En 1964, en las colinas de Castel San Pietro Terme, cerca de Bolonia, Italia, entre las colinas que dominan el paisaje de la antigua Vía Emilia, en la frontera entre Emilia y Romaña, nació una empresa vinícola que hoy es una expresión de la excelencia de la región, con la uva Sangiovese: Umberto Cesari. Esta bodega hoy exporta vinos de la máxima calidad a más de 65 países del mundo, entre ellos, República Dominicana. Y para conocer un poco más sobre esta icónica firma italiana, Il Cappuccino se vistió de gala al invitar a Gianmaría Cesari, director ejecutivo de Umberto Cesari, considerado por el propietario del restaurante, Claudio Paccagnella, como “el mejor productor de vino Sangiovese de Italia”.
Hoy, no existe quizás un consenso sobre cuáles son los mejores vinos del mundo, ya que diferentes organizaciones y críticos otorgan distinciones según sus propios criterios. No obstante, consistentemente, figuran vinos de regiones como Burdeos y Borgoña, en Francia; Ribera del Duero, en España; y, ¡como no!, Véneto y Toscana, en Italia.
Los vinos italianos son muy apreciados por su gran diversidad, y se caracterizan por el uso de uvas autóctonas, con regiones como la Toscana (Chianti, Brunello); el Piamonte (Barolo, Barbaresco); el Véneto (Prosecco, Amarone); y Emilia Romaña (Sangiovese).
En esta última región, en 1964, en las escabrosas colinas de Castel San Pietro Terme, localidad de 20,000 habitantes ubicada en el área metropolitana de Bolonia, en la frontera entre Emilia y Romaña, nació la empresa vinícola Umberto Cesari, una bodega de un visionario vinicultor, que siempre vio a la uva Sangiovese con un gran potencial para cultivarla, pues era de extrema calidad, en una región única como Emilia Romaña, con terrenos extraordinarios, y un microclima ideal.
“La visión de mi padre lo llevó a ser uno de los primeros que creyó en el potencial cualitativo de los vinos de Emilia Romaña, con la uva Sangiovese. Incluso, fue el primer productor privado de la región que consiguió combinar la alta calidad de sus productos con una distribución internacional, y hoy te puedo decir que los vinos Umberto Cesari se exportan a más de 65 países del mundo, algo que nos llena de orgullo a esta empresa familiar”, explica Gianmaría Cesari, director ejecutivo de Umberto Cesari, entrevistado por revista CONTACTO para nuestra sección Business From Cappuccino, en el restaurante Il Cappuccino, con su propietario, Claudio Paccagnella.
El 4 de noviembre pasado, el restaurante Il Cappuccino, precisamente, invitó a Gianmaría Cesari a una cena de gala, donde el actual CEO de la empresa italiana reveló los secretos de la firma vinícola Umberto Cesari que, por más de 61 años, continúa erigiéndose como una de las más importantes de Italia.
“Hoy, Umberto Cesari, es una empresa vinícola que es una expresión de la excelencia de la región Emilia Romaña, con su uva Sangiovese. Es una marca registrada. En la actualidad, la mitad de nuestros productos son vendidos en Norteamérica y en Europa. Umberto Cesari ha sido siempre fiel a su compromiso, y hoy se nos conoce como maestros del Sangiovese.
Nuestra bodega se extiende por 12 fincas, entre Castel San Pietro y Montecatone di Imola”, agrega el director ejecutivo de Umberto Cesari, quien junto a su madre, Giuliana Cesari, y su hermana, Ilaria Cesari, dirigen la compañía en las colinas de Castel San Pietro Terme, en Emilia Romaña, en Bolonia.
Gianmaría cuenta que su padre nació con el perfume del vino, “porque su padre, es decir, mi abuelo, tenía un pequeño restaurante en la ciudad de Bolonia, y más que comidas vendía vinos… Todo esto es después de la segunda guerra mundial. Mi abuelo, Ilario Cesari, era un trabajador histriónico, quien vendía vino a granel,
y era conocido como el que iba a por el vino al banco.
