Dra. Odile Camilo Vincent: Liderazgo femenino a la rectoría de Unibe

La Universidad Iberoamericana (Unibe) sigue dando pasos firmes de cara a los nuevos tiempos. Prueba de ello, es apostar por el liderazgo femenino para su rectoría, de la mano de la doctora Odile Camilo Vincent, una educadora de profesión que ha dedicado 20 años de su vida a esta casa de estudios, y que ha sido partícipe de múltiples cambios y reformas. “He estado trabajando por la universidad y por los estudiantes y me han ido sucediendo cosas, sin que las proyectara nunca como meta. Yo amo mi trabajo, y esta universidad la siento muy mía, pero sobre todo, estoy muy consciente del rol que juega Unibe y está llamada a jugar en este momento”.

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October 22, 2021

La Universidad Iberoamericana fue fundada en 1982, cuando Odile Camilo Vincent tenía 5 años. Desde entonces, sus rectores siempre fueron hombres. Sin embargo, 39 años después, le tocó a ella ser la primera mujer rectora en dirigir los senderos de esta casa de estudios, que desde sus inicios ha estado muy enfocada en la investigación y en aportar soluciones, no solo a la educación superior dominicana, sino tambien en todas las áreas del saber. 

Camilo Vincent es una mujer optimista, como ella misma se define. Amante de su trabajo y una apasionada de Unibe. Psicóloga de profesión, con maestría en Currículo y Enseñanza, de Teachers College, en Columbia University, en Nueva York; y un doctorado en Desarrollo de la Educación Internacional, en la misma universidad. 

La nueva rectora de Unibe ha dedicado 20 años de su vida a la universidad, primero como profesora de psicología, luego como directora de la Escuela de Psicología. Más adelante, como vicerrectora académica, posición que ocupó por 15 años. 

La doctora Odile está comprometida en continuar el formidable legado del doctor Julio Amado Castaños Guzmán, anterior rector, quien pasa ahora a formar parte ahora del Consejo Regente de la Universidad. 

“El no temer a intentar algo por miedo al fracaso, era algo que él (Castaños Guzmán) trabajó mucho en mí, intencionalmente o no. Para mí, son de esas grandes enseñanzas: atrevernos a trazarnos metas muy ambiciosas y a ser pioneros”, afirma Odile Camilo Vincent, al ser entrevistada por revista CONTACTO en su despacho en Unibe.

La visión de Odile es mantener a la Universidad en los primeros sitiales de excelencia, y mantenerse innovando en proyectos e investigaciones. Además, continuar impulsando la virtualidad para que Unibe no tenga fronteras y sea una universidad disponible para todo el mundo, sin importar su ubicación geográfica.

Doctora Odile, ¿qué representa para usted ser la primera mujer rectora de Unibe?

“Un gran compromiso, porque hay varias generaciones viendo lo que está pasando en el mundo, lo que estamos siendo capaces de lograr las mujeres en distintos sectores. Se ha resaltado mucho el hecho de ser mujer, y aunque tengo 20 años trabajando aquí por la educación, y aunque nunca necesariamente poniéndome un sombrero que no sea el de educadora y ciudadana, significa algo y estoy clara de ese liderazgo femenino que se le reconoce una serie de atributos, pero también de responsabilidades”.

Ha sido una carrera de 20 años en Unibe, ¿pensó en algún momento que llegaría a lo más alto?

“No… creo que a mí el tiempo no me ha dado en ningún momento para trazarme metas de posiciones, sino de logros institucionales y lo digo con todo el corazón. Yo siempre he estado aquí detrás de un proyecto, sobre otro, una reforma sobre otra. Y yo digo 20 años y no me lo creo, porque todavía siento que fue el otro día que llegué aquí. Así que he estado trabajando por la Universidad y por los estudiantes, y me han ido sucediendo cosas, sin que yo las proyectara nunca como meta. Donde me han necesitado con la posición que haya sido y las condiciones, pues ahí he estado, porque amo mi trabajo y esta Universidad la siento muy mía, pero sobre todo, estoy muy consciente del rol que juega Unibe y está llamada a jugar en este momento”.

¿Por qué nunca pensó que iba a llegar a ser rectora?

