En un entorno marcado por cambios económicos, mercados cada vez más volátiles y decisiones empresariales que deben tomarse con información relevante, la incertidumbre se ha convertido en uno de los principales desafíos para líderes, empresarios e inversionistas. Sin embargo, frente a escenarios de crisis, el riesgo no siempre está en equivocarse al decidir, sino en permitir que el miedo termine paralizando cualquier acción.Así lo consideró la reconocida ejecutiva financiera, conferencista y consultora Darys Estrella Mordán, durante su conferencia “Navegar la Incertidumbre: cómo liderar, prosperar e invertir en tiempos de crisis”, realizada en el marco de Contacto Talks.
Nacida en el seno de una familia humilde de San José de Ocoa, Darys Estrella Mordán creció escuchando que sus sueños eran “demasiado grandes” y que, viniendo de donde venía, el camino hacia la cima era una imposibilidad. Sin embargo, ella decidió cerrar los oídos al escepticismo y abrir paso con la fuerza del trabajo duro.
Su historia no es solo una de éxitos financieros, sino una de sacrificio absoluto para transformar lo que otros llamaban “imposible” en su realidad cotidiana.
Es experta en mercado de valores, consultora internacional, conferencista y autora de libros. Su sólida formación académica incluye una maestría en Administración Pública de la Universidad de Harvard, un MBA de la Universidad, de Michigan, y su Licenciatura de Vassar College, en Nueva York.
En Estados Unidos, ocupó importantes posiciones en Wall Street, específicamente en Deltec Asset Management, Goldman Sachs. A su llegada a República Dominicana, en 2007, se convirtió en la primera mujer presidenta de una bolsa de valores en toda Latinoamérica.
Hoy, preside el Consejo de
Directores del Instituto Cultural Dominico-Americano y es miembro de diversos Consejos, como Banco BDI, Ennova, Aldereca y Dolphin Cove Limited, en Jamaica.
Para cerrar la temporada de conferencias de Contacto Talks, de revista CONTACTO, Darys Estrella Mordán dictó una conferencia con el tema: “Navegar la Incertidumbre: cómo liderar, prosperar e invertir en tiempos de crisis”, en la que dio valiosos consejos sobre finanzas, y cómo lograr las metas financieras en tiempos de crisis.
La expositora explicó que “la incertidumbre ya no es una época de transición, es la nueva normalidad”, por lo tanto, instó a no paralizarse por el miedo en tiempos de crisis, cuando se deben tomar decisiones bien pensadas.
Por eso, trazó una hoja de ruta donde sugiere: blindar la resiliencia operativa de los negocios; estructurar y proteger el patrimonio usando las herramientas del sistema financiero formal, y mantener la calma ejecutiva y el liderazgo humano cuando el entorno exige tomar decisiones difíciles.
“Navegar la incertidumbre no significa eliminar el riesgo, porque el riesgo es parte inherente de la vida, y del crecimiento. Navegar la incertidumbre significa equiparnos con la información correcta, las herramientas financieras adecuadas, y el temple para liderar con propósito”, sentenció Estrella Mordán al cierre de su conferencia en Contacto Talks.

Navegar la incertidumbre
Darys, ¿cómo crees que debemos navegar la incertidumbre en este momento?
“Antes, cuando nosotros hablábamos de una crisis, era como algo atípico; hoy en día, usted mira las redes, toma el periódico, ve la televisión y estamos escuchando todo el tiempo de la volatilidad en los mercados, de que si las tasas suben y bajan, de la inflación, de que si la guerra en Ucrania y Rusia, la guerra en Irán, lo que pasó en Venezuela, el terremoto que mató
a miles de personas, pareciera como que si todos los días es una crisis. Y pienso que las crisis son como la
nueva normalidad.
Entonces, hay personas que, ante una crisis, se congelan o entran en pánico. Y la conferencia trató precisamente de eso, de cómo nosotros como líderes, ya sea en empresas o en proyectos, un emprendimiento que tengas o hasta en tu casa, cómo manejarte en una crisis, cómo blindar la resiliencia de las operaciones de tu empresa, cómo construir y proteger tu patrimonio, porque hay gente que ante una crisis dice: ‘Yo no voy a hacer nada’. Y el dinero lo deja congelado. Y eso es lo peor que puedes hacer, porque el dinero hay que ponerlo a producir.
