Carlos Correa Kalaf, director ejecutivo de Beltcom, tiene muy claro el rol clave de las Relaciones Públicas y las comunicaciones en el mundo hiperconectado de hoy.
Y justo cuando su empresa se acerca a los 20 años de servicio, hace un alto para conversar sobre la industria, los cambios que se han producido, la era de la información, cómo prevenir las crisis, la formación de los voceros y el presente y futuro de Beltcom.
Existen múltiples definiciones de Relaciones Públicas, pero esta fue una de las que más me gustó: “son un proceso de comunicación estratégica que construye relaciones mutuamente beneficiosas entre las organizaciones y los públicos. Son vistas como un proceso sistemático, continuo y cíclico, dirigido a la resolución de problemas u oportunidades en las organizaciones y su entorno por medio de la comunicación”.
Sin duda alguna, las relaciones públicas sirven para muchos aspectos, como promover productos, personas, servicios, lugares, ideas, actividades y organizaciones, pero también para comunicar.
En la actualidad, las relaciones públicas son una disciplina clave para la administración de todos los procesos comunicacionales de una organización.
Es una disciplina que, a través de estrategias y tácticas de comunicación, genera y crea vínculos entre las organizaciones y sus públicos con el fin de mantener o mejorar la imagen de una entidad o persona.
Y eso es, precisamente, lo que Carlos Correa Kalaf, director ejecutivo de Beltcom, ha abrazado durante sus más de 40 años de carrera en Relaciones Públicas, Publicidad y Marketing.
Conversar con Carlos es un deleite. Una persona apasionada de su trabajo, y amigo de sus amigos. Un verdadero caballero que, para cualquier empresa dominicana, o extranjera, sería un lujo tenerlo a su lado. Las relaciones públicas son la pasión de Correa. De hecho, cuando se graduó del colegio, a los 16 años, asumió el rol de quedarse trabajando en dicho lugar como director de relaciones públicas.
“Mi puerta de entrada al mundo de la publicidad y las comunicaciones fue Young & Rubicam, que fue la gran agencia en su momento. Mi agradecimiento eterno a doña Damaris Defilló, la gran dama de la publicidad dominicana, maestra de generaciones, quien desde que me conoció en el colegio en el que estudiaba con sus hijos, vio en mí una disposición especial para las comunicaciones. A partir de ahí, nunca he dejado de trabajar para la industria, ocupando roles importantes en varias empresas como McCann, Gillette, Telecable y Tricom, siendo este mi último trabajo como empleado corporativo, antes de emprender mi empresa de relaciones públicas Beltcom, en el año 2003. Ese año identifiqué la oportunidad de recorrer mi propio camino ya que en aquel momento había muy pocas firmas locales estructuradas como tal y algunas internacionales con presencia en el país. Hoy, la historia es distinta: Tenemos una presencia muy fuerte de firmas internacionales de comunicaciones y las locales se han fortalecido”, afirma Carlos Correa, entrevistado por revista CONTACTO.
Carlos ha sido director de Mercadeo, Comercial, Servicio al Cliente, y director de Relaciones Institucionales de seis grandes empresas radicadas en el país, entre ellas, varias multinacionales. Pero en el año 2003 comenzó su carrera solitaria, con su propia empresa: Beltcom.
“Cuando decido fundar la firma, lo hice con el claro propósito de marcar una diferencia en el servicio porque yo, al haber sido por tanto tiempo cliente, sabía cuáles eran las oportunidades en materia de servicio que se requerían de las firmas para satisfacer las expectativas del cliente. Y cuando hablo de servicios, no solo hablo de atender la cuenta, sino de ser el socio estratégico del cliente. Y eso hemos hecho en estos casi 20 años. Nos gusta que el cliente sienta que somos parte esencial de su equipo, no un suplidor, y que valore esta herramienta que sigue siendo la más costo eficiente. Me preocupa mucho la reputación y la imagen de nuestros aliados y personalmente me mantengo muy atento a las noticias, a cualquier cosa que pueda afectar la salud de la marca corporativa, sus productos o servicios”, explica el director Ejecutivo de Beltcom, firma que realiza Análisis de Imagen, Comunicación Corporativa, Gestión de Crisis, Entrenamiento de Voceros, Proyectos de Sostenibilidad y RSC, entre otros.
