Wellington Arnaud: Político por convicción: trabajo, resultados y futuro

El abogado, ex diputado y politólogo ha hecho camino al andar. Con una carrera política de más de 20 años, ha ocupado diferentes posiciones en las campañas presidenciales de su partido, fue diputado durante 10 años, hoy es director de INAPA, y ahora va en busca de convertirse en el candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM). “Si Dios me da la oportunidad, lo voy a hacer bien. Yo me he preparado, y tengo la energía y la determinación para contribuir con mi país”.

A Wellington Arnaud le corre la política por la sangre. Literalmente, echó los dientes en ella. Su padre es un referente de valores, y allí él pudo beber de esa fuente. Pero Wellington es muy enfático cuando habla de su familia como su razón de ser. Ahora, en el plano político, aspira a ser parte de una sociedad mejor, construida en valores, y rompiendo algunos patrones que nos lleven a un futuro mejor. Él está claro, y lo expresa a viva voz en este encuentro íntimo que revista CONTACTO logró con el hombre, el político no esquemático, el padre y esposo. 

Wellington Arnaud ha logrado posicionarse, dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM), como una de las figuras jóvenes que forman parte del relevo de los líderes, que hoy ceden el espacio a una nueva generación.

Desde sus inicios en la política, hace más de 20 años, fue presidente de la Juventud Revolucionaria, dirigió la campaña de su madre como candidata a diputada; dirigió la campaña presidencial en el 2008, a nivel de juventud; en el 2011, fue director político de la campaña presidencial; en el 2016, fue director político nacional de campaña; en 2019, fue precandidato presidencial del PRM; fue diputado por 10 años, y hoy es el director de INAPA, y precandidato a la presidencia. 

Ese recorrido, además de la preparación académica, le han dado la experiencia que, a su juicio, necesita para dirigir los destinos del país. “No hay una carrera para ser Presidente, pero he dedicado mi vida a prepararme. Soy abogado de profesión, con tres maestrías: en Ciencias Políticas, Economía y Desarrollo Humano. Uno nunca para de prepararse, porque vivimos en un mundo que se mantiene en constante cambio”, afirma Wellington Arnaud, al ser entrevistado por revista CONTACTO en su oficina política. 

 Ese hombre de 50 años, que nació en Santo Domingo, pero que ha tenido una vida muy ligada al campo, por los orígenes de sus padres, en Estancia Nueva, en Moca, provincia Espaillat, y de su madre, de Pedro García, en Santiago, nunca se imaginó, siendo un niño, cuando ordeñaba las vacas de su padre, que trabajaría para convertirse en Presidente del país.

“Cuando yo tenía como 8 años, mi papá tenía una finca con ganado, y en las vacaciones, él me llevaba. Había doble ordeño: a las 4:00 am y a las 4:00 pm, y yo me levantaba a las 3:00 am para ir a ordeñar con mi papá”, recuerda Arnaud Bisonó.

 Wellington cuenta que desde pequeño aprendió a levantarse temprano, y la disciplina del trabajo. “Ahí aprendí a manejar también, bastante joven. Recuerdo que yo me entraba en un carro, un toyotica que había allá, y le pasaba los cambios apagado, y después empecé a manejar dentro de la finca.

Por eso soy diurno, soy madrugador, pero eso no es algo fortuito, eso viene desde cuando teníamos esa finca que me pasaba mes y medio, y hasta dos meses allá, en Cruz Verde, Monte Plata, y allí aprendí a tener disciplina, y esas fueron de las cosas que me marcaron desde muy joven.

Luego, más adelante, entramos en la avicultura. Al principio, era en Punta, Villa Mella. Yo tenía que levantarme a las 4 y pico de la mañana, mi papá casi siempre me hacía mi revoltillo, llegábamos a las 5:00 am a la granja, porque a esa hora de la mañana puedes detectar cualquier tipo de enfermedad, casi siempre son respiratorias las enfermedades de las aves y si las detectas a tiempo, hacen menos daño, y por eso era importante levantarme bien temprano”.

 Wellington vio a su padre, Winston Arnaud, como su ejemplo, desde muy pequeño trabajando a su lado, e incluso, estudió derecho, siguiendo el ejemplo de su padre. Por eso, define la muerte de su padre como el golpe más duro que ha recibido.

 “Mi padre murió muy joven, falleció con apenas 55 años, pero los 55 años de antes no eran los de ahora, en el sentido de que él vivió una vida muy difícil desde muy joven. Fue un líder estudiantil desde cuando Trujillo. Participó en grupos de jóvenes en la provincia Espaillat, después vino a la capital cuando la revolución, fue exiliado también… Realmente, fueron momentos bastantes complejos, se hizo hombre muy rápido. 

Sus padres (abuelos) tuvieron problemas económicos en ese tiempo de Trujillo. Luego, entró muy joven en familia, en su primer matrimonio, luego con mi madre. 

Batalló con nosotros para darnos una buena educación y el ejemplo, fue un hombre de trabajo, de disciplina, fue un hombre correcto, y eso fue lo que nos marcó: verlo a él trabajando todo el tiempo, involucrándonos. 

