La Universidad Iberoamericana (Unibe) ingresó por primera vez al QS World University Rankings by Subject 2026, en el área de Turismo y Hospitalidad, una distinción que resalta la calidad académica de su Escuela de Dirección y Gestión del Turismo, y su contribución a la formación de profesionales para uno de los sectores estratégicos de la economía dominicana.
Unibe es una institución que apuesta constantemente por renovarse de cara a las tendencias globales, pero, sobre todo, por anticiparlas. Desde esta casa de estudios, no sólo buscan entender la industria turística, sino transformarla.
“Esto es fruto de esa visión. Y tiene un valor muy especial porque el turismo es una de las principales fuentes de ingresos de la República Dominicana, y asumimos con mucha responsabilidad la formación de los profesionales que no sólo van a trabajar en esta industria, sino a liderar el turismo del futuro”, afirma Pamela Pérez, directora de la Escuela de Dirección y Gestión del Turismo de Unibe, entrevistada por revista CONTACTO.
Este ranking es realizado por la Quacquarelli Symonds (QS), una influyente empresa internacional especializada en análisis, datos, y consultoría en educación superior.
Para elaborar las clasificaciones de este año, analizó la reputación y la producción investigativa de cerca de 6,273 instituciones del mundo. De este grupo, 1,908 fueron clasificadas en 55 disciplinas específicas, y 5 grandes áreas del conocimiento, generando más de 21,000 registros.
Para conocer más en detalle sobre este reconocimiento a Unibe, revista CONTACTO conversó con Pamela Pérez, en la Escuela de Dirección y Gestión del Turismo de Unibe.

El reconocimiento
Pamela, desde su perspectiva, ¿cuáles han sido los factores clave que han permitido a la escuela alcanzar este reconocimiento?
“Creo que hay varios factores clave. Primero, una visión académica clara: no formar profesionales para administrar lo que ya existe, sino formar líderes capaces de anticipar y construir lo que viene.
Segundo, una fuerte conexión con la industria, que nos permite mantenernos relevantes y alineados con las necesidades reales del sector.
También, el enfoque en metodologías activas y aprendizaje experiencial, donde el estudiante no solo aprende, sino que construye”.
¿Qué implica este posicionamiento para los estudiantes y egresados de la carrera, tanto en términos de formación como de proyección profesional?
“Implica muchísimo. Por un lado, eleva el valor del título que reciben nuestros estudiantes y fortalece su perfil a nivel internacional. Pero, más allá de eso, valida que están siendo formados bajo estándares globales, con una visión de futuro.
Nuestros egresados no salen a buscar un espacio en la industria turística; salen preparados para crearlo, para aportar valor, para innovar y para liderar en entornos cada vez más competitivos y dinámicos”.
La licenciatura recientemente pasó por un proceso de reforma curricular. ¿Qué motivó esta actualización y cuáles son sus principales transformaciones?
“La motivación principal fue muy clara: el turismo cambió, y la formación tenía que cambiar con él.
Hoy estamos hablando de inteligencia artificial, analítica de datos, diseño de experiencias, nuevos modelos de negocio y sostenibilidad regenerativa. Ya no basta con gestionar el turismo; hay que diseñarlo.
Por eso, esta reforma busca formar lo que nosotros llamamos arquitectos del turismo del futuro: profesionales capaces de anticipar tendencias, crear valor y liderar una industria en constante transformación.
Entre los principales cambios, destacaría un fortalecimiento del aprendizaje experiencial, que sigue siendo uno de nuestros pilares, pero ahora con una integración mucho más estructurada a lo largo de toda la carrera.
Siempre hemos tenido un enfoque importante en innovación y emprendimiento, pero en este nuevo plan se potencia aún más, junto con el desarrollo del liderazgo a través de nuestro Leadership Journey, que acompaña al estudiante desde el primer semestre hasta el último, formando de manera intencional las competencias que necesita para dirigir equipos, tomar decisiones y generar impacto real.
A esto se suma un componente tecnológico mucho más robusto y
una visión más estratégica del
negocio turístico.
En definitiva, es un plan pensado no solo para el turismo de hoy, sino para el turismo que viene”.

Industria del turismo y la hospitalidad
Pamela, ¿cómo responde este nuevo plan de estudios a las tendencias globales que están redefiniendo la industria del turismo y la hospitalidad?
