Pellerano & Herrera es la firma de abogados líder de República Dominicana desde hace más de 25 años, participando en las transacciones más importantes y de mayor transcendencia en la historia del país… Pero todo cambia y evoluciona, tanto en jerarquías como en género. Hoy es un bufete donde el 73% de los empleados de la firma de servicios legales y el 63 % de los socios son mujeres. Su actual directorio así lo demuestra, donde cinco de sus ocho socios son mujeres, y las tres direcciones están dirigidas por féminas.
Que el 73% de empleados de la firma de abogados Pellerano & Herrera sean mujeres no es casualidad ni responde a una política de cuotas. En las últimas décadas las mujeres no solo han salido de casa a realizar trabajos remunerados, sino que se han dedicado a formarse académicamente sobrepasando desde hace años la cantidad de hombres en matricularse y graduarse en las universidades.
En el período 2005-2015 -conforme al último Informe General de Estadísticas de Educación Superior- un promedio de 63 % del total de matriculados eran mujeres. Esta es una tendencia que ha incidido en la mayoría de las áreas de conocimiento, como las Ciencias Jurídicas y Políticas, donde en 2015 estaban matriculadas 21,306 mujeres de un total de 37,776 estudiantes. Es decir, el 56 % de los aspirantes a politólogos y abogados eran mujeres.
Esta realidad puede explicar que, cuando en Pellerano & Herrera están en un proceso de reclutamiento, los perfiles de mujeres sobresalgan. “Siempre entendemos que las oportunidades son iguales para todos. ¿Por qué ha surgido así? Porque las personas que califican para los perfiles que queremos son mujeres”, afirma a revista CONTACTO Marisela Lithgow, directora de Recursos Humanos de la firma, quien entiende que con frecuencia ellas están más preparadas, tienen mejor experiencia y más interés en hacer carrera en la organización.
La firma Pellerano & Herrera fue fundada en 1952 en una modesta casa de la Ciudad Colonial, por los doctores Juan Manuel Pellerano Gómez y Manuel Pittaluga. En P&H se han redactado los estatutos originales de muchas de las principales empresas dominicanas y de capital extranjero y ha asesorado grandes transacciones de compra y venta, de comercio internacional y de inversión extranjera icónicas en la República Dominicana.
Aunque la tendencia en la educación superior explique que la mayoría de los abogados sean mujeres, lo inusual de esta firma es que el 63 % de los roles de mando están en manos de mujeres. De ocho socios, cinco son féminas. Y las tres direcciones están dirigidas por mujeres: Margarita Antonio es la Directora de Finanzas; Laura Pellerano, de Mercadeo y Marisela Lithgow, de Recursos Humanos.
Estos aspectos del liderazgo femenino en Pellerano & Herrera han sido reconocidos este año por Latin Lawyer, la revista de referencia en el mundo de los abogados, que resalta que en las firmas latinoamericanas el promedio de mujeres socias es de apenas un 20 % (o una de cada cinco socios). En contraste, en las principales firmas dominicanas la cifra sube a 43 %, con lo que en P&H las mujeres en cargos directivos superan por mucho a los promedios nacionales y regionales en este tipo de empresa.
Sesenta y seis años después de su fundación, Ricardo Pellerano -socio gerente de la firma e hijo del doctor Pellerano Gómez- cuenta que, hasta hace poco más de tres lustros, la organización había sido mayormente masculina. Pero ahora la realidad es distinta.
En 2006, de seis socios solo uno (el 17 %) era mujer. En 2012 eran cinco los socios y de ellos el 40 % (2) eran mujeres. Seguían siendo dos féminas (33 %) en 2015, cuando había seis socios.
Desde el pasado año, la firma ha promovido a socios a cuatro abogados: Joanna Bonnelly, Carolina León, Alessandra Di Carlo y Félix Fernández Peña. Es decir, de cuatro recientes promociones, tres fueron para mujeres, que hoy representan el 63 % entre los socios.
“Yo creo que la mujer está más interesada en seguir creciendo, en prepararse más, en ser más competitiva. Antes posiblemente las mujeres se conformaban con tener la licenciatura para hacer el trabajo del día a día, pero no iban a las maestrías”, entiende Marisela Lithgow. Ella recuerda que antes las mujeres se ponían más barreras y que cuando la empresa estimulaba que siguieran formándose, haciendo cursos o maestrías, se negaban alegando que tenían que “atender” a los maridos e hijos. “Pero ya ahora eso no es así”, asegura.