Yo siempre trabajé con él. A mi hermano Winston le gustaba mucho ver películas con él, inclusive, le gustaba mucho más la política, y yo era de trabajo. A los 10 y 11 años, yo no iba a trabajar, porque a mí me gustaba ir allá, pero yo me levantaba junto con él a las 4:00 am, y desde muy joven tuve esa enseñanza. Y, luego, en los últimos años de su vida, yo era que trabajaba con él en la parte de la avicultura. Empezamos desde cero. Yo hacía de todo: preparaba el alimento, recogía huevos, lo llevaba al mercado, y fui creciendo con él”.

Wellignton, el político

Wellignton, tus padres, ambos fueron diputados. ¿Qué significó para ti vivir la política tan de cerca? 

“Mi casa siempre fue un local del partido, mi padre recibía gente todos los días. Yo llegaba del colegio y, a veces, tenía que esperar que cocinaran de nuevo, porque él hacía que la gente comiera aunque no tuviera hambre. 

Mi padre fue un político amigo del amigo. Si tenía que salir de madrugada a resolverle un problema a cualquiera, lo hacía; si alguien tenía un problema familiar, siempre estuvo. Viajaba mucho al interior del país, eso también me marcó. Igualmente, con mi madre, que cuando él fallece, ella queda como diputada y continúa. A ella, le dirigí una campaña en el año 2002, y también fue una experiencia muy enriquecedora. 

Yo me crié en el Ensanche Quisqueya, y en El Millón, y en el Quisqueya, era que hacía mis actividades deportivas, que jugaba baloncesto, y ahí jugábamos con toda la gente del área, tanto del Quisqueya, Los Praditos, Manganagua, ese era el radio de acción. Entonces, tuve la oportunidad de cultivar grandes lazos con jóvenes, conocer cómo vivían, saber de ellos, y eso me fue creando un ecosistema de la realidad en la cual nosotros vivimos, y teniendo esa experiencia, se fueron dando las cosas”.

Bill Gates, en una ocasión, dijo que sus padres estaban vinculados al mundo de los negocios, y en su casa siempre habían personas de ese mundo, y escuchaba conversaciones de muy alto nivel. En tu caso, ¿tuviste la oportunidad de ver figuras importantes de la política en tu casa?

“Claro, todos iban a mi casa. Recuerdo a Jacobo Majluta en mi casa, a José Francisco Peña Gómez, que eran los principales líderes de ese momento, y múltiples dirigentes de todo el país. Era el día a día”.

¿Tenías conciencia de quiénes eran esas personalidades en ese momento de tu niñez?

“Yo era muy niño, pero sí uno sabía, porque vivíamos el día a día de las batallas políticas. En el 1978, yo solo tenía 3 años, y en el 1986, tenía 11. Desde esa fecha, el PRD, que era el partido nuestro de origen, nosotros aprendimos a trabajar y a luchar desde la oposición política todos esos años. Mi padre murió en 1998, y el PRD volvió a gobernar en el año 2000, y en todas esas campañas, yo participé, de una u otra manera. 

Y fui adquiriendo otros niveles de responsabilidad, ya más adelante, precisamente cuando mi papá murió. Ahí yo fui presidente de la Juventud del PRD a nivel nacional, que él había sido también. Yo, prácticamente, he ocupado todas las posiciones que mi padre ocupó. Se lo debo todo a él, me abrió el camino, pero luego, todas las posiciones que he logrado han sido sobre la base de mucho esfuerzo, mucho trabajo. De ahí, he dirigido varias campañas; fui 10 años legislador, y ahora también soy funcionario en un área importante”. 

Wellington, en el 2005, fuiste electo presidente de la Juventud Revolucionaria Dominicana. ¿Cómo fue esa experiencia?

“Fue una experiencia enriquecedora. Yo recuerdo cuando salí a aspirar a la juventud perredeísta, escribí mis propuestas y el mensaje inicial era: ‘Más participación para nuestra generación’. Yo tenía 28 años, en ese momento. 

Cuando fui a la provincia María Trinidad Sánchez, en el municipio de Nagua, me encontré con un joven, Ángel Manuel López, que me lo presentó Modesto, un dirigente del partido que trabajaba con Chu Vásquez, en ese momento, y me dice: ‘yo tengo una propuesta’, y me dice” ‘más participación para nuestra generación’. 

Mi papá era un hombre que trabajaba mucho en el interior del país, venía de provincia, y siempre había una queja de que los dirigentes de provincia, que no tenían espacio en la dirigencia nacional, y yo prometí que iba a llevar la vicepresidencia de la juventud a las 32 provincias y que iba a haber un miembro, un vicepresidente de las 32 provincias en la dirección ejecutiva de la juventud, y a partir de ahí, se hizo. Y cuando yo gané la Juventud, lo hice.

Hace poco, yo estuve en un congreso de Comunicación Política que se hizo en el país, y el común denominador de los grandes consultores políticos, era que el desafío de hoy es que la gente crea en las cosas que los políticos dicen.