“Honestamente, creo que porque el trabajo no me daba tiempo de pensar en eso. En mi carrera en la Universidad no tuve el tiempo, la ambición, quizás, de ir fijándome metas. De verdad que ha ido surgiendo todo de forma muy orgánica. La propia evolución de la Universidad y, evidentemente, la visión de los rectores. Yo he estado con dos rectores y la visión de estos, de poder colocar a su personal en los espacios donde más valor pueden agregar, y eso es lo que ha ido sucediendo conmigo. Entré en la Escuela de Psicología y se abocaba un proceso de reforma curricular y me llamaban diciéndome: ‘tú estudiaste currículo, tú nos puedes ayudar con eso’… Y ha sido así, de una manera muy natural”.

El doctor Julio Amado Castaños Guzmán deja un gran legado en esta casa de estudios, ¿cómo piensa afrontar este gran desafío?

“Él estuvo 15 años en la rectoría y tiene 34 años en la Universidad, porque antes de ser rector fue decano de la carrera de Medicina, que es una carrera muy importante para Unibe. El doctor Castaños es, sobre todo, un maestro y nunca desaprovechó la oportunidad para mostrarnos la visión que él tenía de la educación superior en República Dominicana y de Unibe. Nosotros fuimos capaces de construir un plan estratégico que la pandemia nos interrumpió. Una de las maneras en que pienso seguir ese legado es retomando ese plan que ahora se somete a un proceso de reorientación, y entendemos que ese será nuestro norte, porque varios de los pilares de ese plan están inconclusos y siguen estando vigentes. Pero, además, afortunadamente, el doctor Castaños Guzmán continúa como miembro del Consejo Regente de esta institución académica, o sea, que tendré su mentoría y sus consejos. El doctor Castaños es un hombre muy visionario. A veces nosotros veníamos con una idea que él de repente te las ponía allá arriba y nos decía: ‘láncense, que podemos’. Ese arrojo es una de las características que más he destacado de él. Además, al mismo tiempo, la humildad de decir: ‘si sale mal, simplemente lo reorientamos’. El no temer a intentar algo por miedo al fracaso, era algo que él trabajó mucho en mí, intencionalmente o no. Para mí son de esas grandes enseñanzas, atrevernos a trazarnos metas muy ambiciosas y a ser pioneros. Él fue pionero en su vida académica y también como un excelente médico. En definitiva, ser pioneros y asegurarnos de abrir los programas que no se han abierto, impulsar las iniciativas y las colaboraciones que no se han explorado”. 

¿Qué consejos le ha dado el doctor Castaños Guzmán?

“Cuidar a la gente. Esto es una gran familia. Nosotros genuinamente nos sentimos así. Cuidar a los estudiantes. El doctor siempre estuvo muy cerca de los jóvenes y, sobre todo, posicionar a Unibe como una institución de calidad validada. El doctor Castaños Guzmán impulsó procesos importantes de aseguramiento de la calidad. Esos procesos de acreditaciones, de certificaciones son procesos que todavía están en marcha. Una cosa importante a destacar es el tema de la transformación digital, que ha sido un tema que nos ha salvado. Casualmente, la primera visita en el plan de trabajo del doctor Castaños, en 2006, fue justo estos intentos por el tema de la educación virtual. Nuestras primeras reuniones fueron conociendo representantes de lo que se llama LMS, para las plataformas de la educación digital, y justo porque él insistió en que desarrolláramos capacidades. 

Cuando en marzo del año pasado hicimos una reunión para trazar un plan de transición a la virtualidad, estábamos preparados, y ese no fue un trabajo que se hizo el año antes. Desde el 2006, el doctor Castaños nos dio esa encomienda pero, evidentemente, el año de pandemia nos dio más puntos que los que habíamos logrado en años anteriores. Esa plataforma, esa base, ya estaba sentada por esa visión”.

El sello de Camilo Vincent

Doctora Odile ¿cuál sello personal le gustaría a usted imprimirle a su gestión como rectora?

“Creo que todo inicia y termina en la gente. Entonces, asegurar un clima de bienestar para nuestros colaboradores, para nuestros estudiantes, para nuestros docentes es fundamental. Yo pienso que primero esa pausa para asegurarnos cómo estamos. Así como tenemos protocolos de bioseguridad, debemos tener protocolos de bienestar emocional y hay que asegurar que esos espacios estén disponibles. 

