Jamaica Money Market Brokers (JMMB) es un grupo jamaiquino que llegó a República Dominicana para quedarse. Esta empresa se fundó hace más de 25 años, en Jamaica, pero no fue hasta el 2007 que llegó a nuestro país. Su visión es seguir creciendo en esta media isla, donde cuentan con un puesto de bolsa, un banco, una AFP y una SAFI. ¿En qué se diferencia el Grupo JMMB de la competencia? Para Guillermo Arancibia, se trata de una atención personalizada y una filosofía de AMOR.
JMMB se ha consolidado en el mercado dominicano, y muestra de esto, es que su puesto de bolsa está entre los primeros ofreciendo no solo la oportunidad de invertir, sino también asesoría financiera a sus clientes para que tomen la mejor decisión a la hora de invertir su dinero.
“Nosotros lo que queremos, más que hacer negocio o ganar dinero, es ayudar a la gente a que tengan un buen vivir y que tengan buenos retornos de sus inversiones y logren alcanzar sus sueños. Muchas veces la gente no invierte porque no sabe como hacerlo.”
Es por esto que para el ejecutivo, Arancibia, la asesoría brindada a los inversionistas es tan necesaria, ya que muchos de los clientes pudieran hacer transacciones riesgosas. “Nuestra asesoría va desde decir ‘no, no le conviene hacer esa inversión’, porque no está de acuerdo con su perfil de riesgo o no va de acuerdo a lo que el cliente quiere lograr en el largo plazo. Entonces, nosotros ofrecemos la planificación financiera y que primero necesitamos conocer qué es lo que el cliente quiere hacer y cuáles son sus necesidades y en base a eso le ofrecemos una solución”, explica Guillermo Arancibia, Business Development Director, Región Latinoamérica en el país, entrevistado por revista CONTACTO en las instalaciones del Grupo JMMB en la avenida Abraham Lincoln.
Justamente por eso, comenta Arancibia, fue el espíritu de crear la diversidad de negocios que tienen, para poder tener una variedad de productos para atender a clientes en forma integral. “El banco debería ser la puerta de entrada al grupo, a través de una cuenta de ahorro y un certificado de depósito cuando ya empiece a ahorrar, un préstamo cuando tenga capacidad de endeudamiento, y cuando ya el cliente tenga niveles de ingresos mayores y posibilidad de ahorrar con sus mayores ingresos entra la SAFI, que es un producto de inversión más transaccional, más fácil de entender, más ejecutivo. Cuando ya el cliente esté maduro, con sus años, buscando hacer inversiones a más largo plazo está el Puesto de Bolsa; cuando el cliente piense en retirarse, tenemos la AFP”.
Para este ejecutivo que ha vivido al menos en siete países, hacer negocios en República Dominicana es fácil. “Yo creo que es fácil hacer negocio en cualquier parte del mundo que cuente con un marco jurídico razonable, que haya una institucionalidad que se respete y tú tienes el conocimiento de lo que quieres hacer. Yo creo que esos tres factores se tienen que juntar y aquí están: hay estabilidad, hay un marco legal y jurídico, hay un gran respeto por la inversión extranjera. La gente que sabe hacer negocio y viene a hacer negocios le va bien y los que no saben a hacer negocios y vienen a tratar de aventurar les va mal, como en cualquier parte del mundo”.
Y para el grupo JMMB hacer negocios en República Dominicana ha sido bueno, al punto que han tenido un crecimiento constante cada año. “Tenemos una base de clientes fiel, tenemos una base de clientes sofisticados, pero nosotros atendemos a todo el mercado en general. Nosotros ya tenemos, en el Puesto de Bolsa solamente, más de cuatro mil clientes activos que nos posiciona, yo creo, dentro de los top tres de cantidad de clientes de personas física, además de tener empresas y de tener instituciones financieras”.
Para Arancibia la clave ha sido clara. “La atención personalizada, además el hecho de la experiencia internacional que tiene el grupo. Cuando nosotros llegamos aquí nosotros teníamos una ventaja, porque veníamos con experiencia internacional, el grupo realiza transacciones en distintos mercados, en el mercado americano, en el mercado europeo, el Grupo transa en distintas monedas. Llegamos aquí en el año preciso en que este mercado necesitaba que viniera un jugador internacional con un poco de experiencia y que fuera un poco marcando la pauta”.