Con la Inteligencia Artificial, hay que autenticar los mensajes, y en mi participación, yo dije que la única manera de que la gente crea es cumpliendo con la palabra. Y yo desde que fui presidente de la Juventud, fui cumpliendo con las cosas que yo me comprometí, y mi carrera política ha sido esa: he hecho una carrera de doble vía, donde esos jóvenes que participaron conmigo en la dirección de la juventud, hoy ya son senadores, alcaldes, diputados, presidentes del partido en sus comunidades, y como compartimos una visión, tenemos un propósito común. 

Una de las mejores experiencias de mi carrera fue pasar por la presidencia de la juventud”. 

¿Sientes que la población ha perdido la confianza en los políticos?

“Claro, hay un deterioro natural en la actividad política, en los políticos, y eso se incrementa, y no solo en la República Dominicana. Por ejemplo, tenemos procesos que han vivido países como Venezuela, en el caso del Copei y Adeco, que eran los partidos tradicionales, y fíjate en qué terminó Venezuela. Igualmente, en Perú, desde aquel proceso con Alan García y los demás partidos, que en los últimos años han tenido como 8 ó 9 presidentes. O sea, el tema de la clase política en toda América Latina ha tenido un deterioro. 

Aunque, en la República Dominicana, y eso es importante que nosotros podamos conocer nuestra historia, 50 años de democracia, el país tenía un Producto Interno Bruto en el año 1966 de apenas 780 millones de dólares, y hoy vamos a terminar el año 2026, posiblemente, con más 130 mil millones de dólares. ¿Cómo se ha logrado esto? Esto se ha logrado con una clase política, independientemente del partido que sea, que ha sabido ponerse de acuerdo, también con la sinergia de un sector privado pujante, y hoy nosotros somos la séptima economía de América; somos el país que recibe mayor inversión extranjera, el año pasado con más de 5 mil millones de dólares; nuestras exportaciones van volando; somos el cuarto país con el menor indice de criminalidad, superando a Costa Rica, que era la Suiza de América, hace unos años. 

O sea, tenemos que proteger lo que hemos construido, y el sistema de partidos dominicano es un sistema que ha dado resultados. 

Que está todo bien, no. Si yo digo que está todo bien, no estoy siendo objetivo. Hay muchas cosas que nosotros tenemos que erradicar; tenemos que mejorar y avanzar en múltiples aspectos que venimos arrastrando, pero que hemos logrado estar en un sitial privilegiado, como país de la región, eso también es objetivo”.

En el 2028, el 33% de los votantes tendrán entre 18 y 30 años, ¿cómo se gana la confianza de ese joven que no cree en los partidos políticos?

“Ese es un desafío. Cuando digo que la gente crea en lo que tú dices, ahí incluye a la generalidad, sobre todo, a los jóvenes que son los que tienen mayor incredulidad, y no tienen ningún tipo de interés en la parte política. ¿Qué quiere el joven? El joven quiere saber cuál va a ser su futuro, cuáles son las oportunidades que tienen para avanzar, qué se está haciendo desde el Estado para garantizar eso, y es por ahí que tenemos nosotros que hablarle claro a la juventud. 

Para mí, la educación es fundamental, independientemente de que ahora hay diversas formas en que los jóvenes se ganan la vida, pero sin formación, sin preparación, es mucho más difícil que puedan avanzar, y yo siempre he valorado que nosotros tenemos el 4% del PIB invertido en la educación, con el que dimos un paso gigantesco en la unificación de una sociedad que sabe que necesitamos de la educación. 

Ahora, hay que invertir ese dinero de manera correcta para que podamos tener calidad en la educación, para que cada vez más, conforme a la necesidad de cada territorio, en cada provincia, en cada municipio podamos tener escuelas convertidas en politécnicos. Que con la necesidad que se tenga de empleo, de capacitación o de competencias en las áreas definidas, tú puedas tener carreras técnicas para que el joven tenga opciones, y que luego pueda hacer una carrera superior que sepa hacia donde va, y así, tú tengas esa información que debe generarse del sector público y privado, de cuáles son las demandas de profesionales, cuáles son las carreras que la República Dominicana necesita y hay vacantes… Esas son las planificaciones que de cara al futuro tenemos que profundizar. 

También, está la parte del emprendimiento, que los jóvenes puedan contar con financiamientos blandos. Desde Promipyme, se está haciendo un gran trabajo en eso: fomentar que los jóvenes accedan a tasas preferenciales para iniciativas de emprendimientos, y quienes pretendemos dirigir el país, tenemos que hablarles claro de cosas que se puedan realizar y que la
juventud se motive”.

Fuiste diputado durante 10 años, desde el 2010 a 2020. ¿Cómo fueron esos 10 años? 

“Yo conozco muy bien el país, tengo más de 20 años recorriendo el país por mi actividad política. Yo dirigí la campaña presidencial en el 2008 del partido, a nivel de juventud; luego, en el 2011, fui director político de la campaña presidencial, recorrí el país una vez más; en el 2016, fui director político nacional de campaña; en 2019, fui precandidato del PRM, y también recorrí el país. 