El tema de experiencias de aprendizaje transformador es fundamental, consolidarlo, que no sea un concepto vacío. Tenemos hijos adolescentes, estos chicos aprenden de forma diferente, les preocupan temas globales. Hay veces que se critica que la juventud es apática y no lo es. Esta juventud está más preocupada por el futuro que les estamos dejando, que quizás la preocupación que teníamos nosotros en ese momento. 

Asegurar oportunidades concretas, la manera en que ellos aprendan a enfrentar desafíos y que usemos su creatividad para poder enfrentarlos y crear innovación es fundamental. 

Y, definitivamente, uno de esos sellos es poder sistematizar todo lo que hemos aprendido, que haya valido la pena todo el esfuerzo. Consolidar el modelo pedagógico Unibe Virtual es una de las metas primeras que tenemos”. 

Usted recibe esta rectoría en momentos de muchos retos educativos por la pandemia, ¿cómo piensa enfrentar estos desafíos?

“Definitivamente, la pandemia nos sacó la alfombra, nos movió el piso. Consolidar las buenas prácticas es fundamental porque no podemos volver a la realidad anterior. Ese modelo pedagógico tenemos que asegurarnos que se impregne de todo lo que se debió aprender. Eso implica seguir formando y acompañando a los docentes. Nosotros creamos en la pandemia una estructura que se llamó Profesores Enlace, que acompañaban a otros docentes y se pasó a Diseñadores Instruccionales. Entonces, ahora hay un mayor cuidado del diseño de la experiencia formativa. Sistematizar ese tipo de iniciativas es fundamental y también incorporar tecnología educativa de manera intencional. 

Nosotros creamos para este semestre, que tiene poco más de un mes, una nueva modalidad de clases que es una modalidad es la híbrida. Diez aulas que esperamos llevarla a 40. Tenemos un grupo de estudiantes conectados en casa y un grupo aquí, simultáneamente, con pizarras inteligentes. Esa es una experiencia que luego se tiene que quedar, porque nos va a permitir tener estudiantes de todas partes, pero también si un estudiante tiene que dejar de asistir por un tema de salud o un tema de trabajo, que eso no sea un impedimento para que continúen los aprendizajes. Afortunadamente, ya tenemos casi un 80 % de registro de los vacunados. Unibe jugó un rol importante durante la pandemia con nuestro Instituto de Medicina Tropical y Salud Global, procesando pruebas, haciendo evaluaciones. Entonces, sentimos que tenemos el compromiso. Desarrollamos un módulo para poder registrar sus tarjetas de vacuna, porque nosotros tenemos que garantizar un ambiente seguro para todos. Nosotros hicimos casi 30 jornadas de vacunación en nuestro campus, donde nosotros mismos éramos voluntarios. 

Hay escuelas donde el 100 % de los estudiantes está vacunado y han registrado sus tarjetas de vacuna. Ese es un proceso que se va expandiendo porque ahora mismo nosotros solo tenemos un 35 % de presencialidad, pero ya estamos planificando el próximo periodo académico, que es enero-abril. Tenemos que seguir con la presencialidad gradual. Nosotros esperamos tener en algunas carreras de un 60 a un 70 % de presencialidad, y la modalidad híbrida se va a mantener aunque se vacune todo el mundo”. 

En rasgos generales, ¿qué es lo que encontró desde el punto de vista administrativo, educacional, infraestructura, tecnología y docencia?

“Nuestra universidad cuenta con un activo fundamental que es su gente. Aquí hay mucha gente que, no importa la hora, siempre está para trabajar. Sin eso, este año, que ha sido un año bien difícil, no hubiese sido posible. La pandemia nos unió más. es decir, en Unibe nos sentíamos más cerca porque era tanto lo que había que hacer, que la gente nos decía: ‘ya terminé aquí, a dónde puedo ayudar’. Hablaba hace un momento de la plataforma tecnológica que apoya el aprendizaje, pero la plataforma que apoya la gestión es muy robusta. Nosotros tenemos un departamento de tecnología de la información que es muy avanzado y son muy prácticos y captan, generan soluciones y la pilotean con los usuarios. Además, tenemos un equipo de innovación educativa que viene trabajando en Unibe desde hace casi 20 años, conformada en la gestión del doctor Castaños, que concibió ese decanato de Innovación Educativa y Desarrollo Docente. Entonces, estos dos espacios apoyan el tren administrativo y el tren académico proveyendo soluciones bien ágiles y bien efectivas. También una gestión financiera y administrativa muy integral, muy sólida, muy transparente, que permite que tengamos muchas relaciones interinstitucionales que apoyan, porque la cooperación es básica para alcanzar las metas”. 

