionando, hay que producir más, hay que vender más, hay que crecer más. Por eso, es que es una gran noticia que en marzo hayamos crecido un 5%, y un crecimiento promedio de los 4 primeros meses de un 4%, que ha superado las expectativas de crecimiento.

Si tú ves la data que te proporciona la Dirección General de Impuestos Internos, está recaudando por encima de un 10 % de lo esperado… Es decir, estamos creciendo más, recaudando más, lo que se traduce en tener más dinero para invertir… Debemos producir más para que haya más actividad económica, y eso, gracias a Dios, lo estamos logrando; y el tercer eje de ese plan es cómo nos preparamos para el peor de los escenarios, cómo nos preparamos para otras contingencias, cómo nos preparamos para otras tragedias.

Entonces ahí es que estamos construyendo soluciones, como, por ejemplo, el plan de austeridad como, por ejemplo, ver dónde pueden salir las eficiencias, a qué cartera podemos quitarle dinero para darle a los planes de contingencia. Entonces, hemos establecido un diálogo con las iglesias, con los partidos políticos, con los empresariados, con los sindicatos y estamos constantemente trabajando con la gente en ese sentido”. 

Eduardo, a diferencia de Aduanas, donde no era tan común tomar medidas semanales, en el MICM usted ha tenido que enfrentar desiciones constantes, como la fijación de los precios de los combustibles todos los viernes. Supongo que ha sido un proceso muy complejo, sobretodo
con las alzas que se han tenido que aplicar.

“Sí, definitivamente, el tema de los combustibles es un tema que a todos nos duele mucho, y yo no soy la excepción. Yo siento el dolor de la gente, me preocupo, y a veces tengo que admitir que me he levantado a medianoche preocupado, porque tú dices: ‘wow, pero cómo vamos a sortear esto’… Pero yo creo que, en manos de Dios, confiados de nuestra productividad, y viendo cómo la economía sigue avanzando, uno puede decir que, dentro de esta crisis mundial, estamos bien plantados… Y entonces, con la planificación, con la ejecución, hemos ido haciendo aumentos que no son simpáticos. Ahora, han sido mucho menos de lo que pudieron ser. Yo sé que eso no es consuelo, pero yo le doy las gracias a Dios de que esta crisis encontró a la economía dominicana tan bien plantada como está”. 

Eduardo, hubo algo que me llamó la atención: después de reunirse con dos expresidentes, surgieron críticas de ambos, pero tampoco vimos propuestas concretas de su parte. ¿Qué opinas de eso?

“Los diálogos fueron muy buenos, fueron muy fructíferos. Creo que agregan valor. Uno compartir con estadistas y personas con experiencia, siempre agrega valor a lo que se está haciendo. Después de las conversaciones, creo que viene la agenda política y se dicen unas cosas, pero en el fondo, creo que la República Dominicana debe felicitarse de que podemos hablar, de que podemos conversar, de que podemos hacer las cosas. Y ese es un lujo que tiene República Dominicana, que si tú lo comparas
con nuestros países vecinos, el hecho de que la oposición y el gobierno puedan sentarse aún a discutir, y que estamos sentados hablando cordialmente, con niveles de armonía, y así lo podemos hacer con todos los sectores de la vida nacional, habla de la madurez de nuestro sistema político… Ahora, es verdad también, que no hubo propuestas de ellos”. 

Si los precios del petróleo llegaran a seguir subiendo, ¿se tendrá que subvencionar más, o será una dualidad de subvención?

“Mi abuela tenía un dicho: ‘de que uno cruza el río cuando llega a la vera, y la vera es como el límite del río’. Yo creo que sería peligroso especular de escenarios que no están presentados en este momento. Lo que sí te puedo decir, es que estamos preparados, que estamos organizados, y que la economía dominicana ha dado señales de funcionar de una manera robusta. Los índices de crecimiento económico, los índices de exportación, el número de turistas que estamos recibiendo, la calidad con la que estamos exportando…

Somos los primeros en el mundo en el tabaco de alta calidad, los primeros en el mundo en cacao de alta calidad, somos importantes en el café, e importantes en otros rubros, como insumos médicos. Por ejemplo, para que veas la fortaleza de nuestra matriz productiva: hace casi 20 años textiles lideraba las exportaciones de zonas francas, y hoy solo el 10% produce textiles; en la actualidad, el 34% de nuestras zonas francas producen insumos médicos y el 14% producen insumos electrónicos, entonces, ya tú ves como la matriz productiva, el capital humano dominicano, ha ido evolucionando.