Conozco cada rincón de la República Dominicana, y en mis 10 años como legislador, fue mi mayor experiencia. Conocí cómo funciona desde el poder legislativo el aparato estatal desde ese punto de vista, manejando, conociendo, estudiando los presupuestos, porque me especialicé en esa área de dar seguimiento a todas las políticas públicas que tienen que ver con el desarrollo humano, porque como es transversal, prácticamente eran todas, y eso me dio el conocimiento de cómo se está invirtiendo el dinero, y al profundizar en conocer la problemática en cada rincón del país, te da una visión holística de cómo planificar un proyecto que impacte en todo el territorio nacional”.

Veo que has participado como director de campaña del PRM. Con esa experiencia, al estar detrás de un candidato, ¿cómo es ser el candidato y estar del otro lado?

“Lo difícil es contratar a los asesores, porque cuando has pasado por casi todas las áreas, para yo elegir a mi asesor, tuve que hacer muchas entrevistas, porque quería tener una persona que sintiera que tenía el conocimiento de poder dirigir la campaña, porque yo iba a ser demasiado exigente, por mi experiencia. 

Yo tengo 50 años, pero tengo más
de 20 años en la carrera política, y siempre me gusta estar pendiente al detalle, y eso ha sido algo que he trabajado en mí mismo. Para mí, es fundamental el equipo, porque sin un equipo, tú no llegas a nada, y contar con un equipo que te pueda contribuir para lograr articular un proyecto que esté bien armado, requiere de tener confianza, y como vengo de la política, esa fue una parte que me costó. Gracias a Dios, el equipo funciona y me siento tranquilo, porque no tengo que hacer tantas cosas. El equipo me suple y me da más tiempo para poder ser candidato”.

¿Cómo has logrado construir la estructura que tienes hoy dentro del PRM?

“La trayectoria, el comportamiento, mi formación, lograr tener un vinculo con la dirigencia, que te conozca, que sepa que eres una persona responsable, que ves la política como un camino de doble vía, en el sentido que si la gente que está contigo no siente que también te ocupas de que ellos avancen, de que ellos también crezcan, de que vean ese nivel de sinceridad, eso es lo que me mantiene y es la mayor fortaleza del proyecto político que represento. 

Si damos una mirada, el hecho de contar con ese apoyo en todo el territorio nacional, en un contexto muy mediático, donde no necesariamente la percepción que se pueda tener, por el bombardeo comunicacional, de donde están las preferencias y demás, para este proyecto seguir sumando, que cada día suma gente, eso es algo de estudio.

Uno se pregunta: ¿cómo se sigue sumando gente a un proyecto que supuestamente no es favorito o no tiene los apoyos para lograr? Y la gente, obviar eso, y seguir sumando, y tampoco se ha podido lograr erosionar, porque esas son estrategias políticas válidas, porque en una competencia es válido crear una estrategia mediática de percepción, y la mía es el trabajo, de un contacto directo con la gente. 

Al final, se va a determinar cuál fue que tuvo un mejor resultado, porque tienes que medir, va a haber un proceso de convención, donde los compañeros tienen que votar, y ahí se tiene que determinar quién fue que ejecutó la mejor estrategia, y ahí se tiene que estudiar eso. 

Pero, sí te digo que la mayor fortaleza del proyecto que represento es precisamente la cercanía, el
trabajo, el compromiso, el cumplimento; y que la gente se siente parte de un proyecto político, donde tienen voz y voto; que se les toma en cuenta, y que cada vez que necesitan poder contar conmigo para cualquier cosa, tienen un acceso directo y eso para mi vale muchísimo”.

Wellington, nosotros hemos entrevistado politólogos que nos han dicho que el reto del PRM hoy es mantenerse unido para que puedan continuar en el 2028 como gobierno, ¿cómo es la relación de los diferentes precandidatos del PRM?

“Muy buena, porque hace mucho tiempo que nos conocemos. Obviamente, que en un proceso interno cada quien está buscando ganar, pero hay algo fundamental que se está viendo en el proceso, y es cómo el presidente Luis Abinader está ejerciendo su liderazgo. Se acaba de producir la convención nacional del partido, donde él asume la presidencia del partido, y donde los diferentes proyectos que estamos compitiendo en ese proceso de convención, cada uno, fue tomado en cuenta con una de las tres secretarías más importantes del partido y esto fue un mensaje de unidad. Pienso que después de la convención, ya los mismos politólogos con ese mensaje que se envío a la población, donde todos salimos representados. En el caso nuestro, el Secretario Nacional Electoral es un miembro de nuestro equipo, que es Luis Delgado, y los otros dos proyectos que vamos a competir, no sé si al final hallamos más, pero creo que seguro nosotros tres vamos a competir hasta el final… Eso fue un mensaje muy poderoso, y eso fue fruto de que el presidente Abinader asumió su liderazgo y esa es la garantía de la unidad. 

El PRM se va a mantener unido, ahí no hay problema, y no se le puede tener temor a un proceso de convención, porque el presidente Abinader ha ido a tres procesos de convención, y el origen del PRM es la democracia, y más estando fuera del escenario el presidente Luis Abinader y el presidente Hipólito Mejía. El liderazgo emergente tiene que validarse en una convención, sino, no hay forma de respeto. Si no es en una convención, nadie va a respetar a nadie, tiene que ser una convención donde la gente vote, se exprese, el que ganó, ganó, y punto. Eso es a trabajar”.