También, hablamos sobre un tema que a mí me apasiona mucho, que es liderar. Cómo lideras bajo crisis, porque cuando tú tienes una crisis, si el que está arriba liderando está en pánico, eso se filtra hacia abajo, la gente también entra en pánico, y no hace nada, o la gente se va de la empresa. Si no hay transparencia, si no hay comunicación de lo que está pasando, la gente llena esos espacios con lo peor”.
Un pilar en tu conferencia fue el tema de la bancarización e inversión. ¿Por qué?
“Primero, porque el dinero debajo del colchón está perdiendo valor. El dinero debe ser bancarizado e invertido.
Hay gente que desconoce que aquí, en República Dominicana, hay un mercado donde puedes invertir, no tienes que irte fuera, y que cada vez ese mercado va creciendo y lo fácil que es, porque también hay un mito que la gente piensa: ‘tienes que ser millonario para invertir en el mercado’, o tú tienes que ser saber mucho de números, ser una experta en finanzas, o una experta en contabilidad, y ese no es el caso.
Aquí, hay productos en pesos y en dólares. Aquí hay productos a corto plazo y a largo plazo. Hay productos súper líquidos, que si necesitas ese dinero y sabes que lo necesitas en 6 meses, lo puedes colocar a 6 meses.
La peor decisión es dejar que tu dinero esté inactivo, ganando nada. Tu dinero siempre tiene que estar produciendo. A mí me gusta dar un ejemplo, como si fuera cuando tú pones un cubo de hielo en el sol, que no lo ves, pero se derrite, es verdad, se va desapareciendo poco a poco, nadie va y se lo lleva, sino que se desaparece. Y ese es, precisamente, el efecto que tiene la inflación con el dinero.
Si tienes 100 pesos y la inflación fue un 5%, ya realmente esos 100 valen 95, y la gente todavía como que le cuesta entender eso. Entonces, el dinero siempre lo tienes que poner a producir para que al menos cubra la inflación”.

¿Qué tan importante es ese fondo de emergencia?
“Importantísimo, sobre todo en tiempos de crisis. El fondo de emergencia, es básicamente tener ahorros que cubran tus gastos fijos de tres a seis meses. Lo ideal es que tengas seis meses. ¿Y por qué se llama de emergencia? Porque precisamente es para cuando pase una emergencia, no es para que lo gastes. Hay ocasiones que se te daña la nevera, que se te dañe el aire acondicionado, que se enfermó alguien, que perdiste el trabajo, que tu esposo perdió el trabajo… Entonces, ese fondo debe de estar ahí para cuando llegue ese tiempo, puedas sacarlo, y no volverte loca, no tener que ir al prestamista.
Yo siempre digo: lo primero es sacar ese fondo aparte, luego, tú inviertes”.
Darys Estrella, sus inicios
¿De dónde viene Darys Estrella?
“Yo soy orgullosamente ocoeña, del sur de la República Dominicana. Nací entre montañas. Soy la mayor de cuatro hermanos, hija de dos padres maravillosos que todavía viven, los cuales no tuvieron oportunidad de tener una educación formal, y creo que, por eso, nos inculcaron tanto a nosotros que teníamos que educarnos y que teníamos que sacar buena nota, porque la educación iba a ser el pasaporte nuestro de salir de la pobreza, y realmente fue así.
Yo me tomé mis estudios muy en serio. Estudié en San José de Ocoa hasta el sexto de primaria, cuando llegó el ciclón David que, básicamente, acabó con el pueblo, por lo que nos mudamos a Santo Domingo. Entonces, en la capital hice desde el séptimo hasta que me gradué de bachillerato.
Yo recuerdo que mi papá estaba sin trabajo, y se había tenido que ir a Estados Unidos, sin documentos… Y recuerdo que no pudo venir a mi graduación, algo que me me afectó mucho.
Yo toqué muchísimas puertas para ver si me podían dar una beca para estudiar, porque no teníamos con qué pagar la universidad, pero nadie me hizo caso. Y, entonces, dije: ‘Me voy a Estados Unidos’. Con 17 años, yo no hablaba inglés, y no tenía para dónde ir, porque no podía quedarme con mi papá, porque estaba alquilando una habitación en un apartamento y no le permitían tener a otra persona.
Y, convenció a una tía de que me dejara ir para allá y yo estuve mudándome semanalmente de sofá en sofá, porque después de una semana, molestas, y empecé a tomar clases de inglés en las mañanas, en las tardes trabajaba en una fábrica, y en las noches, cuidaba niños como babysitting. Y cuando me sentí lo suficientemente confiada con el nivel de inglés, uno de mis profesores me dijo: ‘Tienes que aplicar a una universidad’.