Entonces, mi padre creció en ese mundo del vino, pero él siempre pensó que algún día debía vender vinos en botellas, no a granel. Y cuando se decidió hacer su propia bodega, le puso su propio nombre: Umberto Cesari.

Mi padre comenzó con mi madre, Giuliana, a plantar los primeros viñedos, y en 1964, salió la primera botella de la bodega Umberto Cesari. Después de 61 años, tenemos las mismas uvas Sangiovese que, en esta zona de Emilia Romaña, es la región de esa uva, una de las mejores de Italia”.
El hijo de Umberto Cesari afirma que su padre, desde un principio, nunca quiso comprar uvas de otros viñedos, de otros productores, “él siempre quiso hacer su propio viñedo, tener su propia idea, de un estilo de cultivar uva. Siempre me decía esto: ‘es muy fácil hacer un vino malo con una uva buena, pero era imposible hacer un vino bueno, con una uva mala’… O sea, que todo debía comenzar con el viñedo, esa fue la idea desde el principio, y lo que yo junto a mi madre y hermana hemos perdurado por más de 61 años”.
Gianmaría revela que el éxito de la compañía ha sido fruto de un gran esfuerzo, de mucho trabajo de décadas, “con muchos fracasos también, con muchas deudas, porque todo siempre fue muy difícil… ¡imagínate!: vender un vino Sangiovese en botella, que valía cuatro veces más, ya que como dije, en ese tiempo, cuando todo comenzó, y por muchos años, solo se vendía el vino a granel, en tanques… Fue muy duro el comienzo, pero siempre sabíamos que teníamos una uva excelente, de mucha calidad que, hasta el día de hoy, es muy reconocida en Italia, Estados Unidos
y Europa”.
En la actualidad, la empresa Umberto Cesari tiene más de 350 trabajadores que, según el director ejecutivo de la compañía, “son los que marcan la diferencia en todo. La gente, los colaboradores, son todo para nosotros… Vinos buenos, hay muchos; bodegas, hay miles, pero la única diferencia que hace crecer a las empresas son las personas. Ellos son el recurso más importante que tenemos en Umberto Cesari”.
Gianmaría señala que algo ha aprendido desde que nació, ya que “yo hoy tengo 50 años, y llevo 50 años en la empresa, porque estuve al lado de mi padre siempre, desde pequeño, siempre estaba en la bodega o en las oficinas junto a él y mi madre. Nací en Umberto Cesari, arriba de la empresa.
Ahora, como CEO de la empresa, llevo 6 años, desde el 2019, cuando mi padre falleció… Mi madre, en ese momento, me dijo: ‘mira Gianmaría, yo no sé nada de la parte comercial, y mi hermana vive cerca de Milán, entonces fue natural que yo estuviera en la posición de mi papá, pero fue simplemente porque él ya no estaba con nosotros…”.
Hoy, Umberto Cesari posee más de 24 productos diferentes, y a República Dominicana llegan 8 productos, que son vendidos en el país por Vinos Sofía, por el empresario italiano Alberto Albertini, gerente general y fundador de la compañía importadora.
“En República Dominicana, solo se venden los vinos Umberto Cesari a través de Vinos Sofía, de mi amigo Alberto Albertini, y en le restaurante Il Cappuccino, con Claudio Paccagnella, que fue el primer representante que tuve para la importación de los vinos de nuestra marca acá en República Dominicana”, agrega Gianmaria Cesari.

Por su parte, Alberto Albertini señala que desde hace más de 21 años importa a República Dominicana vinos de Umberto Cesari, pero él recuerda que todo comenzó con “Claudio Paccagnella, pues yo era su vendedor, él me enseñó todo, porque Claudio es sommelier. Todo lo que yo sé, el 99%, me lo enseñó Claudio Paccagnella. Ahora, desde el 2012, es que tengo Vinos Sofía”.