“Responde de manera directa. Hoy el turismo está siendo redefinido por la inteligencia de datos, la personalización de experiencias y una demanda creciente por modelos más sostenibles y conscientes.
Nuestro plan prepara a los estudiantes para anticipar esos cambios. Integra herramientas, pero también desarrolla pensamiento estratégico, que es lo que realmente permite liderar en una industria en transformación constante”.
En Unibe siempre el enfoque ha sido forjar líderes, y esta visión es hoy más relevante que nunca. ¿Cómo se traduce esto en la formación que ofrece la universidad en turismo?
“Totalmente. En Unibe creemos que los líderes que transforman industrias no se improvisan, se forman. Por eso trabajamos el liderazgo de manera intencional desde el primer semestre, desarrollando pensamiento estratégico, capacidad de decisión, innovación y una visión ética del turismo.
Más que dirigir equipos, se trata de liderar cambios, de cuestionar lo establecido y de generar impacto real en la industria”.
Pamela, ¿cuáles diría que son las principales ventajas competitivas de la Escuela de Dirección y Gestión del Turismo de Unibe frente a otras ofertas académicas en el país o la región?
“Nuestro enfoque experiencial, la conexión directa con la industria, la visión internacional y, sobre todo, nuestra forma de entender el turismo. No lo vemos como una industria operativa, sino como una industria de diseño de experiencias y creación de valor.
Además, contamos con un equipo docente actualizado y activamente vinculado al sector. Son profesionales en acción, que están liderando proyectos y tomando decisiones en la industria, y eso se traduce directamente en la calidad de la formación.
Pero si hay algo que realmente nos diferencia es la profundidad de nuestra conexión con la industria. Cada proyecto real, cada prácticum y cada práctica profesional acercan a nuestros estudiantes a los actores clave del sector turístico. Esto quiere decir que el estudiante experimenta una vinculación constante que le permite construir redes, entender la dinámica real del mercado y posicionarse desde antes de graduarse.
La integración de innovación y emprendimiento como eje transversal, junto con estos espacios de conexión real, hace que nuestros estudiantes se formen desde la acción y no solo desde la teoría.
Al final, lo que nos diferencia es que no solo enseñamos turismo… lo construimos junto con la industria”.

Usted hablaba del aprendizaje experiencial, el cual es un eje clave hoy día. ¿Cómo se integra en la formación de los estudiantes y qué impacto tiene en su desarrollo?
“Es uno de nuestros pilares. En Unibe no se aprende turismo desde un aula; se aprende construyéndolo. A lo largo de la carrera, el estudiante vive múltiples experiencias reales. Por ejemplo, a través del prácticum, donde trabajan como consultores de destinos o empresas, enfrentando problemáticas reales y proponiendo soluciones aplicables.
Además, contamos con proyectos integradores, donde los estudiantes aplican de manera práctica los conocimientos adquiridos en cada etapa de la carrera para desarrollar propuestas con impacto real, ya sea en eventos, alojamientos turísticos o negocios de alimentos y bebidas. Ahí es donde realmente conectan todas las piezas.
También realizan dos prácticas profesionales en áreas clave como alojamiento y gestión de eventos de la industria MICE (Reuniones, Incentivos, Conferencias y Exposiciones), lo que les permite entender la operación desde dentro y vincularse directamente con la industria. Culminan con una pasantía final especializada, con oportunidad de realizarla de manera internacional, donde ya se insertan en el entorno profesional con un nivel de madurez y preparación muy sólido”.
¿Cómo se incorporan la innovación, tecnología y sostenibilidad en la formación de los estudiantes?
“Estas áreas son parte del núcleo del programa. Se integran de manera transversal en toda la experiencia formativa: desde las asignaturas hasta los proyectos integradores, el prácticum y las experiencias en la industria. No es algo que se vea en una materia aislada; es una forma de aprender y de pensar el turismo.
En innovación, trabajamos desde el desarrollo de soluciones reales y el emprendimiento, formando estudiantes capaces de generar valor dentro de organizaciones o creando sus propios proyectos.
En tecnología, incorporamos herramientas como analítica de datos, inteligencia artificial y revenue management, pero, más allá del uso técnico, buscamos que entiendan cómo estas transforman la toma de decisiones en la industria.
Y en sostenibilidad, damos un paso más allá del enfoque tradicional, integrando una visión de sostenibilidad regenerativa y criterios ESG, preparando a los estudiantes para desarrollar destinos y negocios que generen impacto positivo.
