HGPS: Innovando para la vida

El Hospital General Plaza de la Salud (HGPS) es un centro que ha acumulado diversos hitos en la medicina dominicana, a lo largo de sus 29 años de historia. En este periodo, ha atendido más de 37 millones de pacientes, y ha realizado más de 306 mil procedimientos quirúrgicos, incluyendo, el único trasplante de corazón llevado a cabo con éxito en República Dominicana.

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April 16, 2026

El Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS) abrió sus puertas el 24 de marzo de 1997, consolidándose desde sus inicios como una institución médico-asistencial concebida bajo los más altos estándares científicos y de calidad en la República Dominicana.

Su creación responde a una visión de desarrollo del sistema de salud nacional, impulsada por el liderazgo del Dr. Julio Amado Castaños Guzmán, presidente del Patronato, quien ha guiado el crecimiento del hospital con un enfoque centrado en la excelencia médica, la innovación y el compromiso social. 

“A lo largo de los años, el hospital ha experimentado una transformación integral que lo ha convertido en el centro médico más completo del país, con proyección internacional y alto valor a nivel de innovación. Contamos hoy con especialidades que abarcan desde neonatología y pediatría, hasta neurocirugía, geriatría, cardiología, medicina física y rehabilitación, así como medicina nuclear, lo que nos permite ofrecer atención integral durante todas las etapas de la vida”, explica el Dr. Julio Amado Castaños Guzmán.

Desde su concepción, el HGPS ha sido respaldado por importantes inversiones en infraestructura y tecnología, así como por un cuerpo médico altamente calificado, integrado por especialistas. Esta combinación ha permitido posicionarlo como un centro de referencia nacional con proyección internacional.

En el ámbito social, el hospital ha sostenido un compromiso con la equidad en el acceso a la salud. A través de su Departamento de Trabajo Social, se realiza una evaluación socioeconómica de los pacientes que permite aplicar descuentos de un 20% hasta un 40% en los servicios, e incluso la exoneración total para pacientes en condiciones de indigencia, garantizando atención de calidad sin distinción. 

“El crecimiento del HGPS no ha sido solo en tamaño, sino en calidad. Disponemos de centros especializados en oncología, urología, gastroenterología, imágenes médicas, laboratorio clínico y banco de sangre, además de otros servicios innovadores, fundamentando nuestro modelo en una atención humana, segura y basada en evidencia científica. La mayoría de nuestros médicos han sido formados en centros de prestigio de América y Europa, lo que garantiza estándares internacionales en cada procedimiento”, agrega el presidente del Patronato del HGPS. 

Paralelamente, el HGPS ha impulsado el desarrollo de un sistema integral de gestión hospitalaria, que abarca tanto los procesos administrativos como los clínicos, incluyendo historias médicas, resultados de laboratorio, estudios de imágenes, interconsultas y seguimiento de pacientes. Este sistema, desarrollado con asesoría nacional e internacional, representa hoy una herramienta clave para la eficiencia y seguridad en la atención.

Un hito trascendental en su historia se produjo en el año 2007, con la conformación de los primeros equipos de trasplante del país, marcando el inicio de una nueva etapa en la medicina dominicana. Desde entonces, el HGPS ha sido pionero en trasplantes de donante fallecido, hepático, cardíaco y renal, así como en procedimientos complejos como los trasplantes dobles reno-pancreático y hepato-renal, escribiendo capítulos fundamentales en este campo.

A lo largo de sus 29 años de servicio, el HGPS ha tenido hitos como el nacimiento de parto de sextillizos, todos vivos, además del primer trasplante cardíaco realizado con éxito en el país. 

 “Hoy, el HGPS es un referente nacional no solo por su capacidad tecnológica, sino por su compromiso social, su innovación y su calidad para responder a las necesidades de salud como la sede hospitalaria más grande del país”, expresa Castaños Guzmán. 

Para conocer más en detalle todas las innovaciones actuales del Hospital General de la Plaza de la Salud, revista CONTACTO entrevistó al Dr. Julio A. Castaños Guzmán, presidente del Patronato del HGPS, quien junto a un equipo de ocho doctores nos recibieron en las oficinas corporativas de la entidad de salud.  

Dra. Ariadna Garrido

“En 29 años, hemos atendido  37 millones de pacientes” 

La Dra. Ariadna Garrido ha hecho vida en el Hospital Plaza de la Salud, donde lleva 26 años trabajando. Es egresada de la universidad Unphu,
con especialidad en Medicina Familiar y
Comunitaria
, Unibe.

Con más de dos décadas de trayectoria como Subdirectora Médica del HGPS, ha desempeñado un rol clave en el fortalecimiento institucional, liderando procesos orientados a la calidad, la seguridad del paciente y la excelencia en la atención médica.

“Yo puedo dar testimonio de la evolución del Hospital, desde el año 2000, fecha en la que entré. Al día de hoy, he tenido la oportunidad de observar cómo hemos crecido, pero sobre todo, madurado como organización. Inicié como médico general. Tuve la oportunidad de hacer la primera promoción de la residencia de Medicina Familiar la cual dio apertura por primera vez en el HGPS en el 2003. Gracias a la visión del Dr. Castaños, que en ese momento entendía que la Medicina Familiar aportaría de manera significativa a la sociedad dominicana, la convirtió en puerta de entrada a lo que es un sistema de salud con capacidad resolutiva”…. afirma la Dra. Garrido, al ser entrevistada por revista CONTACTO.

Dra. Garrido, ¿cuáles han sido los cambios más significativos en la gestión médica del HGPS en los últimos años y cómo han impactado la experiencia del paciente?

“El doctor Castaño siempre ha tenido un liderazgo muy visionario y no piensa solo en el momento, mira el futuro de la organización. Y, en ese entonces, para el 2003, el doctor dijo: ‘tenemos que pasar de una historia clínica de papel a una historia clínica completamente digital’. Pero, no era la historia clínica digital que yo podía encontrar en un hospital de la República, sino era una historia clínica que integraba la atención médica, los estudios de imágenes y pruebas de laboratorio, en un solo sistema.

Y eso cambió radicalmente la manera de atender a los pacientes, porque no teníamos que esperar a que Archivo me trajera el documento en físico, que demoraba horas, sino que, en un solo clic, yo podía tener acceso a esa información. Además, poder hacer esa trazabilidad de todos los procesos de atención que el paciente se hacía dentro de la organización. 

Nosotros como organización nos gestionamos mucho por procesos y eso es parte de nuestra madurez. Gestión por proceso, pensamos ciclo de deming, y decimos: ‘déjame ver qué necesidades tienen mis usuarios, cuáles son sus expectativas, lo voy a poner en marcha, lo voy a medir, lo voy a mejorar si lo requiero y si
no seguimos igual.  