¿Cuándo Wellington podría estar 100 % en la calle para dedicarse a la precampaña?

“Cada vez los procesos tienen que ser más cortos, porque el país no puede estar en campaña todo el tiempo, hay que dedicarse a trabajar. 

Conforme a la ley, tres meses antes de la convención, es que se abre el proceso de campaña, esa es la fecha límite. Ya veremos cuando nosotros oportunamente salimos, pero la campaña abierta es tres meses antes de octubre del año 2027”.

Su gestión en INAPA

Wellington, ¿cómo ha sido esta experiencia de 6 años al frente del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA)? 

“Ha sido un aprendizaje enorme, validando el trabajo que había hecho de conocimiento de cada lugar, de cada territorio del país, pero más al detalle, porque trabajar en materia de agua potable y saneamiento, te da la oportunidad de conocer todas las fuentes de agua del país y, al mismo tiempo, cada rincón. 

El INAPA tiene como responsabilidad 24 provincias del país, pero prácticamente, nosotros hemos trabajado en todas, porque hay diferentes corporaciones: está Coraapplata, en Puerto Plata; Coraasan, en Santiago; Coraamoca, Coraavega, Coraamon, Coraabo, en Boca Chica y Coaarom, casi en todas nosotros hemos tenido que intervenir en colaboración, porque el presidente Abinader puso este tema del agua como un eje fundamental de su gestión de gobierno, y al ponerlo como una prioridad, le puso mucha más atención y destinó más presupuesto, y nosotros hemos colocado más de 3,000 kilómetros de tuberías, que yo decía en La Agenda, que eso equivale a salir de aquí de Santo Domingo a la ciudad de Nueva York, y seguir de Nueva York a Washington, poniendo tuberías y restan como 300 kilómetros más, y eso es mucho. 

Eso se traduce en que hemos impactado a más de 2.5 millones de dominicanos, muchos que nunca tuvieron servicio de agua; otros que la tenían de manera intermitente; y más de un millón y medio de personas que no recibían un servicio de tratamiento de aguas residuales. 

Esto impacta directamente en el bolsillo de la gente, porque cuando una familia tiene que comprar un camión de agua, que todavía hay muchos desafíos, porque el deficit era enorme, pero hay familias que gastaban 4 y hasta 5 mil pesos en agua al mes, que hoy lo destinan a poder comprar alimentos, medicina, ahorrar, que esas son de las bondades que tiene trabajar en un área tan sensible como es llevarle agua a la gente. 

Eso ha sido para mí una bendición, no es fácil, porque es una bomba de tiempo, es una institución que para tu tener una buena imagen, estar en frente de una institución de servicio como esta, tienes que dedicarle tiempo y fajarte a trabajar, tienes que dar la cara.

Otra cosa interesantísima, que para mí ha sido una bendición, es poder estar en contacto con toda la gente, las juntas de vecino, los líderes comunitarios, todo eso para mí ha sido super positivo”.

¿Qué significa para ti ser un servidor público? 

“Es una oportunidad enorme, saber que estos son puestos pasajeros. Ser funcionario público significa ser alguien que está trabajando para la gente, estás siendo pago por la gente, y eso tienes que saberlo. Entender que este tiempo es corto, que cada minuto cuenta, de aprovecharlo para hacer tu trabajo, siempre con los pies sobre la tierra, sabiendo que el servicio es fundamental y dar la cara, independientemente de que en el momento no tengas una solución inmediata, pero por lo menos, ¡dar la cara!, y explicarle a la gente lo que se está haciendo y cumplir con la gente, y eso te da credibilidad”.

¿Qué representa para ti la corrupción?  

“El presidente Abinader lo definió muy claro, con el caso más difícil que pasó esta gestión, cuando dijo: ‘yo tengo amigos, pero no cómplices’. 

Es un crimen permitir que la corrupción le quite a la gente poder solucionar sus condiciones de vida. Si bien es algo que ha existido desde el inicio de la humanidad, pero lo más importante es que no haya impunidad, porque siempre habrá personas que hacen lo mal hecho. Incluso, en modelos donde hay pena de muerte, la gente como quiera hace las cosas mal hecha. Lo importante es que haya sanción, que la gente sepa que hay consecuencias para la gente que no haga las cosas correctamente”.

En caso de convertirte en candidato, ¿por qué los dominicanos deben votar por Wellington Arnaud?

“Lo primero que tiene que saber la gente es conocer a la persona, conocer de dónde viene, cuál ha sido su trayectoria, cómo ha sido en su vida. Luego, los conocimientos, qué tiene en la cabeza, qué va a hacer en cada área.

Ya le dije un poco de mi visión con el tema de la educación, cómo nosotros tenemos que lograr que la educación llegue y se diversifique, y podamos tener conforme a la realidad de cada municipio un nivel de carreras técnicas en politécnicos, que los jóvenes puedan tener la oportunidad de lograr un primer empleo, con la necesidad que se tenga, y lo que se haga en ese municipio del país. Pero, al mismo tiempo, cuál modelo en materia de un tema difícil que tenemos, como es la energía. Cómo nosotros vamos a reducir ese déficit de 1,500 millones de dólares que tenemos al año con la energía eléctrica, cuáles son las alternativas. 