Todo eso, te dice que nosotros estamos bien plantados como economía, y aunque esta crisis nos va a afectar, no podemos nunca dejar de ser empáticos con el dolor de la gente, porque al que le suben un galón de gasolina el precio, eso no hay manera de explicarlo, eso da rabia y molesta, indigna, y uno lo entiende… Ahora, dentro de esa indignación, yo creo que hay que sentirnos que estamos, gracias a Dios, bien plantados con el tema”.

El futuro

¿Cuál es su principal sueño para su gestión actual en industria y comercio?

“Son muchos, pero definitivamente, la transformación de las mipyme, yo quiero que esta sea la gestión de las mipyme, quiero que sea la gestión de la tecnología, quiero que logremos de algún modo de los semiconductores, quiero que logremos también que sea la gestión de la formación.

Yo creo mucho que la industria y el comercio de la República Dominicana, y en 30 ó 40 años, va a depender de la formación que podamos tener hoy, de la educación que podamos tener hoy. Por eso, que trabajo mucho de la mano Luis Miguel de Camps, en el Ministerio de Educación, con Infotep, con el Ministerio de Educación Superior.

Por eso, tenemos acuerdos con diferentes universidades, con Barna, con UNIBE, con PUCMM, con la UASD, con APEC, con la Universidad Católica. O sea, nosotros estamos entrenando gente en diferentes universidades, porque República Dominicana, y América Latina, tienen que asumir que hay que estudiar e investigar. O sea, ¿cuál es el próximo gran negocio? o ¿cuál es la próxima gran industria? Eso no lo vamos a inventar en un momento de eureka. Eso es con ensayo y error. Yo creo que es al Estado al que más le corresponde investigar, porque el sector privado, a veces, no está para investigar. El sector privado está para trabajar y generar utilidades. Entonces, es el sector público el que puede pensar, y yo quisiera que en mi gestión en el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes podamos pensar, podamos impulsar las mipymes, y podamos generar mayor nivel de desarrollo tecnológico para nuestras industrias”. 

Usted habló de un punto muy importante: los semiconductores. ¿Podría convertirse la República Dominicana, por su posición geográfica, en un actor relevante en esa industria?

“Definitivamente que sí, y yo creo que va a ser el próximo gran salto de nuestra productividad, que es que vamos a generar grandes niveles tecnológicos en nuestras zonas francas, en nuestra industria, y que eso va a poder alimentarnos por mucho tiempo. 

Yo leía un artículo en The Economist, donde te dice que los grandes consumidores de semiconductores, y de chips para la industria de la inteligencia artificial, están teniendo problemas de abastecimiento, porque estos chips son cada vez más difíciles de conseguir, por lo que implica tener grandes data center, por lo que implica el almacenamiento, la generación de los CPU. Hay una demanda para esto, hay una necesidad para esto, entonces yo creo que eso es fundamental”. 

En Aduanas ya tenía una relación muy cercana con la AIRD, pero ahora, como ministro de Industria, Comercio y Mipymes, supongo que esa cercanía es aún mayor. Sé que ha comenzado a visitar muchas zonas francas y muchas empresas…

“Sí, a veces voy a los despachos de esos gremios, y ahí tengo que recibir 5 ó 6 asociaciones al mismo tiempo, porque, en el diálogo público-privado, es que se pueden gestar las grandes iniciativas económicas, y creo que eso es fundamental e importante
para la República Dominicana, y es parte esencial de lo que yo hago. Facilitarles el trabajo, facilitarles la permisología, facilitarles que los procesos sean menos burocráticos. Por ejemplo, nosotros estamos ya casi lanzando lo de constituir una empresa en menos de 24 horas. Eso es un hito por el que hemos luchado durante décadas, y creo que ahora lo vamos
a lograr.