Correa asegura que la faceta que más le entusiasma es haber tenido la oportunidad de acompañar en su formación a muchos profesionales que hoy desempeñan funciones importantes en reconocidas empresas. “Eso me hace muy feliz, haber aportado a la preparación profesional de muchos jóvenes con ninguna experiencia, cosa que sigo haciendo. Beltcom es una escuela. Me gusta compartir mi experiencia y lo que he hecho, con mucha humildad, en estos más de 40 años en la industria. Nosotros hemos adoptado estándares de trabajo fruto de la interacción con clientes internacionales que requieren reportes detallados y un alto compromiso con los resultados.
Tengo que reconocer que, gracias a la presencia de firmas internacionales junto a las nacionales, hemos visto una evolución positiva en cómo son percibidas hoy las Relaciones Públicas. Antes se entendía que lo que hacemos era una función del departamento de medios de las agencias de publicidad a las que se les pedía apoyo gratuito para distribuir las notas de prensa que mayormente se limitaban a reseñar un cóctel. Pero las relaciones públicas van mucho más allá. Tenemos la misión de conectar a nuestros clientes con diversas audiencias, ya sean internas o externas, que pueden tener intereses muy distintos. Debemos además ayudarles a identificar las señales de una crisis de reputación, trazar junto a ellos estrategias que respondan a sus objetivos, también acompañarlos en la creación de programas de sostenibilidad y de valor compartido que es la manera de retornar a la sociedad parte de las utilidades de la empresa. Eso tratamos de hacer en Beltcom y creo que lo hemos hecho bastante bien”.
Según el ejecutivo, hoy se ve la actividad de relaciones públicas con mucho más respeto que antes. “Actualmente, la firma, el consultor, es un acompañante en todas las acciones del cliente. Así me siento yo, un acompañante de mis clientes, un socio. La reputación es difícil de construir, sube por escaleras, pero baja por ascensor. La puedes perder en 10 segundos. Muchas empresas no valoran en su justa dimensión lo que esto significa. gente no se da cuenta de eso. Nosotros en Beltcom actuamos con pasión. Y eso marca una diferencia”, indica el director ejecutivo de Beltcom.
Un aspecto clave para Correa en cuanto a la relación con el cliente es decir la verdad, y “yo siempre digo la verdad, aunque duela. El respeto se gana ejerciendo tus actos con responsabilidad, y yo eso lo asumo. Me gusta, incluso, dejarlo por escrito. Aunque haya una amistad de por medio, yo siempre igual digo la verdad; lo que yo creo, aunque tengamos diferencias, pero doy mi punto de vista, y también respeto la opinión ajena. Pero siempre trato de aportar mi experiencia a la hora de tomar decisiones de comunicaciones y relaciones públicas”.
“Hoy, hay que construir relaciones duraderas. Crear confianza. Que el asesor o consultor sea más que un apoyo, que sea alguien que se compromete con la empresa o cliente. Las relaciones con los clientes son muchas veces difíciles, pero creo que se pueden mantener en el tiempo. Pero para ello, hay que trabajar con pasión y ética.
El presente de Beltcom
De acuerdo a Correa, Beltcom se encuentra en la actualidad en un momento muy interesante en sus casi 20 años. “Estamos en una nueva ola. Ahora estoy trabajando desde un ambiente de coworking, muy relajado. Donde podemos intercambiar con otros colegas impresiones, acciones, metodologías. Tengo un equipo renovado, joven… Estoy haciendo lo que me gusta. Yo he formado muchos muchachos, y nunca le he pedido a nadie que tenga experiencia en este trabajo. Es más, los prefiero sin experiencia”.
“Me gusta que nuestros colaboradores se formen bajo los estándares de Beltcom, que son: actuar con pasión, conducirnos con integridad, ser socios del cliente y tener un alto compromiso con los resultados. Eso es lo que me gusta, que se nutran de nuestros pilares. El trabajo no se termina hasta que se termina. Las metas se las impone uno mismo. Siempre me exijo más. Para esto, la comunicación con el cliente es vital, para hacer aportes relevantes, hay que estar bien informado”.