Y seguimos avanzando en la tecnología, 29 años más tarde, tenemos 37 millones de atenciones”.

¿37 millones de atenciones?

“Sí, 37 millones de atenciones en 29 años. Entonces, ahí el doctor Castaños dijo que teníamos que buscar un sistema mucho más robusto, que integre la parte administrativa con la médica, para poder lidiar con la cantidad de atenciones que tenemos. 

Nosotros vemos, en promedio, entre 3,700 a 4,000 pacientes diarios en este hospital. Entonces, extrapolen al año cuántas transacciones se hacen. En sentido general, más de 2 millones de asistencias se dan en un año. De hecho, eso fue lo que vimos en el 2025, poco más de dos millones. 

Entonces, para eso se necesitaba un buen sistema de gestión hospitalaria con una vertical de salud que es nuestra historia clínica
y que sigue cada
vez mejorando. 

De ahí pasamos a tener todo lo que eran estudios de imágenes y pruebas de laboratorio integrados en una sola historia clínica. Nosotros tenemos un enfoque dentro de nuestra planificación estratégica que siempre va a ir enfocado a esa experiencia memorable del usuario. 

Para nosotros la atención del usuario es fundamental pero,
sobre todo, su satisfacción de
lo que hacemos. 

Dentro de la planificación, hay un pilar que tiene que ver con la satisfacción del usuario. Y para esos fines se crearon unidades cuyas atenciones están enfocadas o centradas en el paciente.

Y cuando decimos centrada en el paciente es que en un solo lugar el paciente puede tener todas las atenciones necesarias. Por ejemplo, en GastroPlaza, un paciente con cualquier trastorno gastrointestinal acude a su área, se realiza todos los procedimientos, hay una atención al usuario, hay el proceso de facturación y entrega de resultados, o sea, todo en una sola unidad.

Y, todo eso pensado, no solamente en que la atención sea centrada en el usuario, sino que además tiene que ir de la mano con lo que nosotros llamamos calidad en el servicio de salud y la seguridad del paciente”.

¿Qué tecnologías o procesos innovadores se han implementado para mejorar la eficiencia operativa y la calidad de los servicios?

“Nosotros tenemos tecnología de punta en lo que tiene que ver con estudios diagnósticos, es decir, del área de imágenes o de cualquier otra, y eso está dentro de nuestro pensamiento estratégico. 

Constantemente estamos actualizando los sistemas, adquiriendo nuevos equipos. Nuestra marca siempre va a ser mantenernos ahí diferenciándonos, pero no solamente por hacer una competencia a nivel mercado, sino que lo hacemos pensando en esas necesidades del paciente.

Este es un hospital que desde su concepción es referente nacional, y eso nos obliga a ser diferenciadores en lo que es el proceso de la atención médica y, para eso la tecnología es vital. Pero, no solamente en el área de imagen, hemos innovado en tecnología nuestros equipos de laboratorio clínico, tenemos unidades que son prácticamente automatizadas en su totalidad, con inteligencia
artificial para resultados”.

La visión del Hospital Plaza de la Salud a mediano plazo, en términos de expansión de servicios especializados, ¿hacia dónde va?

“Decíamos en una reunión que, dentro de la visión, convertirnos para el 2026 en un sistema de salud que dé respuesta a las necesidades de la población no solamente dominicana, nacional e internacional, porque nosotros también vemos pacientes internacionales, y creo que fuimos uno de los primeros hospitales que comenzó con ese servicio, y por eso, tenemos negociaciones con muchas administradoras de riesgo internacionales. Hemos arribado al 2026 trabajando arduamente con planificación estratégica y demás.

Entonces, entendemos que hemos creado una marca, que hemos madurado como organización. Veintinueve años se dicen fácil, pero ha sido un trabajo arduo.

El doctor Castaños dice todos los días cuando llega: ‘¿qué vamos a hacer nuevo en el hospital?’.
O sea, su mente está
constantemente innovando y nos
trae ideas fantásticas”.

Dra. Pura Henríquez

“Para mí, es un orgullo haber formado parte del equipo que hizo el primer trasplante de corazón
en el país”

La Dra. Pura Henríquez es cardióloga intensivista con una destacada trayectoria en la cardiología clínica y crítica. Ha ejercido un rol de liderazgo en el ámbito cardiovascular, contribuyendo significativamente al desarrollo y fortalecimiento de esta especialidad en la República Dominicana. 

 Forma parte del cuerpo médico del Hospital General Plaza de la Salud desde marzo de 2009. Actualmente, se desempeña como gerente de la Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular del centro, desde donde impulsa la excelencia en la atención de pacientes críticos y la implementación de altos estándares de calidad asistencial.

 “En el 2009, el hospital tenía una unidad de cuidados intensivos general, pero veían todo tipo de pacientes con diferentes patologías. En marzo del 2009, se decide crear la Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, y era necesario, porque el hospital es de referencia y porque la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en el mundo. 

Comenzamos con cuatro camas que rápidamente evolucionaron a 8 y pocos años después a 13, ya vamos por 18 posiciones, porque al ser referencia nacional necesitamos darle asistencia a muchos pacientes gracias a la tecnología que disponemos en el Hospital”, afirma la Dra. Pura Henríquez, al ser entrevistada por revista CONTACTO.

 Esta unidad se convirtió en una solución para este tipo de enfermedades en el país. “Llega un paciente con dolor en el pecho y resulta que es un infarto con elevación del ST y tenemos la capacidad de hacerle angioplastia primaria, y salvamos a un paciente, porque el 50% de los pacientes que hacen un infarto no llegan al hospital. Pero, si usted llega a tiempo, nosotros podemos darle una asistencia rápida y efectiva. 

Y, luego, ese paciente va a la Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, donde hay un grupo de especialistas que precisamente se dedican a eso. Entonces, el paciente que tiene un problema porque tiene enfermedad multivasos, todas las arterias tapadas o resulta que tiene un problema en las válvulas o tiene un problema congénito, nosotros tenemos la capacidad de darle asistencia a ese paciente y verlo irse para su casa en buenas condiciones con una esperanza de vida diferente”.

 La Dra. Henríquez fue parte del equipo médico que realizó el primer trasplante cardíaco que se hizo en el país, precisamente, en el Hospital General Plaza de la Salud. “Fue en el 2012, y ya nosotros, evidentemente, bien constituidos como Unidad Cardiovascular, pudimos recibir a esa paciente que se le hizo trasplante cardíaco, y verla salir del hospital, en buenas condiciones, y luego muchos años después, verla llegar y venir al hospital a recibir asistencia, siendo nosotros el primero en el país y en muchos países de la región en tener un trasplante cardíaco. Para mí es un orgullo formar parte de este equipo”. 