Una transformación en las rutinas laborales
Mientras las plantillas de las empresas eran mayoritariamente masculinas y, en general, las mujeres ocupaban roles domésticos, quizá no se hacía tan necesario como hoy conciliar la vida laboral con la familiar, pues mientras los caballeros trabajaban, las damas cargaban con la crianza de los hijos y la gestión del hogar. La realidad de una época que tan solo sugerir que sería deseable que aún permaneciera suena a arcaísmo y discriminación. Las sociedades han cambiado y con ella las rutinas laborales.
Tal como la definen las profesoras Nuria Chinchilla y Esther Jiménez en el libro “Hacia la Responsabilidad Familiar Corporativa. Guía de buenas prácticas”, publicado por el IESE Business School de la Universidad de Navarra, España, la “Responsabilidad Familiar Corporativa (RFC) es el compromiso de las empresas de impulsar el liderazgo, la cultura y las políticas de conciliación que faciliten en sus organizaciones la integración de la vida laboral, familiar y personal de sus empleados”.
Chinchilla y Jiménez explican que “poner en el centro a las personas conlleva que ellas puedan atender sus necesidades personales y familiares, ya que sin tiempo, energía o una adecuada remuneración, además de menos productivos, se hace imposible tener hijos, atenderlos, cuidar a los mayores, formarse o contribuir y participar como ciudadanos activos en mejorar la sociedad”.
Las profesoras afirman que la empresa -que definen como la institución con mayor impacto económico y social en el mundo- es la que establece el nivel de vida que da a sus empleados y el tiempo que les deja libre para satisfacer otros roles vitales. Es por esto que -entienden- hoy día las empresas deben responder con “flexibilidad y buen criterio a las necesidades personales y familiares” de sus empleados. Y es de donde nace el concepto de la Responsabilidad Familiar Corporativa “como la dimensión esencial y primera de la responsabilidad social corporativa”.
En Pellerano & Herrera han implantado un programa de horarios flexibles para que las mujeres, tras ser madres, no tengan que elegir entre el trabajo y la necesidad de dedicar tiempo de calidad a sus hijos bebés. O -en el otro escenario- que no tengan que excluir la maternidad de sus planes de vida por la continuidad y entrega a sus carreras.
Marisela Lithgow explica que se trata de un horario flexible de un año -o incluso hasta de dos años- que les permite trabajar medio tiempo o elegir dedicar a sus labores cuatro horas en las oficinas y cuatro en el hogar. De esta manera, no renuncian al trabajo ni tampoco a la crianza de sus vástagos en sus primeros años.
¿Y pueden los hombres optar por esta flexibilización para cuidar a sus bebés? Lithgow asegura que sí podrían aplicarlo a los caballeros si lo solicitan, pero no se han dado casos porque muchos de los abogados son solteros o padres de hijos adultos.
Para Ricardo Pellerano, las organizaciones son “seres vivos” y es distinto si son predominantemente masculinas a si son más femeninas. “Sí creo que para nosotros la experiencia final (de pasar de ser mayoritariamente hombres a ser más mujeres) digamos que ha sido buena y ha sido válida, aunque diferente”.
¿Quiénes son los socios y las socias?
Ricardo Pellerano ha representado a prestatarios, intermediarios y deudores en una amplia variedad de transacciones bancarias locales e internacionales en el país.
Es miembro de -entre otras entidades-, la International Association of Managing Partners; de la Junta de Directores de la PUCMM; miembro supernumerario del Centro de Innovación, Desarrollo e Investigación Jurídica para Latinoamérica, en el Tecnológico de Monterrey, México; fue miembro de la Comisión Nacional de Valores del país y Representante Puestos de Bolsa; fue miembro del Consejo de Asesores Internacionales de Babson College en Boston, USA; perteneció como miembro del Capítulo República Dominicana de YPO-Young President´s Association.
Durante varios años, ha sido reconocido como un abogado sobresaliente en la República Dominicana por prestigiosas Instituciones locales e internacionales, como son Chambers and Partners, Legal 500, IFLR 1000, Who´s Who Legal, Latin Lawyer, entre otras. En 1991, recibió el reconocimiento “Joven Sobresaliente de la República Dominicana,” otorgado por la Organización Mundial de Líderes y Emprendedores JCI Jaycees ’72, Inc.; mientras que en el año 2010, recibió la Condecoración al Mérito Naval otorgado por la Armada de la República Dominicana.
En 2018 Ricardo Pellerano fue reconocido como Mejor Abogado de la República Dominicana por The European Global Legal Awards. En los últimos años, ha estado muy involucrado en la modernización de la práctica legal en la República Dominicana y es reconocido ampliamente por incorporar prácticas innovadoras y las últimas tecnologías en la provisión de servicios legales.