Tenemos proyectos de hidrobombeo, de energía hídrica que nos va a abaratar los costos. Nosotros tenemos una capacidad instalada de 7,000 megas, y el consumo pico es de 4,300 megas. Sin embargo, tenemos un déficit enorme. Eso es una reforma fiscal prácticamente, ¡1,500 millones de dólares!… Pues tenemos alternativas, vamos a impulsar la energía hídrica con los hidrobombeos, con los proyectos que tenemos, vamos a destinar recursos para eso. 

De la misma forma, qué vamos a hacer para continuar reduciendo la tasa de mortalidad en la República Dominicana; cómo vamos a fortalecer los niveles de seguridad para que la gente ande más tranquila en el día a día; cómo la familia dominicana se va a sentir más segura. Vamos a seguir fortaleciendo la Policía, vamos a afectar el bolsillo de la gente, porque una de las cosas que generan respeto, es que la gente sepa que si comete una infracción le va a afectar el bolsillo. 

Creo en hacer grandes cosas. Dicen que el que mucho abarca poco aprieta, sin embargo, entiendo que cuando llegue el momento que podamos establecer cuál va a ser la política económica que nosotros vamos a implementar; cómo vamos a seguir esta alianza con el sector privado; cómo vamos a seguir haciendo las inversiones necesarias para que esa meta 2036, de duplicar nuestro PIB, la podemos lograr.
Para esto, hay que hacer las inversiones en infraestructura que se requieran, porque si no las haces, no traes las inversiones del sector privado. Esas alianzas que hay que hacer, que le den la tranquilidad, la confianza al sector privado de que
hay un Estado que los protege; que hay un Estado que está velando porque se siga creciendo económicamente; que se sigan generando empleos, y que la gente tenga mayor capacidad
para consumir y poder desarrollarse como familia.

Estos son, a grandes rasgos, lo que tiene que tener claro quien pretenda dirigir el país, y eso te lo da la preparación, el conocimiento, la experiencia. 

Yo tengo 50 años de edad, el presidente Abinader tenía 53 cuando se juramentó, y cuando yo tenga 53, tendré tres meses ya como Presidente de la República”.

Wellington, el abogado

Wellington, eres abogado de profesión. ¿Por qué decidiste estudiar derecho?

“Siempre el tema de las leyes, y más cuando fui involucrándome en el mundo de la política, era un área del saber fundamental para poder tener más conocimiento, y una de las cosas fue la formulación de las leyes y conocer el sistema jurídico vigente en la República Dominicana. 

Mi papá también era abogado y mi hermano, Winston, es abogado, somos tres en la familia. Yo empecé estudiado Administración de Empresas y después terminé estudiando Derecho, motivado también porque mi padre tenía
una oficina de abogados, que la manejaban él y mi hermano, y yo también me fui por ahí”.

También, realizaste una maestría en Ciencias Políticas. ¿Cuéntanos de esa experiencia? 

“Yo decidí hacer mi carrera política, decidí avanzar, y para eso, tienes que prepararte, no solamente en la práctica, sino adquirir conocimientos, y eso necesariamente te lo da el estudio. Uno no deja de estudiar hasta que tenga vida, porque el mundo cambia cada día. Esa fue una experiencia para mí espectacular, estuve en la escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña. El director de maestría era el profesor Clodoaldo Villanueva, y tuve un grupo buenísimo, y fue una experiencia bastante interesante, por los debates que hacíamos ahí”

Wellington, la mayoría de los políticos no estudian política. ¿Es diferente la visión del político después que tiene la academia?

“Tu sabes que eso es mucha teoría y mucha historia, muchos conceptos, muchos temas ideológicos, pero lo que sí te da, es mucho más motivación. Tienes más inquietudes de conocer cuáles han sido los diferentes procesos históricos, desde las raíces. A mí, siempre me ha gustado la historia de los griegos, el tema del equilibrio. Obviamente, que el que está en política, estudiar Ciencias Políticas tiene una motivación extra, y eso te empuja a competir, a ser mejor. Yo traté de ser el mejor en mi maestría”.

Eres el sexto dominicano en graduarse de un máster en Desarrollo Humano. ¿Por qué te interesó ese tema?

“La primera comisión permanente en Desarrollo Humano en República Dominicana se creó en el año 2010, y yo fui su primer presidente, duré 9 años como presidente de la Comisión de Desarrollo Humano. 

Eso es un paradigma, pero es prácticamente un tema ideológico: el desarrollo humano es valorar lo que a la gente la hace feliz, en un marco general. 

Yo hice este máster con la Facultad de Ciencias Sociales de Latinoamérica, la FLACSO, en Argentina. 

Tiene mucha economía también, pero trata de las personas. Ustedes han escuchado los Indices de Desarrollo Humano, que se vincula mucho con los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y siempre cuando se daban estos informes en el PNUD, que el profesor Miguel Ceara Hatton era el director, yo tuve mucho interés en dar seguimiento a este tema”.