“En el país, los vinos de Umberto Cesari están entre los tres vinos más vendidos de mi empresa. Tengo más de 50 bodegas, y 350 etiquetas de vinos italianos. Los vinos de Umberto Cesari son de los mejores, con la mejor uva Sangiovese. Son espectaculares”, agrega Albertini.
Para Claudio Paccagnella, propietario de Il Cappuccino, la diferencia del vino de Umberto Cesari es que antes de que estos llegaran a República Dominicana, “en el país, no había vinos de uva Sangiovese, y más con la diferencia de calidad-precio. Al principio, había buenos vinos, pero se vendía poco, pues el dominicano tampoco conocía mucho de vinos… no como ahora, que el vino es de lo más vendido en el país, y los dominicanos cada vez conocen más de vinos. Y yo como italiano, quería traer vinos buenos, y de uva Sangiovese, de Emilia Romaña, una región debe tener seguramente los mejores vinos italianos. Y por eso, desde hace más de 25 años, que comencé importando los vinos de Umberto Cesari”.
La diferencia de Umberto Cesari
“Hay muchas diferencias de nuestro vino. Cada bodega tiene una historia, tiene inversiones, tiene una idea, tiene personas, tiene familias, y cada bodega hay que darle mucho tiempo. Cada bodega tiene que dársele su respeto. Nosotros no somos mejores que nadie. Tenemos nuestra idea, y no creo que sean los mejores vinos del mundo, pero seguramente, tienen su estilo propio, que te puede gustar o no te puede gustar, pero nuestra idea de vino es esta, y es bien clara. Y cada bodega, en Italia, y en Emilia Romaña, tiene un respeto de la zona, del territorio, de la región, que eso para mi tiene mucho valor, y es muy importante. Para mí, no hay que valorar una empresa por el número de botellas que vende o produce. No, para mi hay cosas más importantes. Eso para mí tiene más valor que todo. Todo aquí se hace con mucho esfuerzo.
Mi papá, quizás, fue mejor que otros bodegueros en Emilia Romaña porque pensó que el mercado del vino italiano no debía ser solo Italia, si no que debía estar en otras partes del mundo, expandió las fronteras, y yo le doy las gracias todos los días por esa visión que tuvo. La mejor herencia que me dejó mi padre fueron las relaciones que mi padre construyó, y que yo trato de mo maltratar, si no que de seguir esas relaciones”, explica el director ejecutivo de Umberto Cesari.

Mercado dominicano
“Es un mercado donde aún es divertido trabajar, porque hay otros mercados donde, claro, los números son diferentes, pero las bodegas están vistas como empresas que tienen que tragar números.
En el mercado de dominicano, aún se puede hablar de vino, se pueden hacer cenas en sititos como este, en Il Cappuccino, donde la comida es igual, o tal vez, mejor que en muchos restaurantes en Italia, y esa es la belleza de nuestro trabajo. Me encanta estar en lugar donde se aprecia aún el buen vino, con una buena comida, una buena carne, y eso en pocos lugares hoy se aprecia, pero en República Dominicana sí se aprecia, y eso me gusta mucho.
Yo vengo feliz aquí a República Dominicana, para estar con amigos, como Claudio y Alberto, de Il Cappuccino, y de Vinos Sofía.
Este es un buen mercado el dominicano, donde hay mucho por hacer todavía en República Dominicana, pero que cada vez está creciendo más. Incluso, acabamos de lanzar un nuevo producto, un nuevo vino, que se llama igual a mi padre: Umberto Cesari. Este es un proyecto que venía de 1986, y recién ahora lo acabamos de sacar, un vino en honor a mi padre, con una uva única, que se hizo en conjunto con la universidad de Bolonia, la uva se llama Merlese. Un vino 100% Merlese, de 14.5 grados de alcohol”.
Forma de pago: transferencia o depósito en el banco BHD León a la cuenta 27190380011