Recuerdo que cuando estaba aplicando a la universidad, a Vassar College, donde me gradué, la gente me decía: ‘Tú estás loca. Tú sabes lo difícil que es entrar ahí’. Porque la gente le gusta reflejar sus propios miedos, y yo siempre digo: ‘Óyeme, yo tengo que confiar en mí, en mi capacidad, en lo que yo sé que puedo hacer’.
Entonces, apliqué, y ahí realmente mi vida cambió, porque ahí tuve una educación de primera, me estaba graduando con gente que había estudiado en los mejores colegios del mundo, y empecé a trabajar desde que me gradué en Wall Street, en Nueva York, que es el mercado de capitales más grande. Ahí me lo enseñaron todo. Obviamente, yo me fajé, porque no es suerte, uno se tiene que fajar y quemar las pestañas. Pero, ahí empezó mi carrera en el mundo de los mercados de valores.
Estuve 15 años en Wall Street, y a los 15 años, vine para acá. Estuve los primeros 8 años en Asset Management, que yo empecé en la mesa de dinero, es como el trading floor, como en las películas, cinco pantallas, donde todo el mundo está gritando. Ahí empecé, y luego me cambié para hacer investigación. Entonces, luego de hacer eso, comencé a manejar portafolios. O sea, a manejar el dinero de esos clientes que eran usualmente de Latinoamérica o algunos europeos. Y yo tenía que viajar por toda Latinoamérica, que era lo que más me gustaba, entrevistando a presidentes, a ministros de finanzas, a gobernadores de bancos centrales, a presidentes de bancos y a entender la política y la economía, para entonces decidir en qué país invertir, y luego que decidíamos en qué país, luego iniciábamos en qué instrumentos invertir”.

De ese mundo de Wall Street, ¿extrañas algo?
“Nada. Yo me alegro de haberlo vivido, porque cuando estuve ahí, a mí me encantaba. Yo recuerdo que el papá de mis hijos iba un día a buscarme, y en 5 minutos, ya él tenía taquicardia, y yo no: lo que yo sentía era adrenalina. A mí me encantaba eso, pero ahora no necesito esa velocidad. Cada etapa tienes que quemarla. Ahora mismo, estoy feliz en las juntas directivas en las que estoy, porque siento que añado mucho valor en las empresas en las que estoy. Sigo aprendiendo, pero con calma”.
¿En cuántas empresas estás?
“Estoy como directora en la junta del Banco BDI, ahí estoy como directora no independiente, porque estoy representando a un fondo de Noruega, o sea, no estoy como Darys Estrella, sino que represento a los accionistas del gobierno de Noruega, y estoy también como directora independiente en una empresa que se llama Ennova, que es de ingeniería de proyectos y energía limpia.
También, estoy en Almacén de Repuestos, que es una comercializadora de repuestos de autos, y acabo de entrar, en septiembre, a una empresa jamaiquina que está cotizando en bolsa, que se llama Dolphin Cove, y es una empresa donde tú vas y nadas con delfines y alquilas buggies; y estoy como presidenta de la junta del Instituto Cultural Dominico Americano”.
Estás en todas esas mesas, ¿cómo divide Darys Estrella el tiempo?
“Algo que yo tengo es que soy extremadamente organizada, y extremadamente disciplinada. Entonces, todo lo tengo en mi calendario. A mí, mis amigas me relajan. Por ejemplo, Alicia Ortega, cuando me presentó en la conferencia ‘Cerrando ciclos’, decía: ‘Darys me llama, y vamos a almorzar en dos meses’, pero yo lo agendo ahora. Y si tú ves mi calendario, dices: ‘Oh my God, te asustas’. Pero, todo lo tengo ahí. Entonces, si tú me dices ahora mismo: ‘Darys, el 6 de noviembre nos juntamos, yo lo organizo de una vez, porque si no, primero, me van a tomar ese espacio con otra cosa o no me acuerdo’. Yo siento que hay tiempo para todo. Si algo es prioridad para ti, tú lo haces. Cuando a mí me dicen: ‘Ay, yo quisiera hacer ejercicio, pero es que no tengo tiempo’. No, eso no es verdad, usted sí tiene tiempo, si es importante para ti, lo pones ahí igual que una reunión de trabajo. Entonces, sobre todo a las mujeres, yo les digo: ‘piensen en ustedes, inviertan en ustedes’. No solamente es los hijos.