¿Cuáles son sus proyectos y hacia dónde quiere llevar los cimientos de esta universidad?

“La consolidación del modelo pedagógico, la educación virtual, tener un portafolio, no por mandato de Covid, sino por decisión institucional, de programas completamente virtuales o programas híbridos. Otra meta muy importante es el tema de diversificación de las líneas de investigación. Unibe lleva ya un sitial importante en investigación en salud y educación, y son programas de mucho impacto porque se han hecho con colaboración nacional e internacional; ahí está todo el tema de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, chikungunya, además VIH, salud materno-infantil, ahora también con el tema del covid, y salud mental. En Educación, con todos los temas de lectoescritura y neurocognición y aprendizaje. Nosotros queremos ahora trabajar los temas de modelos de negocio sostenible, derechos humanos, modelos de innovación para poder aumentar la productividad en el sector industrial y turismo. Y otras áreas que también la Universidad tiene formación, pues trabajamos también el tema de formación y extensión.

A fin de mes (octubre), nosotros vamos a estar inaugurando una localidad en Los Ríos, donde funciona el hospital del INDEN, es decir, el hospital de la diabetes. Hemos trasladado hacia allá nuestro centro de investigación, porque vamos a inaugurar un Hub de Investigación e Innovación. La idea detrás de esto es que dejen de ser los centros de investigación compartimientos estancos Lo vimos con el Covid, y el Covid no es un tema solo para virólogos y biólogos. El poder tener comportamiento saludable es un tema de sicología de la salud, es un tema de educación y es un tema de salubridad. La idea de ese Hub de Investigación e Innovación es que los investigadores, profesores y estudiantes de diferentes disciplinas aborden un problema de manera interdisciplinaria y multidimensional justo para que sea un abordaje integral. Entonces, ese tema de consolidar la investigación y la innovación de impacto social, que resuelva problemas es vital. Nosotros hemos tenido siempre buenas relaciones, pero ahora estamos fortaleciendo las relaciones con el sector gubernamental y con el sector empresarial, porque una cosa que tengo muy clara es la triple hélice de desarrollo: ningún país avanza porque el Gobierno haga bien su trabajo o porque el sector privado cree muchos empleos, o porque el sector educativo cree programas de calidad. Si no hay una sinergia entre esos tres sectores, esas metas no son personales, son metas sectoriales. Los políticos se comprometen con un plan país, con el futuro del país, y la academia sabe que tiene no solamente que apoyarlo, sino también visualizarlo, porque no puede ser una academia reactiva, debe ser una academia que anticipe y plantee soluciones y un sector empresarial que apoye. Entonces, ese tema de la triple hélice de desarrollo es un eje que nosotros venimos viendo y que mueve esas decisiones. Tenemos que trabajar con el Ministerio de Salud, tenemos que trabajar con el Ministerio de la Mujer, tenemos que trabajar con el Ministerio de Educación, y conversamos con los organismos de cooperación vamos a conversar para que no dupliquemos esfuerzos. De repente, ese proyecto que tiene Usaid, que es un donante importante de Unibe, es un proyecto que podemos hacer con Unicef porque estamos trabajando lo mismo. Aquí hay demasiados problemas para que las soluciones estén tan dispersas. Esa es una preocupación que tenemos, pero también una intención de que esta Universidad sea un catalizador. Como estamos cerca de diversos sectores, a veces vemos agendas que se repiten y ahí podemos hacer sinergia. 