Luego, hiciste un máster en Economía.

“El que está en política, y quiere trascender a los niveles más altos, de pretender dirigir el país, no es que lo va a saber todo, porque no hay una carrera de Presidente. Ahora, hay que tener conocimiento en áreas que son esenciales, como es el tema económico, y la experiencia de los diferentes gobiernos y las decisiones que han tenido que tomar diferentes presidentes en áreas económicas, me invitaron a profundizar en economía.

Ya había profundizado con el tema de desarrollo humano, pero para irme más a fondo, busqué la Escuela de Eoma, en Madrid, la escuela en la que se enfocó la maestría fue la escuela austríaca, una escuela que hoy día está teniendo mucha vigencia, pero que te permite tener una mirada de toda la evolución de la economía y poder tener tus propias conclusiones, obviamente, ajustadas a la realidad de tu país”.

Wellington, has dedicado mucho tiempo a los estudios.

“Siempre uno debe de saber que hay demasiado por aprender, nunca uno se detiene. En un mundo como el que vivimos buscar la excelencia, es fundamental; buscar aprender, conocer, para cuando te llegue el momento tomar las mejores decisiones, es una responsabilidad que uno tiene.

También, cuando uno ejerce esta carrera, no solamente es el comportamiento que tienes que tener para que tus hijos tomen el mejor ejemplo de ti; hay una responsabilidad más allá de la familia, porque cuando uno está haciendo carrera política, mucha gente te sigue, mucha gente te observa más de lo que tu piensas, en todo en la vida: cómo es Wellington con su familia, cómo es Wellington con sus compañeros, el más mínimo detalle, y siempre pienso que en el detalle está todo.

De las pequeñas cosas nacen las grandes, hasta en la parte de tu cuidado, de tu salud, son mensajes que le envías a la gente que trabaja contigo, que te ven como norte y dicen: ‘yo quiero seguir el camino de Wellington’, y así, ya tu vas marcando un camino de que hay que tener disciplina, hay que ser honesto… Todo ese tipo de cosas, son el ejemplo que uno va dejando en la vida y me siento, en mis 50 años, muy bien. Tu me preguntarás, ‘¿pero sientes que lo has logrado todo?’, y yo te digo: ‘no, faltan muchas cosas por lograr’, pero me siento muy contento de cómo voy, muy contento del resultado que he tenido, todo el esfuerzo, todo el trabajo… Para mí no ha sido fácil, he tenido que fajarme, pero esa es mi naturaleza: el esfuerzo, el trabajo y la determinación marcan a Wellington Arnaud”.

Wellington Arnaud Inside

Wellington, ¿qué es el liderazgo para ti? 

“Responsabilidad. El liderazgo es responsabilidad, y si te detienes a escuchar todo lo que les he dicho a ustedes, el liderazgos no es solamente en tu hogar: todo el que ejerce el liderazgo, tiene que saber que el comportamiento es vital. Cuando tu ejerces liderazgo, tienes que tener claro que es un compromiso, porque mucha gente te está mirando. Tienes que saber que cualquier cosa que hagas, el que viene detrás de ti, la va a hacer. Si lo hiciste bien, el que te sigue lo va a hacer bien. El liderazgo es ejemplo”. 

¿Qué es el éxito para ti? 

“El éxito para mí es el resultado. Tener éxito es ver que tus hijos, que tu familia avanza, que todo lo que has hecho, se refleja en el resultado de como marcha tu familia, como marchan tus hijos. Como los demás puedan percibir que lo que tu has hecho en tu vida, lo que representas sea valorado de manera positiva, y obviamente, cada quien tiene una mirada diferente de lo que puede ser el éxito, pero yo siempre pienso que el resultado de lo que somos son nuestros hijos, y el mayor éxito para mí es mi familia, lo demás es secundario”.

¿Cuál fue el mejor consejo que te dieron? 

“Un consejo que me dio mi padre, que para mí ha sido muy importante, fue que para tu entender a los demás, tienes que ponerte en los zapatos del otro. Si en cualquier conversación o conflicto aprendes a ponerte en los zapatos del otro, eso te facilita a entender y a buscar una solución. 

Y un amigo de mi papá, que hoy tiene 82 años, me dijo: ‘fíjate en los detalles’. Vamos a decir ‘Dios está en los detalles’, porque en los detalles está todo. Ese pequeño detalle hace la diferencia”.

¿Qué es la República Dominicana para ti? 

“Todo, este es el mejor país del mundo. Uno que ha tenido la oportunidad de viajar y conocer otras culturas, República Dominicana lo tiene todo, este es un país de gente buena, un país que ha sabido entenderse, un país que el resultado lo ha dicho: hoy somos la estrella de la región, vamos avanzando, no todo está bien, hay muchas cosas por hacer, pero tenemos la capacidad de seguir avanzando. Aquí hay un sistema que funciona, que hay que proteger. Este país es el mejor del mundo y me siento orgulloso de ser dominicano”. 

¿En qué momento de tu carrera profesional y personal te encuentras?

“Estoy en un momento muy importante, en el cual todo lo que he aprendido, toda mi experiencia la estoy poniendo en ejecución, estoy en un momento clave. 