A través de la Fundación Pellerano & Herrera, ha estado ejerciendo como director de la Maestría en Práctica Legal para Abogados, en colaboración con la PUCMM. Recibió su Licenciatura en Derecho en la Universidad Pedro Henríquez Ureña en 1979. Participó en el Programa Gerencial Habilidades de Supervivencia en la Nueva Economía, del Kellogg Executive Education Program en Northwestern University, Chicago, Illinois y en el programa de Gerencia Estratégica en la Era de la Información: Negocios Electrónicos y Estrategias de Tecnología de la Información, en MIT Sloan Management Business School, en Boston, Massachussets por varios años consecutivos.
Alessandra Di Carlo asistió a la Companhia de Bebidas das Americas (AmBev) en la adquisición de una participación mayoritaria en Cervecería Nacional Dominicana (CND), la mayor adquisición en la historia de República Dominicana, por un monto superior a US$2 billones.
Es Licenciada en Derecho, cum laude, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (2006). En 2013 recibió el título de Magíster en Derecho de los Negocios y Litigación Internacional, por la Universidad Rey Juan Carlos de España y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Habla fluidamente español, italiano e inglés.
Joanna M. Bonnelly ha sido reconocida por Chambers Latin America y Chambers Global en 2017, 2018 y 2019. Recibió su Licenciatura en Derecho, magna cum laude, de la Universidad Iberoamericana en 1999.
En 2003 completó su Maestría en Derecho Empresarial por la Universitat Pompeu Fabra, en Barcelona, España. Ha participado en programas del Lex Mundi Institute, en Cross Border Transactions en 2015 y Management Foundation en 2017. Es miembro del Colegio Dominicano de Abogados y habla fluidamente español e inglés.
Félix Fernández Peña formó parte del equipo redactor del Anteproyecto de Ley de Comercio Marítimo de la República Dominicana. Recibió su Licenciatura en Derecho, magna cum laude, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra en 2000.
Ha participado en diversos programas y seminarios en temas relacionados a procedimiento civil, penal y procesal penal, leyes de la industria, derecho laboral y de la seguridad social, seguros marítimos, entre otros. Es miembro del Colegio de Abogados de la República Dominicana y la Asociación de Abogados de Santiago. Habla fluidamente español, inglés y francés.
Lucy Objío ha representado a clientes en la mayoría de los litigios laborales de la firma, obteniendo un 90% de sentencias ganadas.
Entre sus casos más representativos están el de Nexus -consistente en una demanda por US$110 millones contra el gobierno dominicano, que implica derechos contractuales derivados de una concesión para la construcción de una marina en Samaná- y el de los clubes de béisbol Pittsburgh Pirates, Philadelphia Phillies, New York Mets, Tampa Bay Rays, Colorado Rockies y Atlanta Braves en la defensa contra demandas por daños y perjuicios interpuestas por jugadores prospectos.
Ha sido reconocida por Chambers & Partners Latin America, Legal 500 y Who’s Who Legal en resolución de conflictos. Se graduó de su Licenciatura en Derecho, cum laude, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo en 2002.
En 2007 obtuvo una Maestría en Derecho de la Empresa en la Universidad de Alcalá, España. Tiene Maestría en Derecho de la Responsabilidad Civil de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y la Université de Savoie. Se graduó del Cross-Border Dispute Resolution Program del Lex Mundi Institute. Ha sido profesora de la materia de “Procedimiento civil” en la Maestría en Práctica Legal impartida por la PUCMM y la Fundación Pellerano & Herrera.
Es miembro del Colegio de Abogados de la República Dominicana y habla fluidamente español, inglés y francés.
Vitelio Mejía Ortiz ha participado en la redacción y formulación de leyes sectoriales para el sector turístico y para la industria aeronáutica; fue representante permanente de la República Dominicana ante la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y lideró el proceso en que la República Dominicana accedió por primera vez a la Presidencia de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC).
También fue representante plenipotenciario de la República Dominicana en el período de sesiones en que la OACI adoptó, entre otras decisiones trascendentes, el Acuerdo de Montreal que modificó el Acuerdo de Varsovia.
Mejía Ortiz ha sido sub-consultor jurídico (1900-1992); Director General de Migración (1992-1996); miembro de la Comisión Aeroportuaria (1992-1999); Dirección General de Aeronáutica Civil (1996-1999); presidente de la Junta de Aeronáutica Civil de la Republica Dominicana (1996-1999) y miembro plenario de la Asociación Latinoamericana de Derecho Aeronáutico y Espacial (ALADA).