Del mismo modo, estamos trabajando con el Ministerio de Vivienda, con el Ministerio de Obras Públicas, para que toda la permisología que tú necesites para hacer una inversión, la puedas conseguir en una semana, o dos semanas como máximo. O sea, aquí ha habido una revolución, que es lo que llamamos burocracia cero, que es lo que se está haciendo además en Meta 2036, que es un programa que hemos lanzado. ¿Cómo vamos a duplicar el Producto Interno Bruto Dominicano en 10 años? ¿Cómo lo vamos a llevar, de donde estamos hoy, a duplicarlo? ¿Cómo vamos a generar que esta economía pueda crecer a un ritmo mayor? De eso se trata la Meta 2036, que yo creo que es una de las grandes iniciativas del gobierno dominicano”. 

¿Qué le diría a ese dominicano que hoy tiene incertidumbre por el precio de las materias primas en el mundo, por el alto precio del petróleo?

“Lo primero, es que tengamos fe en la República Dominicana. Somos un país extraordinario. Somos un país que ha comprobado que puede superar crisis increíbles. Somos una potencia turística, somos una potencia exportadora, somos una potencia industrial, somos líderes
en América Latina.

Hay muchísimos renglones que estamos muy bien. Somos la economía que más ha crecido en los últimos 50 años en América Latina. Tenemos una mezcolanza racial, ideológica, muy buena; este país no tiene problemas religiosos, no tiene grandes problemas políticos. Aquí no hay una izquierda radical, no hay una derecha radical; no nos odiamos unos con otros; no tenemos grandes resentimientos. Entonces, ese clima de paz, de armonía, de crecimiento, es lo que nos va a sacar adelante. Nos va a sacar de la crisis. Lo que no podemos es darle paso al pesimismo. Lo que no podemos es darles paso a las luchas estériles, a los insultos, a la diatriba, al odio. Eso no tiene cabida aquí. Y eso es lo que ha hecho de este país un oasis turístico. ¡Yo estoy convencido de que vamos bien y vamos
a ir mejor!”. 

La situación haitiana está en un momento muy fuerte, otra vez. ¿Qué cree usted que se debería hacer con ese tema?

“La República Dominicana ha sido el país que más ha contribuido para sacar adelante a Haití. Yo creo que nadie puede dudar eso. Y nosotros queremos lo mejor para nuestros vecinos, y en eso estamos accionando. Es la administración de Luis Abinader que logró que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas finalmente aprobara un contingente internacional para tratar de colaborar con la paz de Haití, con armonía.

Y nosotros vamos a seguir haciendo todo lo que podamos, y vamos a seguir deseándole lo mejor. Evidentemente, República Dominicana no tiene gobernabilidad en lo que pasa en Haití, nosotros queremos hacer todo lo que podamos, queremos trabajar con ellos y habitamos esta isla, y queremos entender. Pero, ahora, los problemas de Haití tienen que resolverse en Haití. Los problemas de Haití no se pueden resolver en la República Dominicana,
y eso tiene que quedar claro: República Dominicana no puede resolver el problema de Haití… Haití y la comunidad internacional tienen que resolverlo”. 

Eduardo Sanz Lovatón inside

¿Cuál cree usted que es el legado que dejó en Aduanas durante los casi 6 años que estuvo al frente de la institución?

“Yo estoy muy agradecido de Dios de lo que pudimos hacer en Aduanas. Encontramos una ley de 1954, la dejamos reformada, que es una ley que ha sido tomada de ejemplo en muchísimas partes del mundo; pudimos introducir la tecnología de rayos X en más de un 95% de todo lo que entra y sale del país; pudimos contribuir con la legislación de centros logísticos en el país; pudimos contribuir también con la creación del gabinete logístico; con la creación de la ley marítima; pudimos incrementar la recaudación de Aduanas.

Nosotros llegamos a Aduanas, y era solo el 17% de las recaudaciones del Estado. ¡La dejamos siendo prácticamente el 25% de las recaudaciones del Estado!