Dra. Pura, ¿cómo ha sido la asistencia en la unidad que dirige en estos años? 

“La cartera es amplia, porque damos asistencia a múltiples departamentos, no solamente el paciente que viene de cirugía cardíaca, que empezamos con dos a la semana
y, en algunos momentos, tenemos
dos diarias. 

El paciente que viene desde hemodinamia, porque se le ha hecho un procedimiento, se le ha colocado stents, o el que viene de electrofisiología, porque se ha puesto un marcapasos, o se le ha colocado un desfibrilador, un resincro, o se le ha hecho ablación, o el paciente que viene desde cirugía torácica, porque se le ha hecho algún procedimiento de pulmón, o el que viene desde cirugía vascular porque se le ha hecho algún procedimiento, o el que tiene falla cardiaca, porque tiene el corazón grande. Además, recibimos muchos pacientes a los cuales la complejidad de los centros donde están no le permite que le den la asistencia adecuada. Entonces, nos los envían a nosotros, viene todo un proceso, hay pacientes en la unidad de cuidados intensivos que necesita, por ejemplo, hacerle cateterismo cardíaco o hay que operarlo del corazón”.

¿Cuál es el protocolo que sigue el equipo al recibir un paciente con dolor torácico para descartar o confirmar un evento cardíaco? 

“Una de las innovaciones es que estamos a punto de iniciar lo que es nuestra unidad de dolor torácico. El 10 a 20% de los pacientes que llegan a emergencia llegan por dolor en el pecho, y en cardiología decimos que tiempo es músculo. ¿Qué queremos decir? Cuando usted viene con un dolor en el pecho y resulta que tienes un infarto, esa asistencia rápida es la diferencia entre quedar en buenas condiciones o quedar con falla cardíaca. Y falla cardíaca es un equivalente a que no puedo hacer mis actividades habituales, que no me puedo bañar porque me canso, que necesito dormir con dos almohadas, que se me hinchan los pies, que no puedo hacer ejercicios, que no puedo llevar mi vida de manera cotidiana, y la intención de la unidad de dolor torácico es que todos esos pacientes que llegan con dolor en el pecho, se le pueda dar una asistencia rápida, que no se vaya a la calle sin tener un diagnóstico preciso que confirme o niegue que usted tiene una situación grave que lo puede llevar a la muerte.

Y, usualmente, esta unidad tiene un protocolo en el que el paciente llega a emergencia, en 10 minutos debe tener un electrocardiograma y, rápidamente, un algoritmo decide si ese paciente es de bajo riesgo, es de riesgo intermedio o es de riesgo alto. 

El que va a unidad de dolor torácico es aquel que tiene riesgo intermedio, y estas unidades lo que buscan es que en 24 horas o menos ese paciente se vaya con una asistencia. Aquí en el hospital tenemos todo para dar asistencia: el electro, el ecocardiograma, si necesita una prueba de esfuerzo, un eco estrés, una prueba de medicina nuclear, que le hagamos una Angiotac coronaria, un cateterismo, tenemos lo necesario para poder dar asistencia a ese paciente
que es de alta complejidad, morbilidad y mortalidad”.

¿Cuenta con todos los equipos necesarios? 

“Contamos con todo. El hospital tiene una preocupación siempre por estar a la vanguardia en tecnología. No es lo mismo hace 20 años o 30, que tú vayas a hacer un cateterismo cardíaco o que el paciente llegue porque tenga dolor en el pecho, la disponibilidad de equipos cada vez es mayor, cada vez la tecnología te permite ver más detalles, te permite hacer diagnósticos más rápidos, más precisos. Entonces, esa innovación en tecnología nos permite a nosotros poder salvar más vidas”.

¿Cuáles son las señales de alerta que la población general debe conocer para acudir a tiempo ante un posible infarto?

“El dolor en el pecho. En la población tenemos lo que nosotros llamamos el libro de excusas: ‘me duele el pecho eso fue que levante algo pesado, eso fue que me moví, eso fue que levanté a mi mamá, fue que hice muchos ejercicios’, y la recomendación siempre es que todo paciente con dolor en el pecho debe acudir a una emergencia, y en emergencias, un médico bien entrenado y capacitado, va a definir y a discernir si ese dolor en el pecho es de origen isquémico, que es como llamamos cuando tiene un infarto o no. Pero, no solamente el origen isquémico es lo que mata, si se rompe la aorta, también eso puede causarte la muerte. O sea que todo dolor y toda molestia que ocurre desde la mandíbula al ombligo, nosotros siempre lo tenemos pendiente, pero el dolor en el pecho es siempre una alerta para ir a emergencias y buscar ayuda”. 

¿Qué impacto ha tenido esta unidad en la reducción de la mortalidad cardiovascular en los pacientes que atiende el Hospital? 

“Tenemos una mortalidad muy baja en la unidad cardiovascular, alrededor del 2%. El número a nivel mundial está alrededor del 6% y está muy relacionado con el trabajo en equipo que hacemos en la unidad cardiovascular, pero, además, al ser interdisciplinaria, significa que tengo múltiples especialidades a las cuales puedo acudir cuando tengo algún elemento que se incluye en el paciente cardiovascular, porque el cuerpo humano es uno solo, pero de repente tengo un problema de diabetes o tengo un problema a nivel pulmonar o necesitas que intervenga terapia respiratoria o rehabilitación
o neurología.

Entonces, ese equipo donde confluyen muchas disciplinas nos permite poder tener una mortalidad muy baja al momento de tratar a los pacientes. 

Lo otro es que cuando dispones de tecnología, es decir, tengo el último ventilador, tengo monitorización invasiva, tengo un monitor que me mide el gasto cardíaco…ahora nos estamos preparando para el entrenamiento de la asistencia ventricular, por lo que, el paciente que necesite asistencia ventricular, tengo el entrenamiento, tengo el equipamiento para hacer la asistencia ventricular, salvo vidas, reduzco morbilidad
y mortalidad”.

Dra. Ingrid Valdez Ramírez

“El fin primario de la Unidad de Hemodinamia es prevención, prevenir muertes y discapacidad laboral”

La Dra. Ingrid Valdez Ramírez es cardióloga intervencionista y dirige la Unidad de Hemodinamia del hospital. Se destaca por su liderazgo, capacidad organizativa y firme compromiso con la calidad del servicio.

 Ingresó al HGPS en marzo del 2014, y dice que inicialmente su modalidad de contratación no la ataba al hospital, pero luego en 2018 entró como médico parte del staff del centro de salud. 