En 1999 fue galardonado por la Asociación Latinoamericana de Derecho Aeronáutico y Espacial (ALADA) con la Medalla de Oro, máximo galardón conferido por esta prestigiosa entidad. Fue reconocido por Legal 500 en Resolución de conflictos y por Who’s Who Legal en Arbitraje.
Es graduado de Derecho de la Universidad Pedro Henríquez Ureña en el año 1979. Inició su carrera en la firma dominicana Castillo & Castillo, donde se convirtió en socio y permaneció hasta el 1990, año en que fundó la firma Mejía Armenteros & Abreu, de la que fue Socio-Director hasta que se unió a Pellerano & Herrera.
Ha sido profesor universitario de Derecho Civil y Derecho Administrativo y ha realizado cursos de Derecho Aeronáutico con el International Aviation Management Training Institute (IAMTI).
Entre las compañías que ha asesorado Carolina León, se destacan Shell Company y LVMH Moët Hennessy en sus operaciones de distribución local; Medtronic, Carnival Corporation y Smurfit Kappa en sus operaciones diarias; y JetBlue Airways, Louis Vuitton, Barrick Gold Corporation y Uber en derecho laboral.
Entre sus intervenciones legales más destacadas están la asistencia a Carnival Corporation en la estructura legal, construcción e implementación del puerto turístico de cruceros Amber Cove, ubicado en el Municipio de Maimón, provincia Puerto Plata, siendo una de las inversiones más grandes de la industria de cruceros en la República Dominicana; la asistencia legal a Goldman Sachs, Citibank, BNP Paribas, Credit Suisse AG (London Branch), Deutsche Bank AG (London Branch), J.P. Morgan Limited y demás bancos europeos en la refinanciación y facilidades crediticias otorgadas al grupo Altice para la adquisición por US$1.8 Billones de Tricom, S.A. y Orange Dominicana, S.A.
Otros casos destacados son la asesoría legal a McAffee en su escisión de Intel Corporation, y establecimiento de las operaciones locales de McAffee en la República Dominicana, así como a The Bank Of Nova Scotia en la reestructuración de la deuda y garantías otorgadas por parte de uno de los mayores distribuidores de gasolina en la República Dominicana.
Carolina recibió su Licenciatura en Derecho, magna cum laude, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra en 2004.
En 2005, se graduó de la Maestría en Negocios Internacionales especializada en negociación con América Latina y Asia, del Instituto de Educación Continua de la Universitat Pompeu Fabra en Barcelona, España, y en 2006 de la Maestría en Asesoría Jurídica de Empresas, del Instituto de Empresa (IE) Business School en Madrid, España. Ha sido reconocida por la Chambers & Partners y Legal 500.
Es miembro del Colegio de Abogados de la República Dominicana y habla fluidamente español e inglés.
Mariángela Pellerano participó como asesora local de esta empresa en el financiamiento sindicado de US$1.2 billones concedidos para la explotación de la mina de oro de Pueblo Viejo, el cual fue galardonado con el premio de “Transacción del año 2010” en financiación de proyectos de Latin Lawyer.
Entre sus transacciones más representativas, cabe destacar a asesoría a la Corporación Financiera Internacional (IFC) en una inversión de capital de US$100 millones para el desarrollo de fuentes de energía renovable en el Caribe; a la misma IFC en el financiamiento de US$30 millones otorgada al Grupo Indomina, primera financiación concedida a una empresa en la industria del cine en el país bajo la Ley de Cine 108-10; al Banco de Nova Scotia en un préstamo de US$56 millones a Sol Group, para la compra de 340 gasolineras de Shell en la República Dominicana, y a los suscriptores en relación con emisiones de bonos soberanos, la última por un monto de US$2.5 billones, representando la más grande hasta la fecha en la historia de la República Dominicana.
Representa a la firma en el Comité Legal de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana y ha sido reconocida por la prestigiosa firma International Financial Law Review (IFLR1000) como una estrella en ascenso.
También ha recibido reconocimientos de Chambers & Partners Latin America, Legal 500 y Who’s Who Legal en Corporativo y Finanzas. Recibió su Licenciatura en Derecho, summa cum laude, de la Universidad Iberoamericana en 2006. Un año más tarde, completó su Maestría en Estudios Jurídicos Generales de Georgetown University Law Center, donde se graduó con honores. Recibió un diploma en Derecho General de Energía de la Universidad Iberoamericana en 2011 y en Administración de Negocios Fiduciarios del Instituto Tecnológico de Monterrey en 2013. Ha participado en programas del Lex Mundi Institute, en Cross Border Transactions en 2012 y en Foundation Management en 2013.
Es miembro del Foreign Lawyers Association, de Georgetown University, y habla fluidamente español e inglés.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011