Facilitamos el comercio a través del Consejo Nacional de Facilitación de Comercio. Lo convertimos en ley. Fuimos reconocidos por la Cámara Americana de Comercio, por el CONEP, por la AIRD, como una gestión transformadora, como una gestión que dejó un legado.

Yo creo que todo eso está ahí, y que, con el paso de los años, se le va a reconocer a los hombres y mujeres que trabajaron.

Trabajamos en Aduanas con un legado impresionante, como también la creación de los operadores económicos autorizados, que nunca habían sido otorgados a mipymes, que nunca habían sido otorgados a empresas en el Cibao. Eso también lo pudimos hacer y es un legado importantísimo”. 

¿Qué le falta por hacer?

“Solo lo sabe Dios. Yo lo que voy a poner es el esfuerzo y la energía. La gente, a veces, cree que lo más bonito de escalar una montaña es llegar a la cima, pero yo creo que eso es un error: lo más bonito de escalar la montaña es escalarla”. 

¿Qué es ser un líder para usted?

“Alguien que decide y que hace lo que decide hacer. Porque el líder tiene que coordinar la teoría con la acción, y el líder tiene que producir resultados. No puede ser solamente pensar bien, no puede ser solamente ejecutar bien, tiene que ser pensar y ejecutar”. 

¿Quién le dio el mejor consejo y cuál fue?

“Mi papá. Mi papá me decía que ‘la vida se puede vivir de muchas formas, pero que no se puede vivir de cualquier forma hasta el resto de la vida’… Eso me lo dijo cuando yo era muy joven, y nunca se me olvidó”.

¿Qué es el éxito para usted? ¿Lo ha conseguido? 

“No sé si lo he conseguido, porque todavía lo ando buscando. Ahora, estoy muy agradecido de Dios por
las cosas que he podido lograr,
por mi familia, por mis hijos, por mis amigos, mis amigas. Y estoy haciendo lo que me gusta, en un momento importante para mi país, y no sé si ese es el éxito, pero creo que no está
muy lejos de ahí”. 

Muchas personas dicen que el Eduardo Sanz Lovatón, servidor público, empresario, es muy probable que en el 2028 sea también candidato presidencial. ¿Se ve así?

“Sería imprudente de mi parte poner la carreta delante de los caballos. Yo estoy concentrado en ser el mejor ministro de Industria, Comercio y Mipymes que yo pueda ser, y estoy concentrado en ayudar a mi hermano, a mi amigo, a mi superior jerárquico, que es el presidente Luis Abinader, que tenemos una papa caliente en la mano, que tenemos que sacar a camino… ya el tiempo lo dirá, y Dios dirá donde los caminos del destino nos van a llevar en el futuro”. 

¿Qué es lo que más le gusta de la política?

“Todo, me apasiona. Claro que sí. El contacto con la gente, aprender todos los días de la gente… Mira, hoy mismo, he aprendido contigo muchísimas cosas. El que hace la política con amor, está todo el tiempo abrazado de la humanidad, y como dice un poeta, nada humano no es ajeno”. 

Y también le encantan los podcasts. Lo hemos visto muy activo en todo eso.

“Claro que sí, me encanta comunicar, creo que es algo importante, y es
una manera también de enseñarle a la gente otra versión de Yayo, que no es el saco, la corbata y el ministro, sino un dominicano de a pie, común y corriente, que le gusta el sancocho, la pelota y el merengue”. 

Los fines de semana, cuando no está trabajando, ¿qué hace?

“Hago muchas cosas, pero me encanta leer, me encanta bañarme en los ríos, me gustan más los ríos que la playa, y la verdad que estar con mi familia, con gente que quiero y hacer de todo un poco”. 

¿Qué significa su familia, su esposa, y sus hijos para usted?

“Todo, para ellos y ellas trabajo”. 

¿Quién es hoy Eduardo Sanz?

“Un hombre inquieto, con entusiasmo de seguir haciendo cosas y de continuar trabajando por su país y por el futuro de la República Dominicana. Yo soy un enamorado de este país”. 

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