Nosotros tenemos muy buenas relaciones con el Mescyt, participamos de todas las comisiones que nos solicitan. Trabajamos también con el Minerd. Desde hace seis años trabajamos con un proyecto, que es el que financia Usaid, el proyecto LEER, donde nosotros estamos trabajando en 400 centros educativos del sector público, en toda la línea del corredor Duarte, y ahí hemos desarrollado un modelo de enseñanza de la lectoescritura. Hemos desarrollado una serie de recursos didácticos, libros, colecciones y esta gestión del ministro Roberto Fulcar acogió el programa LEER, porque tiene además unos indicadores de desempeño y esos resultados son validados. Entonces, también estamos apoyando al Minerd en el eje de lectoescritura”.

¿Ese programa se podría ampliar?

“Sí, definitivamente. La vocación de un programa de cooperación es institucionalizarlo y que forme política pública. Esa es nuestra meta, que cuando el donante se retire, porque el donante en algún momento se retirará, que haya quedado el aprendizaje y que se quede en el programa”.

¿Le gustaría tener una gestión más cercana a los estudiantes?

“Mi primer día fue un día importante. Para mí, era primordial diseñar ese primer día como una cápsula del período de los tres años y organicé tres actividades. En la mañana tuvimos unos espacios de formación docente que teníamos y que estamos retomando. Iniciécon una tertulia docente para conocer su experiencia, frente al retorno gradual. Aunque habíamos hecho muchas encuestas, grupos focales, pero el encuentro cara a cara no se sustituye, y comenzamos con esa interacción docente que fue muy importante. Luego, continuamos un encuentro con los estudiantes. Nosotros tenemos estudiantes que están organizados por grupos de escuela, pero también por intereses. Tenemos estudiantes que son del grupo de Líderes del Mañana, que son estudiantes becados. Definitivamente, el contacto directo, aunque tenemos muchos mecanismos de generar información, eso para mí va a ser importante y lo tengo claro en mi agenda. Ese fue un encuentro muy lindo, porque además, Unibe tiene un compromiso con la inclusión y participó una chica no vidente, que además, es líder del mañana… Fue tan interesante hablar con ella sobre su experiencia y cómo ella se pone a disposición de la Universidad para enseñarle a los docentes cómo hacer una inclusión efectiva. El contacto con los estudiantes para mí es fundamental. Yo dije que estos 20 años a mí me pasaron y ni cuenta me di, entonces dije: ‘ahora vamos a apagar menos fuegos y vamos a darnos el tiempo para conectar y trazar estrategias’. Pero ese espacio para escuchar es muy necesario, escuchar para trabajar. 

Ese mismo día, cerramos con un encuentro con egresados. Los egresados son un pilar muy importante de las universidades, sobre todo, cuando están en este proceso. Unibe cumple 40 años en el 2022 y los 40 años es un símbolo de madurez. Y en nuestro plan estratégico hay un pilar con los egresados. En las universidades importantes, los egresados juegan un rol fundamental. No hay una sola universidad importante que no tenga un cuerpo de egresados que les duele, que la piense, que la ayuden.

Otro grupo importante son los colaboradores y vamos a inaugurar una serie de ‘café con la rectora. Como yo he estado más cerca de la parte académica, porque fui vicerrectora académica durante 15 años, me toca conectar con el tren administrativo, que ha sido más tangencial mi cercanía”.

¿Qué mensaje le enviaría a los estudiantes de Unibe?

“Les diría que contamos con ellos para poder construir la universidad que ellos se merecen. Que, definitivamente, Unibe quiere ser esa plataforma, no solo para que ellos desarrollen una profesión, sino que crezcan personalmente. Proveerles oportunidades de emprendimiento para el que le guste emprender, de desarrollo de su talento, cultural o artístico. Que esta sea una casa de crecimiento y que ellos participen en la creación de esa casa”.

¿Cuántos estudiantes extranjeros tiene Unibe?

“Tenemos 376 estudiantes extranjeros. La Escuela de Medicina y Odontología, son las escuelas en las que más estudiantes extranjeros tenemos. Hemos llegado a tener hasta un 25 % de los estudiantes de medicina extranjeros, sobre todo de Estados Unidos. Unibe tiene un muy buen posicionamiento en Estados Unidos, al tener  licencias que permiten a los estudiantes ir a completar sus especialidades allá. La diáspora también es importante. Tenemos muchos estudiantes, que la abuela es dominicana, venían de vacaciones y regresan a estudiar en el país”. 