 “En ese año, sintiéndome muy identificada con la Misión, Visión y Valores del hospital, decidimos ingresar de lleno como médico parte del staff y, desde entonces, dirijo la Unidad de Hemodinamia y cardiología intervencionista”, afirma la Dra. Ingrid Valdez Ramírez, al ser entrevistada por revista CONTACTO. 

Dra. Ingrid, ¿qué es la hemodinamia y qué tipo de procedimientos cardiovasculares se realizan en esta unidad? 

“La hemodinamia es la parte de cardiología que estudia el flujo sanguíneo a través de los vasos. En una unidad de hemodinamia, se llama así, pero lo correcto es que se llame laboratorio de cateterismo, porque allí no solamente se hacen estudios hemodinámicos cardíacos, también se trabaja lo vascular a todos los niveles, vascular periférico, neurovascular y vascular esplácnico, es decir, todos los otros órganos fuera de corazón y cerebro. Entonces, básicamente es una unidad en donde se brinda no solamente la posibilidad de hacer diagnósticos cardiovasculares, pero también de brindar intervenciones terapéuticas a las diferentes entidades que son factibles de ser resueltas por endovascular”.

¿Cómo ha evolucionado la hemodinamia en los últimos años?

“Ha tenido una evolución bastante acelerada e interesante, que cada vez hace que nosotros, los que ya tenemos un tiempo en esto, veamos con beneplácito la suerte que hemos tenido de ver evolucionar una especialidad. 

Estamos hablando de que esto se hace aproximadamente desde el 1975, pero en los últimos 25 años es que ha tenido muchísimo más evolución. Esto ha venido de la mano con que los sistemas de sostén económico y el sistema de salud han entendido la prioridad que tiene esto para la salud cardiovascular y se ha ido aceptando dar cobertura, por ejemplo, por las aseguradoras. Ahora hay mayores fondos y eso permite, entre comillas, la masificación de los servicios, y con eso evolucionan nuestras habilidades, por supuesto”. 

¿Qué nuevas técnicas o dispositivos se han incorporado
a la práctica? 

“Técnicas ha habido todas las que te puedas imaginar, pero como por ahí dijo una vez un sabio en esta materia, la llave en el cerrojo ha sido el cateterismo. Cateterismo es simplemente introducir un tubo a través de un conducto, incluso, poner una sonda vesical es un cateterismo. 

El cateterismo cardíaco, inicialmente, se hizo simplemente para inyectar y ver cómo está una estructura vascular. Pasamos desde esto hasta que hoy en día se hace cualquier tipo de tratamiento de la mayoría de las patologías, no solamente cardíacas también a
nivel vascular.

Estamos hablando de eliminar obstrucciones coronarias, obstrucciones carótidas y obstrucciones periféricas; tratamiento estructural de cavidades cardíacas y tratamiento estructural a nivel periférico; sustitución de válvulas y cierre de conductos. Y también hay una parte intervencionista cardiovascular, que es la parte eléctrica del corazón, que no es tan objetiva, porque es algo que conlleva no solamente síntomas y signos, pero sí la demostración en la parte eléctrica del corazón de que existen arritmias malignas que pueden comprometer la vida del paciente, y esto también se trata a través del cateterismo”. 

¿Qué rol cumple su unidad dentro del sistema de atención cardiovascular integral
del hospital? 

“Cumple un rol preponderante. El fin primario de la Unidad de Hemodinamia es prevención, no solamente de muerte, prevención de discapacidad laboral, prevención de que este individuo después de pasar por un evento potencialmente catastrófico como un infarto, pueda reinsertarse a la vida laboral, a la vida familiar, siendo un individuo útil y que no pase a ser solamente una carga para el sistema de salud. 

Y, nosotros contamos con un servicio 24/7 de verdad, no en la teoría. Eso quiere decir, que a la hora que sea, no importa el día, no importa Semana Santa, no importa Navidad, Año Nuevo, lo que sea, tenemos un equipo de médicos bien formados para este servicio, de enfermeras y técnicos vasculares. No solamente entrenados en la práctica, pero incluso diplomados. Son muy pocas las unidades en este país que cuentan con un personal de soporte paramédico que sean diplomados especialistas en hemodinamia, en terapia endovascular. El que
no está diplomado lo está
cursando actualmente”.

Dr. Eduardo Camilo Javier

“Los radiólogos somos los médicos de los médicos”

El Dr. Eduardo Camilo Javier es radiólogo e intervencionista, con formación especializada en Radiología Intervencionista y un enfoque en procedimientos mínimamente invasivos de alta complejidad.

 Con el respaldo del Hospital General de la Plaza de la Salud, realizó un programa de formación internacional en Barcelona, España, fortaleciendo sus competencias en técnicas avanzadas dentro de esta subespecialidad. A su regreso al país, se reincorporó a la institución, integrándose activamente a sus funciones asistenciales.

 Ha participado en iniciativas clínicas de alto impacto, incluyendo una Jornada de Hipertensión Portal desarrollada junto a especialistas internacionales, en la cual se llevaron a cabo intervenciones exitosas en pacientes pediátricos, evidenciando la capacidad técnica y resolutiva del equipo.

 Actualmente, se desempeña en el Departamento de Radiología y forma parte del equipo intervencionista de la Unidad de Hemodinamia del HGPS, donde realiza procedimientos especializados como colangiografía anterógrada percutánea transhepática, colangiografía con dilatación transluminal biliar (colangioplastia) y portografía transhepática diagnóstica, entre otros.

 “Yo soy un producto enteramente de la Plaza, me formé aquí. Entré en 2020 para la residencia de radiología de la parte diagnóstica, cuando salí de la residencia me quedé aquí trabajando, y luego fui en colaboración con el hospital a hacer una estancia formativa en Barcelona en la parte de intervención y radiología intervencionista”, sostiene el Dr. Camilo Javier, al ser entrevistado por revista CONTACTO.

Dr. Eduardo, ¿qué papel juega la radiología intervencionista en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de las
vías biliares? 

“Quizá no solamente de las vías biliares, sino de todas las patologías. En la parte diagnóstica, hace mucho que el hospital ha estado desarrollando la parte de radiología, implementando procedimientos nuevos, teniendo la tecnología siempre de punta, lo último, lo más moderno. 

El año pasado, por ejemplo, se adquirieron nuevos equipos en sonografía, nuevos equipos en mamografía digital y también estamos comenzando a hacer algunos protocolos nuevos en resonancia, aparte de ir modernizando también el software, que es gran parte de lo que necesitamos los radiólogos, porque nuestro trabajo depende completamente de la tecnología.
Si no tenemos tecnología adecuada, no vamos a poder hacer diagnósticos, ni tratamientos, que es lo último que hemos estado incursionando en el centro.