Arancibia admite que en su política de expansión hay puntos a mejorar. “Te diría que uno de nuestros puntos de mejora dentro del grupo es la interrelación entre los clientes y los productos. Provocando esto, mayores transacciones y multiplicando las inversiones de nuestros clientes. Siendo este el desafío planteado para el año 2019.”
Para Arancibia el futuro es seguir creciendo y desarrollándose. “Creo que tenemos mucho por hacer en los otros negocios diferentes al Puesto, que tenemos que consolidar nuestra posición y estamos trabajando en ese camino, creo que República Dominicana debería transformarse en una participación importante del grupo. Nosotros fuimos el primer puesto de bolsa que abrió operación en Santiago de los Caballeros. Ahora en Santiago nos vamos a cambiar a un local más amplio y vamos a abrir todos los negocios, en una ubicación física más grande, más cómoda. El banco va a tener hasta un auto-banco para que puedan hacer las transacciones desde el auto. Nos vamos a expandir, vamos a crecer, vamos a llevar todos los negocios. y sus productos a ese importante mercado.
El amor es una filosofía dentro del grupo JMMB, que nació junto con la visión de su fundadora Joan Duncan, quien creía en que podía ayudar a las personas a cumplir sus metas, a través de hacer inversiones inteligentes, con la que pudieran obtener resultados generosos para sus bolsillos.
Esta es la razón por la que JMMB se ha convertido en un medio para apoyar a sus clientes a cumplir sus metas, no importa que su sueño sea comprar una casa como irse de viaje, a través de la filosofía que desarrollan, buscan que sus clientes se sientan realizados. Sin embargo, no es una filosofía unilateral, es decir, solo hacia los clientes, sino hacia toda la familia JMMB. “Funciona a los dos lados, del lado de los clientes y de los empleados de JMMB, nuestra fundadora cree que si tu eres feliz, te quieres y quieres a tus pares y quieres a tu compañía, vas a querer a tus clientes, es una cadena de valor”, afirma Arancibia.
Esa filosofía de Amor se siente al llegar a sus instalaciones, donde tienen por política que cada persona sea amable y respetuosa, “este equipo está claro en que esta organización está fundamentada en amor incondicional y respeto mutuo. Este amor se transmite en las relaciones de trabajo de cada día, en su desempeño, su interacción y es el fundamento en el que reposa dicha organización. El amor es la fuerza motriz que motiva al equipo de JMMB a servir a sus clientes, parte muy especial de esta familia y les brinda oportunidades para que amplíen su potencial, reconociendo su poder y la capacidad de manifestarlo para beneficio de ellos como individuos, de la organización y de la sociedad. En este proceso, se logran los objetivos individuales y organizacionales”.
Esta estrategia innovadora representa una manera diferente de ver la vida, donde la igualdad y la equidad son dominantes, por lo que se hace un cambio de paradigma. Siendo esta la filosofía central de JMMB, se hace cada vez más retadora a medida que va creciendo la organización.
“JMMB está involucrada enérgicamente en actividades filantrópicas dentro de la sociedad, reconociendo y aceptando su responsabilidad social, pero además comprendiendo su armonía con su filosofía, siendo este un eslabón de una cadena aún más grande. Desde esta óptica, el equipo de JMMB reconoce la diversidad, celebrando las diferencias de su equipo, pero a la vez entendiendo que son las similitudes las que los unen. Cuando esta fuerza es aceptada, cuidada y desarrollada, se fomenta la continua implementación de la visión compartida, asegurando que cualquier conflicto que surja sea resuelto de manera positiva”.
De esta manera, los integrantes de la empresa reconocen los vínculos entre la organización, la sociedad y la interrelación entre toda la vida, por lo cual JMMB está comprometido con la conservación, preservación y sustento del medio ambiente para asegurar un desarrollo sostenible.
“En esta atmósfera de amor, cariño y honestidad, las ideas son valoradas y compartidas abiertamente, haciendo un balance entre sus aspiraciones y los aspectos prácticos del trabajo y la vida, dentro de la actualización y el potencial. No existen temores, limitaciones ni fronteras. Se espera que los miembros del equipo sean, por lo tanto, genuinos, sabiendo que pueden expresar su sentir de manera segura”.