¿Cuántas carreras tiene actualmente Unibe?

“Tenemos 16 carreras de grado, y 35 a 40 de postgrado. En el área de salud, tenemos Medicina, Odontología y Psicología. Tenemos Derecho. En arte, tenemos Arquitectura, Diseño de Interiores, que desde hace seis años tiene una mención, que es Dirección de Arte para Cine. Tenemos Comunicación, que abrió una mención en Comunicación Audiovisual y Educación. En Negocios tenemos Gestión Empresarial, Turismo, y tenemos un programa en Negocio Empresarial, con doble titulación con FIU y Western Michigan; también tenemos Mercadeo, y tenemos tres Ingenierías, que son Civil, Industrial, en Sistema y Tecnología de la Información y Comunicación. En postgrado, tenemos en el área de salud, educación, derecho y negocios, especialidades y maestrías”.

¿Cuántas alianzas tiene Unibe actualmente con universidades internacionales?

“Tenemos alianzas con 262 universidades en 42 países”. 

Estas oportunidades son muy buenas para los estudiantes, pero se corre el riesgo de la fuga de cerebros. ¿Qué se puede hacer ante esa situación?

“Yo creo que no es fortuito… esta es la tercera vez en una semana que termino hablando de fugas de cerebros. Yo estuve hablando con el egresado nuestro, Rafael Mena hijo, quien nos señaló que él es parte de una red de médicos dominicanos entrenados en Estados Unidos, y esa red tiene 1,000 miembros. Aquí hay 13 médicos, de 1,000, que se fueron a hacer sus especialidades y se quedaron… Hay que hacer un esfuerzo importante por brindarle oportunidades a los jóvenes aquí. Se hace el trabajo con el compromiso ciudadano. Cada graduación se les dice que ellos son los que van a transformar este país, pero de nuevo: es una responsabilidad compartida. El sector privado tiene que asegurarse de que les puedan proveer empleos dignos. Pero, también, el Gobierno tiene que crear condiciones regulatorias que incentiven que el negocio no sea importar, sino crear, producir y ofrecer servicios. Es una corresponsabilidad que está compartida pero, definitivamente, es algo que tenemos que prestarle atención”. 

 Odile, la profesional 

Usted es graduada en Psicóloga de Intec y posee un doctorado en Desarrollo de la Educación Internacional de Teachers College, Columbia University. ¿Por qué eligió psicología y cómo fue esa experiencia?

“Mi madre es psicóloga y educadora. Yo siempre sabía que quería dedicarme a la educación. Mis padres son muy importantes para mí, porque ambos fueron profesores universitarios y dedicaron su vida al servicio público. Mi mamá fue viceministra de educación, así es que eso me venía en la sangre. Pero, yo quería estudiar psicología porque quería entender el comportamiento. Yo sabía que no iba a ser psicóloga clínica, porque mi vocación estaba en la educación, pero quería llegar a la educación por la psicología para entender los procesos de aprendizaje. 

Y el Teachers College, en Nueva York, fue una experiencia muy interesante. Llegué a hacer una maestría en Currículo, pero cuando conocí ese mundo del desarrollo internacional y de la educación, me enamoré del tema”. 

Además, tiene Maestría en Currículo y Enseñanza de la misma institución. ¿Cómo le ha servido esta maestría para sus funciones en la universidad?

“Hoy, precisamente, hay una reunión de currículo y es la primera reunión de currículo en la que no voy a estar en 18 años. Tengo sentimientos encontrados, porque el currículo es mi pasión. Dice un autor que ‘la universidad es su currículo’, lo que decides que vas a enseñar y las oportunidades que vas a crear y a proporcionar. A mí me ha servido para impulsar un diseño curricular de Unibe, orientado a competencias, diseñado con mucho cuidado y mucho tino”. 

¿Cómo fue su primera experiencia con la docencia universitaria?

“Empecé como docente en preescolar, he estado en todos los niveles. Yo empecé desde kínder con chiquitos de cuatro años, después más grandecitos y luego aquí. Definitivamente, la docencia me apasiona. Ver a los estudiantes entusiasmarse con una idea o un proyecto. A mí me toca verla desde otra perspectiva, pero fui docente en la escuela de Psicología, que fue donde llegué, en los programas de educación”.