Yo digo que somos los médicos de los médicos. O sea, lo que nosotros hacemos no es directamente una información para el paciente, sino para los médicos referidores. Sobre todo, tenemos mucha relación con los cirujanos, que siempre nos consultan para ver cuál es el próximo paso en lo que vayan a hacer. Entonces, hay un papel preponderante en todo. 

En vías biliares y en patología de la vena aorta, una vena del hígado, hemos estado concentrándonos en esa parte, en la parte de intervencionismo terapéutico para el tratamiento de estas patologías.

Lo que estamos ofreciendo es una nueva alternativa que viene a sustituir o apoyar el tratamiento quirúrgico de estos pacientes. 

Nuestros procedimientos se hacen igual que los de cirugía vascular, endovascular o los de cardiología y neuro-intervencionismo, son a través de una punción con una aguja. Entonces, hacemos un cateterismo, pero en nuestro caso, lo hacemos del hígado. Nos hemos concentrado en la parte del hígado, en vías biliares y aorta”. 

¿En qué caso la intervención radiológica representa una alternativa o complemento a la
cirugía tradicional en
vías biliares? 

“Eso es muy variable. Siempre tiene que hacerse una revisión exhaustiva del caso para ver qué tanto se puede aportar para los pacientes. Hay algunos pacientes que no podremos hacer nada, pero la mayoría de pacientes vamos a poder ofrecer un tratamiento definitivo o temporal que sirva como un puente hacia una cirugía más segura, con menos tiempo o con menos sangrado, por ejemplo, en algunos casos. Y en algunos pacientes pediátricos que se trataron el año pasado en coordinación con un equipo de radiólogos intervencionistas internacionales.

El año pasado, hicimos algunas jornadas como destapar una vena en el hígado de niños que tenían esta condición desde hace mucho tiempo, lo que había generado várices alrededor de las venas del abdomen de los niños. Eso los llevaba a tener complicaciones de sangrados gastrointestinales que luego de ese procedimiento desapareció. 

Las endoscopías de seguimiento que se han hecho han sido maravillosas, porque ya no tienen las várices, los niños van creciendo bien y han mejorado muchísimo, sobre todo el pronóstico de su patología, que hasta ese momento no había ninguna opción para esos pacientes, más que ir tratando las complicaciones hasta que en algún punto necesitaran un trasplante hepático y hubiera que hacer una cirugía mayor con un costo social y económico increíble”.

Dra. Yolanda    Lucía Bayona

“La tecnología ha estado involucrada en la evolución en el diagnostico y tratamiento de enfermedades gástricas”

La Dra. Yolanda Lucía Bayona es gastroenteróloga y endoscopista, con subespecialización en Enfermedad Inflamatoria Intestinal, y cuenta con una amplia trayectoria en el manejo integral de las
patologías digestivas. 

 Es egresada de medicina del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), con formación en Medicina Interna en el Centro Médico UCE y especialidad en Gastroenterología y Endoscopía en el Hospital Dr. Francisco Moscoso Puello.

 Forma parte del HGPS desde el año 1999 y, desde hace 16 años, se desempeña como gerente de Gastroenterología, liderando el desarrollo y fortalecimiento de esta área dentro de la institución, con un equipo integrado por 17 gastroenterólogos, 14 de adultos
y 3 pediátricos. 

 “Yo entré en el 1999, recién graduada de gastro, fui admitida y he ido trabajando desde entonces. Realmente, la evolución ha sido dramática. Como en todas las áreas médicas, en gastro ha sido bastante notorio. Parte fundamental del hospital es la interrelación que tenemos unos con otros para ir mejorando, ir sugiriendo procesos y apoyándonos mutuamente para mejorar la atención al paciente”, indica la Dra. Yolanda Lucía Bayona, al ser entrevistada por revista CONTACTO. 

Dra. Yolanda, ¿qué servicios integra GastroPlaza y cómo está diseñada para ofrecer una atención gastroenterológica completa en un solo espacio?

“GastroPlaza tiene una concepción de atender tanto a niños como adultos, porque la patología digestiva, igual que todas las áreas, empieza muchas veces en la infancia. 

Hay condiciones que vienen con el nacimiento o posterior al nacimiento, que le va a conllevar una afección de las vías digestivas y tenemos médicos entrenados para esto. Tenemos, también, la atención de adultos. Contamos con 14 gastroenterólogos en todas las especialidades, porque en el área de gastro se ha subdividido en subespecialidades. Hay área de hígado, hay área de vías biliares, hay área de inflamatoria y hay áreas de oncología y de endoscopía avanzada. Tenemos muchas vertientes y cada vez vamos innovando más”.

¿Cuáles son las enfermedades gastrointestinales de mayor prevalencia que atiende actualmente GastroPlaza?

“La patología fundamental son las patologías gástricas, o sea de la vía digestiva alta, tanto las gastritis, úlcera y las infecciones por helicobacter, sin dejar de lado condiciones patológicas muy lamentables como es el cáncer de colon. Lo vemos día a día y con un diagnóstico, que a veces, es llamativo. 

A través de la institución, se trajo por primera vez al país algo tan innovador, en ese momento, pero tan simple como una muestra de sangre oculta en heces específica para cáncer. Y nosotros desde hace 12 años la estamos promoviendo, pero a raíz de ahí hemos hecho bastantes intervenciones, tratando de detectar de una manera más precisa aquellos pacientes, de manera temprana que requieren una asistencia, una detección y un manejo adecuado”. 

¿Cómo se puede manejar esa detección temprana en los pacientes?

“Una detección temprana
puede ser a través de esta medida, la muestra de sangre oculta en heces, pero también a través de una colonoscopía de alta calidad.
Siempre hablo del término calidad, porque no es lo mismo hacerla
con cuidado, con un entrenamiento adecuado y utilizando los
procesos y los equipos adecuados para tener una detección precoz, que ya cada día se establece más con el uso de la inteligencia artificial y equipos que utilicen esto para detectar lesiones que no parecen nada y realmente lo son, poderlas manejar, diagnosticar y tratar”. 

¿Qué procedimientos diagnósticos o terapéuticos de alta complejidad están disponibles dentro de
la unidad?

“Nosotros hacemos prácticamente todo lo que se pudiera hacer y cada día vamos ampliando nuestra cobertura. Hacemos desde lo que es ligadura, intervención en esófago, en estómago también hacemos resecciones, dilataciones e incluso disecciones. En lo que es la vía biliar se hace la colangiografía, tanto diagnóstica como terapéutica. Igual que en las otras entidades médicas, nosotros utilizamos cateterismos para derivar o mejorar una condición. 

