La historia del Banco Activo es digna de contar. Esta entidad, de capital venezolano, y con 16 meses ya trabajando con “todas las de la ley” en República Dominicana, posee actualmente más de 5 mil clientes y un patrimonio de RD$600 millones, con más de 150 empleados y con cinco sucursales entre Santo Domingo y Santiago. “En Banco Activo damos un verdadero trato personalizado. Los clientes pueden sentir que su proyecto se va a tomar en cuenta y que va a tener una respuesta a corto plazo”, asegura José Antonio Oliveros Febres-Cordero, Presidente del Banco Activo.
Desde que tenía apenas 8 años, José Antonio Oliveros Febres-Cordero ya le llamaban la atención los bancos en Caracas, su ciudad natal. Desde pequeño acompañaba a su abuelo a hacer diligencias bancarias y le llenaba los talonarios de depósitos. “Me divertía mucho eso”.
“Estudié Administración, mención Banca y Finanzas, en la Universidad Metropolitana de Venezuela, en Caracas. Y luego comencé a trabajar en el mercado de capitales. Porque eso generaba más dinero que un sueldo en un banco… quería hacerme con un cierto fondo. Además, tenía algunas operaciones inmobiliarias y eso me daba también un poco más de dinero. Estuve un tiempo trabajando en casas de bolsa y luego se me presentó la oportunidad de trabajar en el banco de una de esas casas de bolsa”, recuerda Oliveros Febres-Cordero, entrevistado por revista CONTACTO en el marco de Felaban 2018, desarrollado en noviembre pasado en Punta Cana.
José Antonio recuerda que esa oportunidad le significó una desmejora económica en aquel momento, pero definitivamente era lo que le gustaba y necesitaba de experiencia, asegura.
“Estamos hablando de hace 20 años… Entonces, hice ese sacrificio, pero con otros temas jerárquicos y de aprendizaje bancario que me iba a dar el valor de lo que necesitaba en el futuro. Empecé entonces a trabajar en el banco más grande de Venezuela, antes de fusionarse. Luego se fusionó y fui ascendiendo en el banco. Estuve 6 años en ese banco. Manejé la tesorería, la parte internacional, la parte de finanzas y llegó un momento, cuando tenía 33 años recién cumplidos, en que me dije: ‘tengo que tomar una decisión’… porque después la tolerancia al riesgo va a ser muy complicada”.
El actual Presidente de Banco Activo rememora que reunió a una serie de inversionistas que conocía desde hace algún tiempo, entre ellos un ex regulador, y adquirió una licencia bancaria, “que era de un banco hipotecario con un capital invertido en unas letras del tesoro venezolano. No teníamos oficina… éramos este señor, una asistente y yo. Y trabajamos en una oficina que nos prestaron al comienzo. No teníamos sucursales al público, ni taquilla ni nada… y al ser un banco hipotecario, no tenía cuentas corrientes, chequeras, tarjetas de débito, nada… Eso fue hace 11 años y medio… Y luego, todo comenzó a cambiar”.
El banquero explica que en ese momento transformaron el banco de hipotecario a comercial, en un proceso que duró más o menos un año, “fue muy rápido”. Y a partir de que el banco ya era comercial, y tenía ya su cuenta corriente en el Banco Central de Venezuela, “es que el banco nace el 1 de julio de 2007. Fue mi primer hijo que tuve… luego, dos años después, nació mi primer hijo real… (Risas)”.
“El 19 de diciembre del 2008 nos dieron la licencia de Banco Universal, algo así como son los bancos múltiples que hay aquí en República Dominicana. Esas tres personas que partieron en unas oficinas prestadas se convirtieron hoy en un banco de 54 oficinas, con 1,200 colaboradores en Venezuela. El banco tiene 10 mil puntos de venta en todo el país. Está presente prácticamente en el 80 % de Venezuela. El banco pasa más o menos unas 20 millones de transacciones mensuales. El público utiliza nuestro banco porque es ágil, siempre tiene recursos, disponibilidades y productos que les son amigables. El banco ‘siempre está activo y se mueve contigo’, como dice el slogan… (Risas). Es un banco con una imagen fresca que gusta mucho al público. Tenemos actualmente más de 350 mil clientes en Venezuela”.
Su llegada a RD
José Antonio Oliveros Febres-Cordero cuenta que en el 2014 lo invitaron a una feria para inversionistas en Santo Domingo, y ahí nació la idea de hacer una inversión local, sin tantas limitaciones como existen en la actualidad en Venezuela.
“Esta fue la plaza que se dio, aunque siempre habíamos evaluado plazas en Centroamérica y el Caribe, pero esta se dio primero. Entonces, adquirimos el Banco Providencial, que estaba ahí en Naco. Y luego lo transformamos a un banco múltiple, porque ellos al principio eran solo un banco de ahorros y préstamos. Desde que la Junta Monetaria del Banco Central nos aprobó como banco múltiple, han pasado 27 meses. Pero realmente, el banco está operando desde hace 15 meses con todas las de la ley, con todos los productos en dólares, etc. Y hace apenas un mes (octubre) adquirimos algunos activos y pasivos del banco de ahorros y créditos Banaci, que es un banco del tamaño del nuestro, pero con más de 40 años de tradición familiar en República Dominicana. Ese ha sido nuestro crecimiento orgánico aquí en dominicana. Estamos muy satisfechos”.
Hoy, el Banco Activo tiene 150 empleados entre las sucursales de Naco; la avenida Winston Churchill, y las dos sucursales del banco Banaci en la zona oriental y la avenida Leopoldo Navarro, además de Santiago de los Caballeros.
¿Por qué eligieron República Dominicana?
“Porque creemos que tiene una situación estratégica y geográfica importante. Estamos cerca de Venezuela y Puerto Rico, donde también tenemos un banco. Y República Dominicana tiene, además, muy buenos números económicos, con un crecimiento de 6 ó 7 % anual, una inflación moderada y con mucha inversióncy con reglas claras y seguras. Y a pesar de que hay muchos bancos en el país, creo que siempre hay espacio para todos si te involucras bien y haces cosas distintas. Nosotros somos un banco diferente, con una relación personalizada. Creemos que podemos dar un servicio diferente y tenemos competitivos productos. El país es realmente un mercado muy atractivo para nosotros”.
El Banco Activo, revela Oliveros Febres-Cordero, tiene en la actualidad unos 5 mil clientes en el país, y un patrimonio de unos 600 millones de pesos, y según su Presidente, la clave para dar un buen servicio “es hacer sentir a nuestros clientes que su palabra cuenta, que su palabra vale, que su negocio es importante. Damos un verdadero trato personalizado, donde puede sentir que su proyecto se va a tomar en cuenta y que va a tener respuesta a un corto plazo. Independiente de si la respuesta es positiva o negativa, pero la tendrá a corto plazo. Hay grandes bancos en dominicana, la banca es muy técnica, muy fortalecida y realmente innovadores. Pero creo que hay espacio para dar más atención personalizada a los clientes, que se han sentido, quizás, desatendidos”.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011