Entiendo que 50 años de edad, y con una carrera política de más de 20 años, te dan la oportunidad de poder tener rápido cualquier tipo de decisión y poderla hacer. Ponernos como ejemplo muchas cosas que tu has vivido en diferentes momentos, te acerca a acertar en muchos casos”.

Wellington, el hombre de familia Wellington, te percibo que la palabra familia para ti es muy importante, ¿quién es Maribel Gabriela Rutinel Bucheli? 

“Esa es la mujer que llegó a mi vida y que, gracias a esta unión, nosotros tenemos una familia lindísima, tenemos tres hijos: Gabriela Elizabeth, Lucio Alexander y Francesca Miranda. Siempre se dice que al lado de un gran hombre hay una gran mujer, y eso es cierto. Si tu no cuentas con una pareja que te entienda, que te apoye, y que comparta tu visión, es muy difícil que puedas avanzar. Y yo entiendo que nosotros hemos hecho una muy buena combinación y que el resultado es nuestra familia, porque la familia es todo. 

El núcleo principal, fundamental de cualquier sociedad es la familia… Si la familia es fuerte, las sociedades avanzan”. 

¿Cómo defines a tu hija Gabriela Elizabeth? 

“Mi hija es súper especial, fue mi primera hija, una niña súper cariñosa, inteligente. Fue la que me hizo papá por primera vez. Fue una bendición y todavía lo es. Yo quisiera tenerla siempre conmigo… (Risas)”. 

¿A Lucio Alexander? 

“Mi campeón, es el único varón, es un niño muy inteligente, mucho más que yo. Es muy aplicado, tiene mucha disciplina, abrazó el baloncesto. Tiene una combinación de un excelente estudiante, que eso casi no se d,a y también un deportista bueno.
Y los amigos de él, del colegio, son iguales, la mayoría son buenos estudiantes y buenos deportistas.
O sea, que tenemos una suerte en eso, que no es común”. 

¿Y Francesca Miranda?

“La chiquita, la jefa de la casa. Esa es la más fuerte de los tres. Es la que tiene más carácter. Lucio y Gabi son más dóciles, no les gusta la discusión, evitan cualquier tipo de confrontación. Ellos me relajan, porque yo con ella soy un poco más débil”.

¿Qué significan doña Guadalupe Bisonó Tavárez, y don Juan Winston Arnaud Guzmán para ti?

“Mi madre fue y es un ángel, una persona muy creyente. Tu hablas con ella y te dice bendiciones hasta que estás cerrando el teléfono. Siempre estuvo ahí con nosotros, apoyándonos, dándonos la mano en todo tipo de momentos. Mi padre era bien fuerte, se enojaba, pero también rápidamente bajaba, y ella
era el equilibrio. 

Más que todo, uno aprende de lo que uno ve, no de los reclamos que le hacen. Y uno como joven, al fin, hubo momentos en que se requería de mano dura y eso fue lo que recibí. De mi madre, mucho amor, cariño, y de mi padre, ejemplo. Mi padre fue un hombre que me enseñó con el trabajo, la disciplina, la honestidad. 

Mi padre fue una persona extremadamente honesta, que pasó por la vida política, y nos dejó un legado que donde quiera que nosotros podemos ir, tanto en la parte pública como privada, nos abrió las puertas. Papi era una persona amorosa también, él tenía la
cara dura, pero tenía un corazón super noble”.

Tienes 50 años. ¿Cómo podrías resumir tu vida en este medio siglo? 

“Han sido 50 años bien vividos, siento que al terminar todo lo que inició, me hace sentir muy bien. Lograr tener una familia, como la que hemos construido Gabriela y yo, es mi mayor logro y el desafío es seguir echando esa familia hacia delante, porque al final, pasamos por la vida, y lo que dejamos, es el fruto de lo que ha sido nuestro amor y lo que ha sido nuestro trabajo, y lo que ha sido nuestro comportamiento en la vida se refleja
en los hijos. 

Yo soy lo que son mis hijos, lo que sea, y esa es una responsabilidad que tienen los padres. Y, al mismo tiempo, el legado que uno quiere dejar, cuando se recuerde que mis hijos anden con la frente en alto, que tuvieron un padre que hizo las cosas correctamente. Siempre trato de hacer lo posible por dejar un legado, de que cuando tuve la oportunidad, hice el 100% por transformar, por lograr que las
cosas sean mejor para mi país”.

¿Quién es hoy Wellington Arnaud? 

“Soy un dominicano de carne y hueso, con muchas ganas de seguir avanzando, de hacer las cosas bien, de contribuir con mi país, de poder hacer muchas de las cosas, que como he dicho, ‘otros nos han allanado el camino’, esperando que esta generación haga lo propio.
¡Esa es mi responsabilidad!

Dios es que sabe, si me da la oportunidad, lo voy a hacer bien, porque solamente, él lo sabe. Yo soy un hombre feliz, y pienso que Dios solamente le da a uno lo que le conviene, y lo que me convenga, obviamente, lo determinará él. 

Ahora, yo me he preparado, y tengo la energía y la determinación de contribuir con mi país”. 

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