También, fuimos los pioneros en la endosonografía, tenemos muchos médicos especializados en esto. Esta tecnología me permite diagnosticar y tratar no solamente en vía digestiva, puedo diagnosticar a nivel cardíaco, pulmonar, y de todas las vías aledañas a lo que es la vía digestiva alta y también baja. Y puedo hacer intervenciones terapéuticas fantásticas que le van a aliviar al paciente y le van a evitar una cirugía. 

En colonoscopía hacemos todo lo que es dilataciones, si es necesario resecciones, disecciones, todo lo que se pueda hacer, nosotros lo hacemos”. 

¿Cómo ha evolucionado el abordaje de enfermedades como el reflujo, la enfermedad inflamatoria intestinal o el cáncer colon-rectal en el centro?

“La evolución ha sido a través de la tecnología. Sin duda alguna, la tecnología es la mano amiga que tenemos ahora, con un entrenamiento y un protocolo adecuado. Nosotros tenemos equipos de alta tecnología y tenemos los entrenamientos que nos van a permitir tomar una decisión, si debo incluso biopsiar o derivar. 

Nosotros somos centro de derivación de la mayoría de patologías, de condiciones médicas que no se puedan desarrollar o tratar fuera de la institución, o sea, en otros sitios que no tienen todo el abordaje tanto tecnológico como de la preparación médica. Entonces, a través de la tecnología nosotros podemos tomar decisiones e incluso tratar y curar”.

Dr. Ramón Antonio de León Berra

“El tiempo es un factor determinante para atender los accidentes cerebrovasculares”

El Dr. Ramón Antonio de León Berra es neurocirujano endovascular y neurointervencionista, con una sólida trayectoria en el abordaje integral de patologías cerebrovasculares complejas y en el desarrollo de técnicas mínimamente invasivas en neurocirugía.

 Es egresado en medicina de la Universidad Central del Este (UCE). Realizó su especialidad en Neurocirugía en el Hospital Dr. Salvador B. Gautier (IDSS), bajo la dirección del profesor Dr. Ney Arias Lora. Posteriormente, completó subespecialidades en Neurocirugía Vascular en el Hospital Siglo XXI (IDSS, México, D.F.) y en Neurocirugía Endovascular en el Hospital Universitario de Puerto Rico (ASEM).

 Se desempeña como coordinador de la Unidad de Neuro Endovascular del HGPS, donde lidera el desarrollo de procedimientos avanzados en el tratamiento de enfermedades cerebrovasculares.

 “Aquí en la Plaza de la Salud comenzamos en el 2022. La Unidad Cerebrovascular se crea en la institución en el año 2022, es cuando hacemos nuestro ingreso formal y comenzamos a ofrecer los servicios neuro endovasculares en la sala de hemodinamia”, afirma el Dr. Ramón Antonio de León Berra, al ser entrevistado por revista CONTACTO.

Dr. Ramón, ¿qué es la neurointervención y cuáles son
las condiciones más frecuentes que se tratan con esta especialidad en el HGPS?

“La neurointervención es muy antigua. Esto comenzó en el año 1927 con Egas Moñiz, un portugués, que hizo la primera arteriografía. Luego, en el 1957, Seldinger, que es una técnica que lleva skin, quien prácticamente perfecciona esto, ya unos 30 años después se perfecciona y se hace el primer cateterismo a través de una arteria, introduciendo un catéter y se mejoran las imágenes y podemos diagnosticar los aneurismas, las malformaciones y los tumores. Ahora bien, pasó un tiempo y en los años 60’s, el Serbinenko, un ruso, hace el primer tratamiento de un aneurisma o de las fístulas carótidos cavernosos, insertando un balón dentro de la arteria carótida en el seno cavernoso, una estructura vascular muy prolífera. 

Pero, no es hasta los 90’s que comienza en verdad el desarrollo de la neurocirugía endovascular. Y esto es con Guido Guglielmi, un italiano en California, que crea los COILs, COILs o resortes GDC, como se llamaban. Y ahí comienza el esplendor, el crecimiento de la neurocirugía endovascular o neuro intervencionista. 

Comenzamos a tratar los aneurismas, las malformaciones, los tumores y, hasta 2015 que damos el salto grande con los eventos cerebrovasculares, los infartos cerebrales. Se crean guías, protocolos estandarizados y tratamos los ACV, que antes los tratábamos de una manera clínica, con los medicamentos, con reposo, con lo que teníamos que hacer, pues ahora pasamos de medicamento a materiales, dispositivos donde podemos extraer un trombo y se populariza la trombectomía mecánica”.

¿A qué se debe el aumento de la incidencia de Accidentes Cerebrovasculares en República Dominicana? 

“No solamente es en República Dominicana, esto es a nivel mundial. Nosotros estamos viendo ahora más patologías cerebrovasculares o eventos ACV. Gracias a la dinámica de la modernización, en sentido de nuestra red pública y de nuestros hospitales. La medicina dominicana ha mejorado, se ha especializado, hemos logrado muchas cosas y estamos a la vanguardia con equipos de imágenes de alta tecnología, facilidades de tomarlo en cuenta con los planes médicos de poder tener la ventaja de ir a un centro y hacerme una tomografía, una resonancia, hacerme un cateterismo.

Entonces, por eso estamos viendo hoy día más eventos cerebrovasculares y patologías cerebrovasculares que antes, porque ahora lo podemos diagnosticar. Hay un sinnúmero
de médicos profesionales que
se especializan.

Entonces, eso nos ha permitido identificar las patologías más la prevención, el Estado que ha jugado su rol y nosotros los centros, donde identificamos los signos y síntomas de cada uno de esos eventos”.

¿Cómo se determina si un paciente es candidato a un procedimiento de neurointervención vs tratamiento médico tradicional? 

“Es muy fácil la identificación. La mayoría de los pacientes neurológicos o presentan un sangrado o presentan un infarto y hacen manifestaciones clínicas, lo diagnosticamos por la clínica, lo corroboramos con los estudios de imagen, una tomografía, una angioresonancia, una angiotac, entonces ahí se decide. 

Por ejemplo, en el caso de nosotros somos dependencia de lo que es el servicio de neurocirugía, caminamos de la mano. Llega un paciente con un sangrado, identificamos la causa del sangrado, ya sabemos que es secundario o un aneurisma, por ejemplo. Pues, lo discutimos y le ofrecemos dos alternativas, que pueden ser quirúrgico o endovascular, o en su defecto podría pasar a un tratamiento clínico conservador, porque ni un procedimiento quirúrgico, ni otro le ofrece la curación o una solución. 