Usted fue la coordinadora de la Escuela de Psicología y la Dirección de Gestión Académica. ¿Cómo fue esa experiencia? 

“La experiencia en la escuela de Psicología fue muy linda porque me tocó abrir. Ya estaba diseñada esta clínica, este centro, que es de ayuda comunitaria, donde se ofrecen programas de aprendizaje y terapias clínicas en la comunidad. Entonces, crear ese espacio, que fue una manera diferente de cómo aprendí, que fue más teórico, y poner en marcha un espacio que le permite a los estudiantes practicar, es una experiencia de aprendizaje muy diferente. Abrimos maestrías importantes en el área de salud mental, y desde esa dirección de gestión académica, me tocó impulsar los proyectos de currículo y, quizás, fue la plataforma que me permitió ir asumiendo otras responsabilidades que hoy me traen aquí”.

Desde el 2006 al 2021 ocupó la posición de vicerrectora Académica de Unibe. ¿Esa posición la ayudó a prepararse para ocupar hoy la posición de rectora?

“Entiendo que sí. Esa parte curricular, de técnicas de aprendizaje y de los servicios estudiantiles que siempre me ha tocado estar. Voy a extrañar ese trabajo directo con los directores y decanos pensando su currículo, pero también creo mucho en el relevo y dejar que surjan las innovaciones, porque a veces uno cree que tiene el mapa muy construido y el sesgo de confirmación te evita ver otras alternativas”. 

la educadora por dentro

Odile, cuando le dijeron que sería la nueva rectora de Unibe, ¿qué pensó?

“Fue una sorpresa, porque estábamos tan metidos en todo este tema de la pandemia… pero fue un honor, porque el doctor Castaños es un ser tan especial, que ha dejado una huella tan importante, que es un compromiso enorme. Al asumir un puesto, esto siempre es un compromiso, pero cuando te toca seguirle la trayectoria de una persona que ha marcado el antes y el después de la institución en términos de calidad, de posicionamiento, de expansión, lo que él logró en 15 años, marca una diferencia y, sobre todo, que fue un excelente líder. Entonces, ¿cómo llenas esos zapatos? No me he intranquilizado, no porque crea demasiado en mí misma, sino porque creo demasiado en el equipo que hay aquí y sé que todo el mundo quiere que Unibe quede bien. Entonces, yo
sé que se cuenta con mucha gente”.

¿Cuál fue la reacción de su esposo y sus hijos cuando la designaron como nueva rectora?

“Mi esposo y mis hijos, yo tengo dos varones, se pusieron felices. Ellos estaban muy orgullosos. Sobre todo para mis hijos, yo llegué a Unibe y no estaba casada todavía, y que ellos vean que el trabajo duro, el esfuerzo y, sobre todo, la pasión tiene sus recompensas. Para ellos ha sido de mucho orgullo. A ellos les hicieron un videíto ese día y cuando les vi la cara, que no es posando, para mí fue una felicidad enorme saber que ellos valoran lo que eso significa para su mamá y poder enseñarles lo que se logra cuando uno trabaja en lo que le gusta”

¿Cómo cree que le cambiará su vida esta designación?

“Creo que con la responsabilidad, porque aunque siempre he tenido un alto sentido de responsabilidad, resulta que ahora la responsabilidad termina aquí. Yo he tomado conciencia de eso, del tiempo limitado. El sentido de la responsabilidad, que las cosas funcionen, que se hagan bien. Yo tomé un juramento donde asumí unos compromisos para dentro de la universidad y para fuera, que me los tomo muy en serio. Y el tiempo, que tendré es para administrarlo mejor. Me dijo un colaborador: ‘Cada día cuenta’. Y yo le pedí a mi asistente que me mande a poner eso en madera, porque efectivamente: cada día cuenta”. 

¿Quién es hoy Odile Camilo Vincent?

“Odile es una mujer que cree en la educación, que le apasiona trabajar por los jóvenes y por su país. Que no va a descansar por asegurar que esta sea la mejor universidad que pueda lograrse y, sobre todo, que sea una universidad que genere impacto social a través de los estudiantes, de la investigación y de la extensión. Es una mamá y una esposa orgullosa. Una mujer optimista”.

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