Actualmente, JMMB cuenta con más de 291,000 clientes, los cuales buscan que se conviertan en Socio Financiero de Metas de Vida, así lograr que cada persona que se asocie a ellos le cambie la vida por una más feliz y llena de amor.
Guillermo Arancibia, un ejecutivo “trotamundos”
Guillermo Arancibia se define como ejecutivo que “le gusta mucho trabajar, que le gusta innovar, que le gusta hacer cosas novedosas y que no le gusta estar en la rutina del día a día”. Un chileno con más de 30 años de experiencia en el ámbito financiero, especializado en banca de consumo y de retail. Trabajó por 19 años en CitiBank, ocupando posiciones gerenciales en países como Estados Unidos, México, Perú, Costa Rica, Argentina y Chile. .
¿Cómo han sido estos 12 años de JMMB en el país, con usted a la cabeza?
“Han sido desafiantes. Cuando llegamos el mercado de valores estaba en pañales y la verdad ha sido un gusto ver con la rapidez y el profesionalismo con que el mercado se ha desarrollado”.
¿Qué es lo que Guillermo Arancibia le ha impregnado, como su marca personal, a este grupo con sello internacional?
“Yo creo que la innovación, la agresividad, el siempre querer hacer más y mejores cosas, comprar el banco, abrir el banco, abrir la SAFI, abrir la AFP, creo que esas cosas me distinguen”.
¿Quién le dio el mejor consejo para trabajar en los negocios?
“Alguien que me marcó en mi vida fue Eric Daniels, alto ejecutivo estadounidense del Citi. El fue mi mentor y él me enseñó muchas cosas y yo te diría que una de las cosas más importantes que yo aprendí, y que yo entendí, es que el trabajo está primero, que uno tiene que ser un profesional y que uno tiene que dedicarse 100 % al trabajo y que tiene que hacerlo bien”.
Usted estudió derecho. ¿Cómo terminó en la banca?
“Es buena pregunta y la respuesta es mejor. Yo estaba estudiando derecho e ingeniería comercial en paralelo, porque yo tenía la inquietud de los negocios, llegué hasta tercer año, aunque siempre quise ser diplomático porque entendía que la mejor manera de crear relaciones era a través de los negocios. Entonces, yo quería estudiar negocios y éramos un grupo de amigos que estábamos en eso, hasta que un día que el tío embajador de un amigo nos contó cómo funciona el aparataje diplomático en Chile. Ahí mi idealización de la diplomacia terminó.
El entender que no estaba relacionado directamente con los negocios decidí formalizar mi carrera en el desarrollo de los negocios enfocados en finanzas.
De los países en los que ha estado, ¿cuál le ha llamado la atención?
“Todos. Yo pensaba en eso el otro día, todos los países me han marcado y todos me han enamorado. Yo pasé cinco años de mi vida en México y entendí la cultura mexicana y a los mexicanos, amo el mercado mexicano y amo a México”.
¿Después de México a dónde fue?
“Perú. Tres años y medio estuve allá. Maravilloso, amo a Perú.”
¿Después de Perú?
“Buenos Aires, Argentina. Tres años y medio. Maravilloso, amo Argentina”.
Después de Argentina, ¿A dónde fue?
“Fort Lauderdale, en la oficina regional de Citi, en Florida, ahí estuve como un año y medio. Citi controlaba la región desde ahí y me pasaba el mes entero viajando de un país a otro en la región”.
¿Y de ahí?
“Volví a Chile… Me integré a un grupo chileno importante, no duré en Chile ni un año porque no me acostumbré. De ahí me fui a Costa Rica, dos años y medio. Amo Costa Rica”.
Muy diferentes los países
“Yo no comparo los países, los tomo por lo que tienen, gozo lo que tienen y no sufro por lo que no tienen. Pienso que esa es la otra ventaja, que estando en tantos países he tenido que aprender a adaptarme y conocer los mercados, eso fue lo otro que yo le pude agregar a JMMB”.
De Costa Rica vino a República Dominicana. En la mayoría de los países estuvo en promedio tres años, ¿qué pasó con República Dominicana?
“Cambié de empresa (risas). Yo venía por tres años, después cinco, ya van 12 años, aquí tenía proyectos y desafíos, constantemente, y aquí estamos”.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011