Así que nos tenemos que quedar en muchas de las ocasiones en el tratamiento clínico conservador, donde ahí entra la parte clínica, que es el intensivista, el cardiólogo, el internista, el familiar y el sinnúmero de médicos que corresponde. Las patologías quirúrgicas se deciden porque definitivamente o sangran o se infartan. Terminan siendo un aneurisma, una malformación o pueden ser un infarto cerebral”. 

¿Qué tan crítico es el factor de tiempo en la neurointervención, específicamente en casos de accidentes cerebrovasculares? 

“En caso de los accidentes cerebrovasculares, es crítico. El tiempo es muy poco, es de horas. Tenemos alrededor de 4.5 horas para decidir qué hacer. Si damos tratamiento clínico a través de oral o endovenoso, a través de lo que llamamos la trombólisis, que es la administración de trombolíticos para disolver el trombo. O tenemos que pasar a la segunda fase que es la trombectomía. En caso de los sangrados, es importante determinar si hay que colocar una válvula al paciente,
siempre los sangrados terminan siendo quirúrgicos. 

Si es un hematoma intraparenquimatoso, dependiendo del tamaño, localización y estado neurológico, el tiempo a nivel cerebrovascular es horas”.

Dr. Luis Ramón González

“Anualmente, nacen 1,200 niños en HGPS, y de esos, un 22% requieren intervención en la Unidad de Neonato”

El doctor Luis Ramón González es egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con especialidad en Pediatría realizada en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral. Posteriormente, completó su formación en Perinatología en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia.

 Se desempeña como coordinador de la Unidad de Neonatología del HGPS, donde lidera la atención integral del recién nacido, con énfasis en el manejo de pacientes neonatales de alto riesgo.

 “Yo ingreso aquí (HGPS) en septiembre del 2006. Era un tiempo en que se escribía mucho a mano. En esa época los resultados de laboratorio había que irlos a buscar personalmente al laboratorio de emergencia, laboratorio de las áreas, las imágenes, pero ahora no. Hace un buen tiempo que lo tenemos todo disponible en el monitor de la computadora. Los resultados los tenemos ahí”, afirma el Dr. Luis Ramón González, al ser entrevistado por revista CONTACTO. 

Dr. Luis, ¿qué hace única hoy a la Unidad de NeoPlaza en comparación con otras unidades del país?

“El trabajo en equipo es imprescindible. Nosotros tenemos un equipo fijo para las labores de la mañana y de la tanda vespertina. Tenemos un personal capacitado que va rotando diariamente para dar asistencia 24/7, otras de las características que tiene la unidad, es que no es una unidad cerrada, tenemos una unidad prácticamente con un área para pacientes que son de hospital, hay 10 localidades de incubadoras para pacientes del hospital.

Pero, tenemos otra área, otro cubículo con 6 incubadoras para pacientes que vienen referidos de otras instituciones. O sea que trabajamos también con pacientes referidos de otros lugares. Y hay un espacio que está reservado para pacientes que tienen problemas contagiosos, infecciosos. O sea, un aislamiento”.

¿Cuáles son los casos más complejos que maneja la unidad y con qué recursos tecnológicos y humanos se cuenta para atenderlos?

“Ahora con el servicio materno fetal, que es un punto de referencia de los ginecólogos para mandar a pacientes a hacerse estudios, hay detecciones tempranas de procesos que tienen que resolverse quirúrgicamente o eventos cardíacos de malformaciones, y entonces eso ha incrementado el manejo de pacientes con compromiso. Mayormente el compromiso es respiratorio, un 44% de los pacientes que se ingresan son prematuros. Y el problema principal es respiratorio. Luego, está el evento de correcciones quirúrgicas y de malformaciones cardíacas”. 

¿Cómo se involucra a los padres en el proceso de cuidado del recién nacido en situación crítica dentro de la NeoPlaza?

“Tan pronto como se detecta el niño con problemas que se ingresa, el familiar es instruido acerca de la patología que tiene su bebé, para que haya una integración y tenga un conocimiento de la información día a día que se le va dando, acerca de cómo va evolucionando. También tenemos servicios de soporte, de psicología, para los familiares”. 

¿Cuáles son los indicadores de éxito más relevantes que utiliza la unidad para medir la calidad de atención neonatal?

“Uno de ellos es una estadía corta. Si tiene un promedio de estadía de 5 a 7 días, los pacientes son egresados, pero se le da seguimiento en las consultas para neonatología, también otro parámetro es la frecuencia baja de infecciones, y mayormente cuando tenemos pacientes infectados son pacientes que vienen infectados de fuera. O sea, todo paciente que se ingresa se le hace un hemocultivo y, muchas veces, son los hemocultivos positivos del mismo día del ingreso, o sea que son pacientes que vienen con patologías infecciosas. 

También, en sentido general, una de las evidencias del progreso, es que a los pacientes se les da seguimiento en la consulta y van evolucionando de manera satisfactoria. Y, prácticamente, hay un 0% de retorno de reingreso de pacientes que han salido de la unidad”.

¿Cuántos bebés nacen en el Hospital Plaza de la Salud anualmente? 

“Anualmente, hay unos 1,200 nacimientos, aproximadamente. Y de esos 1,200 nacimientos, un 22% requieren intervención de la asistencia de la unidad”. 

Dra. Elsa Rollan

“Hemos reducido las amputaciones en un 85%”

La doctora Elsa Rollan es cirujana vascular y endovascular, con una destacada trayectoria en el manejo integral de las enfermedades vasculares, reconocida por su liderazgo clínico y su compromiso sostenido con la formación
de especialistas.

Se desempeña como coordinadora del Departamento de Cirugía Vascular y Endovascular y de la Residencia Médica en esta especialidad en el HGPS, desempeñando un rol clave en el fortalecimiento de la práctica asistencial y académica del área.

 Actualmente, preside la Sociedad Dominicana de Cirugía Vascular y Endovascular (SDCVE), desde donde lidera iniciativas orientadas a la educación médica continua, la investigación científica y el posicionamiento de la especialidad en el ámbito nacional y regional.

 “Yo llego (HGPS) como especialista en el 2014, ya tengo 12 años, pero hice aquí mi pasantía de ley en el 2005. Entonces, me considero que estoy aquí desde el 2005, porque de aquí me fui directamente a España a hacer la especialidad y lo decía, desde que termine la especialidad vuelvo a trabajar en el HGPS, porque realmente es un hospital en el que tienes de todo, te sientes acogido, en el que te sientes que puedes trabajar”, sostiene la Dra. Elsa Rollan, al ser entrevistada por revista CONTACTO.

Dra. Elsa, ¿en qué consiste la revascularización y cuándo está indicada como opción de tratamiento para un paciente cardiovascular?

“La revascularización es hacer llegar sangre a un territorio donde no hay. La revascularización puede ser tanto cardíaca, que lo hacen los cardiólogos intervencionistas como periférico. 