Obviamente, que tú eres madre, yo soy madre, y los hijos son lo más grande para uno, pero lo más grande también tenemos que ser nosotras mismas, porque si tú no estás bien, si tú no estás contenta, si tú no estás feliz, si tú estás cansada todo el tiempo, ¿cómo vas a ser una buena esposa? ¿cómo tú vas a ser una buena madre?, ¿cómo tú vas a ser una buena empleada o una buena CEO?… Porque estás agotada todo el tiempo, porque estás aburrida, porque estás de mal humor.
Entonces, yo saco tiempo para hacer ejercicio, saco tiempo para salir con mis amigas… hay tiempo para todo, pero tú te organizas, y hay semanas que van a ser de mucho trabajo y menos entretenimiento, y hay otras donde tendré más tiempo para mí y menos trabajo, pero se puede hacer todo, pero no todo al mismo tiempo”.

Darys, ¿qué se siente haber salido de San José de Ocoa con muchos sueños que hoy son una realidad?
“Por un lado bien, porque digo, yo estoy sentada en mesas donde se toman las decisiones de poder, y ahí yo quiero estar. Por otro lado, me apena que, en muchas de ellas, soy la única mujer, y he sido la única mujer. Eso está cambiando, pero todavía falta mucho. Y siento que nosotras las mujeres tenemos que animarnos a ocupar esos espacios de poder, porque ahí es que se toman las decisiones. Y, por ejemplo, con lo de la charla, las mujeres tienen que saber de finanzas. A mí no me importa si tú eres la gerente de recursos humanos, o si tú eres de operaciones, o si tú eres de mercadeo, porque todas las decisiones que se toman tienen que ver con el dinero. Y si tú eres de recursos humanos, domíname el lenguaje financiero, porque solamente así vas a poder ir a la mesa y defender tu presupuesto. Si no, lo va a decidir otro, y va a decir: ‘no, eso no es importante, y te lo cortamos’. Pero, si tú sabes hablar el lenguaje financiero, y te sientas en esa mesa donde se toman las decisiones, ahí yo quiero ver más mujeres. Me siento bien, pero quisiera que yo no fuera la única”.
Si pudiéramos decir en qué momento de su carrera profesional y personal se encuentra hoy Darys Estrella, ¿qué dirías?
“Yo pienso que estoy en mi mejor momento, porque lo que yo más amo de este momento de mi vida, es la libertad que tengo, estando en esos directorios. Obviamente, nosotros tenemos reuniones una vez al mes, luego tenemos reunión de comité, que es como otra reunión al mes, pero yo no tengo que estar en la operatividad del día a día, yo no tengo que ir. Yo nunca trabajé de ocho a cinco… Pero yo trabajé más bien como de 6 de la mañana a 8 de la noche. Hoy en día no tengo que ir y estar ahí. Estás lidiando con la estrategia, estás aprobando presupuestos, y no estás en la ejecución, y eso me gusta. O sea, yo la ejecución la viví, pero siento que, desde los directorios, no solamente estoy aportando mi conocimiento de toda una vida, porque estoy aprendiendo mucho también, porque estoy en sectores nuevos. Por ejemplo, ¿qué sabía yo de ingeniería y proyectos, o de energía limpia, o de automóviles, de piezas de automóviles? Voy aprendiendo, y lo que buscan ellos en los directorios, es básicamente el conocimiento, que en el caso mío, por ejemplo, de finanzas, de gobierno corporativo, de liderazgo, a otros
los buscan porque son abogados,
otros son ingenieros, o sea, un directorio se supone que tú tienes diversidad de profesiones.
Entonces, a nivel profesional, estoy feliz, feliz porque puedo aportar y puedo seguir aprendiendo.
Y, a nivel personal, porque tengo esa libertad, ya que los niños volaron del nido, de que yo puedo mañana decir: ‘déjame irme para Europa’. Y yo, por ejemplo, esas reuniones que tengo, tengo la flexibilidad de que puedo conectarme virtual. Aunque no siempre, ya que, si estoy en el país, obviamente voy de manera presencial, porque me gusta hablar con la gente, les das un abrazo, pero tengo esa flexibilidad, y eso ahora mismo yo
no lo negocio”.
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