De la misma forma, el ejecutivo explica que en las comunicaciones hay mensajes claves que no pueden faltar, tanto en una estrategia de comunicación como en una nota de prensa, “que es lo más simple. La comunicación tiene que tener los mensajes claves. Fijarse en todos los puntos de contacto”.
“Este 2023 Beltcom cumple 20 años. Me siento en un gran momento, creando, acompañando a mis colaboradores y clientes.
Desde nuestros inicios, hemos tratado de no involucrarnos en lo que no tenemos experiencia ni la estructura para poder responder adecuadamente. Somos muy cuidadosos. Entendemos que no es honesto hacer cosas que no son nuestra especialización. Por eso, tenemos alianzas con otros colegas que son expertos en otras áreas y colaboran con nosotros. Los resultados son los que te definen, y nosotros tenemos un compromiso con el éxito”.
Las crisis comunicacionales
Ninguna empresa o individuo está exento de sufrir el impacto de una crisis que pueda afectar su negocio en un momento dado. Sin embargo, para Carlos Correa no todo es crisis.
“Veo a muchas personas preocupadas por las crisis y no todo es crisis. Las redes sociales han complejizado todo, en materia de imagen y reputación. Pero muchas veces, las empresas o clientes, se preocupan de lo que alguien dice en las redes sociales sin evaluar primero, la calidad del emisor el mensaje, si tiene credibilidad o no; cuantos seguidores reales tiene, cuantos lo han reproducido, etc. Hay que evaluar muchos aspectos antes de plantearse una respuesta si fuese necesario darla. No se puede responder con un ‘cañonazo si te atacaron con un dardo” porque la respuesta puede magnificar el tema y darle visibilidad inmerecida al que atacó. Muchas veces, los clientes creen que el mundo se les está cayendo encima y no es así, y nuestra labor, como profesionales de la comunicacion, es decirle que no, que no todo es crisis, y que no todo se contesta. Hay que evaluar, monitorear la situación”.
Asimismo, el director ejecutivo de Beltcom dice que otro aspecto importante es la manera de enfrentar una crisis, ya sea de reputación corporativa, de marca, o de cualquier índole.
“Por ejemplo, si hay una crisis que afecta a un sector, quien debería exponer públicamente el tema no es la empresa, si no, la asociación que agrupa al sector. Y se responde como grupo, no de forma individual. Eso es muy común, querer responder individualmente, cuando hay, por ejemplo, un gremio que debe asumir la defensa del sector. No todo es crisis, y para eso, muchas veces, hay que contener al cliente”.
De acuerdo a Correa, existen muchas herramientas para evaluar la celeridad de una crisis, para anticiparse a estas.
“Se pueden medir situaciones. Está el Social listening, entre otras. Las grandes corporaciones deben tener un comité de crisis de comunicación. Las empresas, las corporaciones, deben de tener programas de respuestas a crisis, que puedan medir cómo va escalando el tema en la opinión pública. Eso te da un parámetro para saber cómo responder. Y eso es importantísimo, pero no todas las empresas tienen esos programas. Ni siquiera tienen equipos para evaluar estas situaciones.
Lo que pasa es que muchas veces nos preocupamos más por lo que se ve, pero creo que debemos preocuparnos por lo que no se ve. Hasta un colaborador disgustado puede causar una situación difícil.
O un sindicato de trabajadores te puede provocar un gran problema, te puede cerrar una planta… Estas cosas hay que preverlas, anticiparse a ellas, pero no solo preocupándose por lo externo, sino también por lo interno. Tener una especie de biblia de cómo vas a responder a las diversas situaciones que pueden afectar a una empresa”.
Los voceros
Otro tema importante para Carlos Correa es contar con voceros autorizados de las empresas, definiendo muy bien qué van a decir en cada escenario. Se debe estratificar el mensaje asignando a cada nivel ejecutivo y el tipo de exposición que tendrá. De esta manera, lo que comunica el presidente de la empresa, en cuanto a temas financieros, políticos, o de otra índole, estará diferenciado de lo que expondrá, por ejemplo, el director de Mercadeo, o el director de Recursos Humanos. El presidente de la empresa debe preservarse para hablar sobre temas muy puntuales, muy corporativos.
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