Nosotros somos los vasculares periféricos y tenemos que hacer llegar la sangre a todo el resto del cuerpo, que no sea el corazón o el cerebro, que ya tenemos a dos especialistas para eso. Luego, a todo lo demás, ya sea aorta, miembros superiores, miembros inferiores, pues nos encargamos nosotros. 

Entonces, la enfermedad arterial periférica, que es cuando se tapan esos conductos por la aterosclerosis, pacientes fumadores, se van endureciendo y tapando por dentro, pues ahí llegamos nosotros para destaparlos y lo podemos hacer de manera endovascular, en cateterismo, como de manera abierta, en cirugía tradicional, con bypass que son puentes, pero la idea es destapar un conducto que está tapado, dicho de manera llana, nosotros somos los plomeros del cuerpo”. 

¿Cuáles son las diferencias entre la revascularización quirúrgica y la percutánea, y cómo se decide cuál aplicar en cada caso?

La abierta es un bypass, que es un puente, que es llevar sangre de un territorio sano a otro a través de un conducto, que ya puede ser del mismo paciente, como su misma vena, que la tomamos para hacer esta derivación, o un injerto de una prótesis. 

El endovascular o la mínimamente invasiva, como mencionabas, la percutánea, es a través de un cateterismo, en el cual a través de la técnica de Seldinger, que comentó el doctor antes, por una punción simplemente, entramos unas guías y usamos unos ciertos dispositivos, balones, stents, láser, diferentes tipos de cosas, para abrir ese conducto por dentro.

En vez de hacer una derivación, lo que hacemos es que ese mismo conducto lo abrimos desde dentro. Estas cirugías mínimamente invasivas cada vez tienen más auge, porque no te contraindica, ni te limitan, si en un segundo tiempo tuvieras que hacer una cirugía abierta, son mucho menos agresivas para el paciente,
o sea un paciente que tú lo operas con una cirugía endovascular el mismo día o al día siguiente se puede ir para su casa sin heridas, con menos riesgo de infección y con una permeabilidad muy alta. Y tampoco te contraindica el volver a tener que repetirla, por ejemplo, en unos meses, en caso de que el paciente tenga alguna otra lesión. Entonces, hay guías clínicas que te dicen cuándo sí y cuándo no, dependiendo de la longitud del vaso, si hay mucho calcio, si tienes una buena entrada, una buena salida, un run off. Nosotros nos guiamos mucho por lo que diga la guía clínica”.

¿Qué tipo de tecnologías se utiliza para este tipo de procedimientos?

“Nosotros ahora mismo contamos con el mejor equipo de hemodinamia y, no solamente el equipo físico, la máquina, sino el equipo humano. La base del HGPS es el equipo multidisciplinario, aquí todo el que trabaja, trabaja con calidad y tienes un apoyo integral. Entonces, el equipo de imagen tiene todas las condiciones para cada una de las especialidades endovasculares.

Además, el equipo humano que tenemos es especial y está súper bien formado, con lo cual es un gran apoyo para uno como médico. Y, en cuanto a materiales, tenemos todos los materiales, que eso es algo muy bueno también, porque este hospital se ha encargado de tener materiales de todos los tipos. Aquí hay un equipo que se centra en ver si esos materiales son adecuados, si el costo realmente es adecuado, tener de diferentes opciones, y tenemos los equipos”.

¿Qué resultados clínicos ha observado en los pacientes sometidos a procedimientos de revascularización en el hospital?

“Este servicio ha crecido muchísimo, y en los últimos 10 años ha subido de un 200 a 500% diría yo. Cuando yo llegué al país, primero había muy poquitos endovasculares y teníamos muy pocas cosas con las que trabajar. Aquí todo eso se ha ido desarrollando y ha aumentado. También las coberturas con los seguros, el hospital se ha encargado de que todos los seguros tengan cabida aquí y de que les den cobertura a todos esos pacientes. Entonces, cuando no tienes la infraestructura, el paciente no aparece. En cuanto tienes la infraestructura, los materiales y el personal que lo resuelva, el paciente empieza a llegar. 

Un dato súper importante es que hemos reducido en un 85% las amputaciones. Antes había pacientes que llegaban con heridas, con necrosis, con cianosis y había que cortar la pierna. Y, ahora, eso mismo se ha reducido en un 85%, o sea que ha sido un éxito clínico”. 

¿Qué avances tecnológicos recientes han mejorado esta precisión específica y la seguridad de estos procedimientos?

“La capacitación del personal. Recientemente, en este año, hicimos la primera endoprótesis multifenestrada, multibranching, como se llaman en el país. Eso es una prótesis aórtica, los aneurismas de aorta es otra de las enfermedades que tratamos los endovasculares y la hacemos tanto abierta como cerrada, pero abrirle la barriga a una persona para sustituir la aorta es una cirugía muy cruenta y que tiene mucha morbimortalidad. Al hacerla por endovascular, el paciente sin heridas, que le sustituya su aorta completa desde dentro, es un avance muy importante. 

Pero, no solamente eso, sino que no todos los aneurismas son fáciles. Muchas veces implican que, por ejemplo, desde la aorta salen las arterias renales, las que van para el intestino, la mesentérica. Entonces, todas esas arterias, si están involucradas, hay que revascularizarlas también desde dentro. 

Estas prótesis se hacen especialmente para que cada una de esas arterias, cuando coloques la prótesis, se mantengan abiertas, se mantengan permeables. Estas prótesis se hacen a la medida, la mandamos a hacer a Alemania, porque tenemos la casa comercial que la hace, se mandó a hacer a Alemania y se pudo colocar aquí.

Es un avance muy importante, porque un paciente que a lo mejor no tendría ningún tipo de solución, ni siquiera abierta le estamos dando una solución endovascular mínimamente invasiva y un paciente que a los dos días ya se podía ir para su casa”.

¿Cómo impacta un diagnóstico oportuno en el éxito de un procedimiento de revascularización? 

“Es esencial, el diagnóstico es muy importante para nosotros, por eso me encanta también que el servicio de radiología se desarrolle cada vez más, porque ese es nuestro principal apoyo. Entonces, antes como no tenían cobertura los pacientes, los médicos no lo referían, pero ahora desde que un paciente tiene cualquier tipo de lesión, automáticamente ese paciente va a vascular, le podemos hacer diagnóstico no invasivo como es el doppler, tenemos la capacidad de hacer diagnósticos más invasivos, angiotomografías con cortes mínimos, resonancias, directamente arteriografías y con ese apoyo diagnóstico poder hacer una intervención oportuna, porque aquí el tiempo es clave para la mejoría del paciente”. 

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