La Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo otorgó, recientemente, el Premio José Manuel Armenteros 2026 a Marcos Troncoso Mejía, en reconocimiento a sus aportes al marco legal de reestructuración mercantil y al ecosistema emprendedor. Haber tenido el privilegio de trabajar junto a don Marcos me motiva a compartir algunas reflexiones sobre su valioso legado al desarrollo empresarial dominicano.
Tuve la oportunidad de trabajar con Marcos J. Troncoso en la década de los noventa, cuando dirigía Tricom y yo acababa de graduarme en Estados Unidos. Allí recibí un primer gran ejemplo de su calidad profesional y humana. Recuerdo aquella entrevista de hace más de 30 años como si fuera ayer, cuando vio en mí potencial gerencial para asumir una posición de alto impacto, pese a mi limitada experiencia. Esa relación, que evolucionó hacia una amistad profesional de décadas, me inspira a compartir algunos de sus aportes y enseñanzas.
Un ejemplo vivo del “Liderazgo Nivel 5”. Quienes han leído el clásico Good to Great, de Jim Collins, recordarán este concepto, que identifica en los líderes de empresas extraordinarias una combinación aparentemente paradójica: humildad personal y férrea determinación profesional. Son dirigentes que ponen su talento, disciplina y ambición al servicio de construir algo que trasciende sus personas.
Carl Carlson, quien compartió con don Marcos la experiencia de dirigir Tricom como CEO, lo describió en una emotiva semblanza: “Uno de los rasgos que más admiro de Marcos es su personalidad pausada. Nunca ha sido una persona que actúa de manera precipitada. Escucha con atención, observa, analiza y, solamente después de haber evaluado cuidadosamente cada elemento, ofrece su opinión. Esa serenidad no debe confundirse con distancia o indecisión. Por el contrario, detrás de su manera tranquila de conducirse existe una mente profundamente analítica, capaz de comprender situaciones muy complejas y encontrar soluciones equilibradas.”
Las palabras de Carl constituyen un excelente marco para comprender los aportes que describo a continuación. Habiendo trabajado bajo su dirección, reconozco plenamente esas cualidades.
Un propulsor de innovación constante. Tras iniciar su carrera como auditor en KPMG Peat Marwick, don Marcos se incorporó al Grupo Financiero Nacional, destacado por la Compañía Nacional de Seguros y Bancrédito, banco que eventualmente adquirió las operaciones de Chase Manhattan Bank en el país. Allí impulsó, como respuesta a la devaluación, la Zona Franca San Isidro, pionera en servicios, que dio origen a Telepuerto San Isidro, posteriormente Tricom y hoy parte de Altice. Años después de su paso por el grupo financiero, se formó también como abogado.
Tricom protagonizó múltiples innovaciones: desde estrategias legales para enfrentar el monopolio de facto de las telecomunicaciones, vigente por más de medio siglo, hasta tecnologías de punta, nuevas estrategias comerciales y modalidades de financiamiento. Estas incluyeron una alianza con Motorola y la histórica colocación de acciones en la Bolsa de Nueva York, logro que ninguna otra empresa dominicana ha repetido.
Esa experiencia sirvió de base para su contribución al mercado de valores dominicano, como directivo de la Bolsa de Valores y fundador de ADOSAFI, asociación de las sociedades administradoras de fondos de inversión, industria la cual hoy administra sobre los RD$474,000 millones.
Su vocación emprendedora también lo llevó a impulsar nuevas generaciones de empresarios mediante la incubadora Emprende y la red de inversionistas ángeles Enlaces.
En el ámbito jurídico destaca su apoyo a la Ley 141-15 de Reestructuración y Liquidación de Empresas, inspirada en mecanismos como el conocido Chapter 11 estadounidense y enriquecida por experiencias como la reestructuración de Tricom tras la crisis de principios de los 2000. La legislación introdujo procedimientos para renegociar obligaciones, proteger acreedores y procurar la continuidad de empresas viables.
Un mentor constante durante décadas. Su trayectoria ha dejado no solamente contribuciones empresariales e institucionales, sino también profesionales que hemos aprendido de su ejemplo. Destaco dos enseñanzas. La primera: “No se convierte uno en buen banquero sin dar al menos un mal préstamo”, recordándonos que los errores son esenciales para el crecimiento profesional. Don Marcos lo demostraba promoviendo el empoderamiento de sus colaboradores cuando el concepto de empowerment todavía era novedoso.
La segunda: “A veces estamos arriba de la ola y a veces debajo de esta”, recordándonos que en los negocios y la vida profesional lo único constante es el cambio, y que ninguna posición favorable o adversa es permanente.
Por todo ello, considero especialmente merecido el Premio José Manuel Armenteros 2026, recientemente otorgado por la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo en reconocimiento a sus aportes institucionales y al emprendimiento. Es un privilegio continuar contando con don Marcos, activo como consejero de empresas e instituciones. Para conocer más sobre su trayectoria, los invito a ver dos episodios de mi antiguo podcast Mercados y Valores: “Caso Tricom: Única Empresa en Cotizar Acciones en la Bolsa de NY” y “Caso Tricom: 2da Parte – Manejo de Crisis y Reestructuración de Deuda”.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011