Pero lo más importante es que no lo enseñamos como herramientas aisladas, sino como una mentalidad: cuestionar, diseñar, innovar y tomar decisiones con una visión estratégica y responsable”.
¿Cómo describiría a un egresado de Unibe en Dirección y Gestión del Turismo?
“Nuestro egresado es una persona que identifica oportunidades donde otros no las ven y que tiene la capacidad de convertirlas en propuestas concretas de valor. Diseña experiencias memorables, combina una visión estratégica con dominio tecnológico y entiende el turismo como una plataforma de impacto económico, social y ambiental.
Es un profesional con pensamiento estratégico, liderazgo ético y una visión alineada a criterios ESG, preparado para tomar decisiones en entornos complejos y en constante cambio. Además, gracias a su proyección internacional, logra insertarse en las cadenas de hospitalidad más exigentes.
En pocas palabras, es alguien preparado no solo para integrarse al sector, sino para crear el turismo que todavía no existe”.

Oportunidades y retos
Pamela, el turismo es un sector en constante transformación. ¿Qué oportunidades y retos identifica para los futuros profesionales del área?
“El turismo tiene un potencial enorme, especialmente en un país como la República Dominicana, donde es uno de los principales motores de la economía.
Hoy vemos oportunidades muy claras: el crecimiento del turismo sostenible, el posicionamiento del turismo gastronómico, el desarrollo de nuevos destinos como Pedernales o Miches, y una demanda cada vez mayor por el turismo de lujo. El turista solicita un turismo más experiencial, más auténtico y más conectado con la cultura local.
Ahora bien, eso también trae retos importantes. El cambio climático, por ejemplo, es una realidad para destinos como el nuestro. La transformación tecnológica está cambiando la forma en que se toman decisiones en la industria. Y el viajero de hoy es mucho más exigente, más informado y busca experiencias con propósito.
Pero hay un reto muy puntual que estamos viendo en el país: estamos migrando hacia un turismo de mayor valor, especialmente hacia el lujo, a una velocidad impresionante… y eso exige un talento humano preparado para operar y liderar a ese nivel.
No es solo atraer ese tipo de turismo; es saber gestionarlo, diseñarlo y ofrecer un servicio que realmente esté a la altura de esas expectativas.
Y ahí es donde entra el gran reto: formar un nuevo tipo de profesional.
Un profesional más estratégico, más innovador, más consciente del impacto que genera y con la capacidad de elevar el estándar del servicio y de la experiencia turística en el país”.
Usted representa una nueva generación de liderazgo en el sector. ¿Cómo influye y/o se conecta su propia trayectoria profesional en la visión y evolución de la escuela?
“Mi trayectoria ha estado siempre conectada tanto con la industria como con la formación, y eso me ha permitido entender muy bien las necesidades reales del sector.
He tenido la oportunidad de ver cómo evoluciona la industria desde dentro, pero también de acompañar el proceso de formación de los estudiantes, y esa combinación te da una perspectiva muy clara de hacia dónde debemos avanzar.
Creo profundamente en cerrar esa brecha entre academia e industria, en que el estudiante no solo aprenda, sino que se forme en conexión directa con la realidad del sector.
Y eso es justamente lo que estamos impulsando desde la escuela: una formación más actual, más aplicada y alineada con lo que la industria necesita hoy y va a necesitar mañana”.
Finalmente, ¿qué mensaje les daría a los jóvenes que están considerando estudiar turismo hoy?
“Hoy más que nunca, el mundo necesita profesionales que no solo gestionen negocios y destinos, sino que los reinventen. Que entiendan la tecnología, pero también la cultura. Que generen valor económico, pero también asuman el impacto social y ambiental de sus decisiones.
El turismo es una industria de negocios, y desde UNIBE lo abordamos con esa visión: formar profesionales capaces de dirigir, innovar y tomar decisiones estratégicas en una de las industrias más dinámicas del mundo.
Si te apasiona crear, innovar, conectar culturas y dejar una huella en el desarrollo de tu país (o de cualquier otro), esta carrera es para ti.
Si quieres ser de los que diseñan las experiencias que otros van a vivir, de los que ven oportunidades donde otros no las ven y de los que realmente transforman industrias, entonces este es tu camino. Porque en UNIBE no formamos profesionales del turismo.
Formamos a quienes van a liderar, elevar y reinventar el turismo
del futuro”.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011